LA PAZ ES POSIBLE.

Una MENTE ILUMINADA percibe por CONCEPTOS y no se deja llevar por elloos.
Un CORAZÓN ILUMINADO percibe por SENTIMIENTOS, y no se deja llevar por ellos.
Un FÍSICO ILUMINADO, percibe por SENSACIONES, y no se deja llevar por ellas:
Y NO DEJARSE LLEVAR es distinto a no hacer algo por MEJORAR NUESTRO MUNDO como realidad más cercana... ¿POR DÓNDE QUIERES EMPEZAR? (Isaac Fdez. de la Villa)...

miércoles, 30 de junio de 2010

"VIENVENIDOS" AL FEUDALISMO DEL SIGLO XXI

POR ISAAC FERNÁNDEZ DE LA VILLA.
(¿Y por qué Bienvenidos no puede escribirse Vienvenidos si todos entendemos a qué se refiere que es lo que importa realmente?... Las mismas reglas y normas absurdas de siempre...). Pasando al tema:

Con la globalización estamos aprendiendo que la vida no es sólo ese estrecho circulito donde nos movemos diariamente; nuestro pequeño mundito. Todo se expande hacia nuevos horizontes sobre una gran crisis de valores humanos que está despabilando nuestras conciencias, para sentir cada día con más fuerza, la necesidad de hacer algo por cambiar este mundo donde los políticos y sus políticas ya no van acordes a la velocidad de los cambios. Cada vez nos hacen menos libres y más decepcionados cuando vemos que quienes tienen nuestras esperanzas para lograr un mundo mejor, siguen poniendo los intereses económicos por encima de todo aquello donde tenemos nuestros corazones: La Globalización está descubriendo los viejos patrones de opresión que se han venido actualizando desde hace siglos, con la única intención seguir dominándonos como borregos, como masas de obreros que ahora actualizaron el nombre para ser llamados Consumidores, dinamitando en el proceso la posibilidad de cumplirse la frase de Abraham Linconl: “Gobierno del pueblo, por el pueblo, para el pueblo”.
Ahora podemos ver con mayor claridad los maestros en hipocresía y extorsión que nos gobiernan bajo lujosos trajes oscuros y cargos poderosos, con caras sonrientes y palabras elocuentes pero vacías. Ahora nos estamos haciendo consientes de sus artimañas: “Si no aprueban esta resolución, no les daremos más dinero”, amenazaron en la cumbre climática de Copenhague 2009 una minoría de países ricos y poderosos, a la mayoría de pobres y necesitados de sus ayudas por unas miserias cuya responsabilidad recae en la avaricia histórica y expoliadora de los primeros. Quienes ahora siguen extorsionando con esta y otras clases de amenazas. Porque lo que algunos llaman democracia es la nueva clase de Feudalismo, siempre basado en la misma codicia egoísta y desconsiderada de siempre, que ahora en vez de carruajes a caballos se mueve entre jet privados y costosos paraísos terrenales para poco importarles si bajan sueldos y pensiones o que nuestros hijos no alcancen a tener vivienda sin que mueran sus padres para heredarla; y con suerte sin hipoteca… Y mientras la vida de la mayoría se acerca al precipicio, en el maravilloso mundo de los nuevos reyes feudales se les regala a niños de 16 años coches de 300.000 Euros…

El rapero Diddy regala un coche de 300.000 euros a su hijo adolescente

El rapero Sean Combs, más conocido como Diddy, ha vuelto a crear polémica tras la compra a su hijo de un regalo millonario.
En concreto, el hijo del cantante ha recibido una limusina Maybach 57 valorada en 360.000 dólares -casi 300.000 euros- como regalo por su 16 cumpleaños.
El joven está encantado pero la polémica no ha hecho más que comenzar, ante semejante despilfarro de dinero en tiempos de crisis. El adolescente tiene un coche que cuesta casi el doble de lo que le supone a cualquier americano comprar una casa.
El rapero, por su parte, no ha dudado en contestar a los más críticos, asegurando visiblemente irritado en un programa de la televisión norteamericana que "yo le doy a mis hijos lo que yo quiero dar a mis hijos. Nadie puede decirme de qué forma criarles".

Noticia sacada de:
http://es.cars.yahoo.com/15062010/233/rapero-diddy-regala-coche-300-000-euros-hijo-adolescente.html


Y si esto es sólo algo de lo que se escapa de ese mundo para llegando al nuestro poder verlo y juzgar la injusticia manifiesta del mundo donde vivimos, ¿qué no se hará en ese mundo de multimillonarios que pareciera ser otro mundo muy distinto al nuestro?... ¿A un joven de 16 años se le regala un coche que vale más que nuestra casa o la hipoteca que estamos pagando?... ¿Cuántos años a 45 horas semanales tardaríamos en reunir este regalo de cumpleaños?... ¿Un regalo de este tipo a un niño sólo por ser línea consanguínea, genética, de un padre rico y famoso?... ¿No es la forma en que heredan poder y riquezas las monarquías Europeas?... ¿No se tratan nuestras “democracias” de nuevas formas de Feudalismo Burgués?... Y lo peor de todo es que estos personajes suelen ser ídolos de juventudes, que arden en deseos de llegar a ser como ellos y tener la misma fama y tales cantidades de dinero… ¿Dónde quedó en la educación los valores humanos y éticos que nos caracteriza como humanos sobre el resto de los animales?...
(INCLUIDO EN EL LIBRO: EL BUSCADOR DE LA FELICIDAD. La Evolución del Ser)

domingo, 27 de junio de 2010

POR UN VERDADERO CAMBIO DARÍA MI VIDA.

POR ISAAC FERNÁNDEZ DE LA VILLA.

Hablando con un amigo sobre lo que podía pasar o no cuando llegase el 2012, le dije que algo debía de pasar, que deseaba que pasara algo, que el mundo no podía seguir al mismo ritmo que llevaba.

¿Por qué?...

Porque quiero un mundo sin rejas en las ventanas ni candados en las puertas porque todos tengamos lo suficiente para respetar a los demás.

Porque quiero que mis hijos salgan a la calle sin miedo a que les roben, o los extorsiones para que den supuestas limosnas, o los secuestren, los manoseen, o los violen.

Porque quiero que los demás no sean un enemigo a vencer para lograr vivir mejor.

Porque quiero no tener que preocuparme por el futuro al saber que todos a mi alrededor me ayudarán ante cualquier dificultad.

Porque quiero un mundo donde la energía sea gratuita y así tener el tiempo que gasto en pagarla para poder disfrutarla con mi hijo.

Porque quiero un mundo donde no se gaste más en armamento y muertes que en hacer feliz a la propia población que paga este tipo de gastos.

Porque quiero un mundo donde poder vivir feliz, sin miedo a perder la casa donde vivo ocurra lo que ocurra, porque desde que nací en este planeta ya tengo derecho a un lugar donde vivir.

Porque quiero un mundo justo, donde las leyes no favorezcan al que más dinero tienen para comprar a los más deshumanizados abogados y jueces.

Porque quiero un mundo donde nuestros dirigentes sean sabios, y no simples políticos borreguistas de ideologías obsoletas.

Porque quiero un mundo donde el ser como somos no sea un complejo para tener que ser como otros nos dicen que debemos ser.

Por esto y muchas otras cosas, desearía que el mundo sufra un cambio… Y si éste no puede ser suave por la marcada tendencia codiciosa y egoísta que nos gobierna y dirige, pues que se produzca contundente y desastrosamente:
Ya que por estos cambios, si fuera necesario daría mi vida ahora mismo.

viernes, 18 de junio de 2010

¿QUÉ ES LA FELICIDAD?


Isaac Fernández de la Villa.

En esta ocasión compartiré con vosotros, amables lectores, parte de algo que durante años estuvo acaparando polvo en algún archivo informático, de esos que mantenemos guardados con recelo en espera que un milagro lo desempolve y cambie nuestras vidas... Pero el tiempo pasó y el milagro nunca llegó, para advertir además, que los cambios que se producen en nuestras vidas no necesariamente han de estar acordes a nuestros deseos, porque éstos no siempre convienen al ritmo de evolución que deberíamos llevar; hacia destinos generalmente muy controversiales en definición y consideraciones. Así que elegí ser yo quien desempolvar, abrillantar, y entregar a la humanidad lo que en realidad nos pertenece a todos, porque todos buscamos lo mismo aunque estemos confundidos y entretenidos en buscar distintas máscaras de lo que realmente buscamos.

Sin pretensión publicitaria, pues no soy empresario, no vendo nada, y dedicarme a escribir sigue siendo para mí un “negocio” de constante números rojos, comparto con ustedes la introducción del libro que dentro de poco pondré a descargar gratuitamente por Internet. Con la intención sólo de compartir, pues por encima de cualquier interés personal está la importancia de un contenido que puede entregar a cada cual, grandes pistas para emprender el sendero del Ser Felices de verdad; ya que aquello que entrego, no se tratará de ese tipo de entretenimiento que gratamente recibimos al leer magníficos libros de emocionantes historias asombrosas que alivian nuestras cargas cotidianas. Lo que a continuación en primicia comparto con ustedes, es parte de la introducción del libro que hace seis años llamé: El Buscador de la Felicidad, y que hasta ahora no había sentido cual sería la forma de entregarlo al mundo, aunque desde que lo escribí supuso para mí una constante y pesada carga al intuir que no había sido creado ni para ser de mi propiedad, ni mucho menos para permanecer guardado; como mi personalidad tanto tiempo lo mantuvo, huyendo de él incluso para evitar escribir durante años, pretendiendo olvidarlo conjuntamente con otras grandes decepciones personales, las cuales no hicieron más que acrecentarse por la falsa huida realizada, incluso del propio país donde había nacido y vivía... Aunque ya me lo advirtieron antes de irme: “Por mucho que huyas, las cargas las llevarás contigo y tarde o temprano tendrás que enfrentarlas”…
Pues habiendo llegado el momento, aprovecho esta ocasión para dar gracias a mi yo interno, porque al fin, con su ayuda comienzo a ser capaz de liberarme de ésta, y otras cargas que aún esperan ser descargadas a un mundo que en realidad, cada vez más, siento menos pertenecer a él, porque no ceso de padecer tener que respirar el ambiente codicioso que lo gobierna…


- ¿Qué quieres ser de mayor? - le dijo una niña a otra.
- Yo quiero ser abogada como mi madre. ¿Y tú?
- ¿Yo?... Yo quiero ser ¡Feliz!

En algún lugar dentro de cada ser humano existe un impulso que dirige todos nuestros esfuerzos hacia un sólo objetivo: Alcanzar la Felicidad. Pero el tiempo pasa y en más ocasiones de las que deseásemos, la vida inclina su balanza hacia una mayor cantidad de momentos tristes y dolorosos, que emocionantes y satisfactorios donde pudimos afirmar de corazón que somos felices.
Quizá creímos haber alcanzado la felicidad cuando reunimos como trofeos en vitrina, algunas de las metas que nos planteamos cuando jóvenes. Durante años las perseguimos entre esfuerzos y sacrificios embriagados por subliminales promesas de eterno goce, pero una vez logradas, los días borraron todo carácter de perpetuidad para quedar atrapados en una monotonía cotidiana donde nos olvidamos de aquello que una vez fue motor de nuestras vidas: Buscar Ser Felices.

En verdad os digo, si no os volviéreis y os hiciéreis como niños, no entraréis en el reino de los cielos”. (San Mateo 18,3)

Todo niño tiene como principal objetivo ser Feliz, pero para aquellos que crecimos en una sociedad materialista que desvirtuó tal objetivo, todas nuestras esperanzas las pusimos en obtener logros materiales, en carreras Universitarias y laborales, en éxitos empresariales y un sin fin de montañas rusas emocionales, que hicieron de una existencia aparentemente larga, sólo un instante cuando en la madurez comenzamos a intuir que ésta se acabará pronto; porque está sometida al escrutinio de un tiempo relativo donde la verdadera felicidad parece no existir. Y cansados de luchar, ya nada motivará que cambiemos el rumbo hacia una morgue que nos espera, mientras seguimos arrastrando la pesada cruz creada por nosotros mismos, invisible bajo infinidad de adornos sobre ella, estos bien representados por álbumes cargados de fotos coloridas, con las que revivir un pasado que hace tiempo murió.
Nos hicieron creer que el reino de los cielos es un lugar tan lejano y con requerimientos tan especiales y difíciles de cumplir, que nos consideramos indignos de alcanzarlo. Y de esta forma colocaron a la humanidad el brazalete de los pecadores condenados a exterminio, cuando el único requisito para llegar a tal Reino de Felicidad, es nuestra disposición a querer encontrarlo.

¡Todos buscamos la felicidad!, puede gritar la humanidad al unísono, pero ¿qué estamos buscando realmente?...

Para buscar de verdad hemos de comprender de verdad de qué se trata nuestra búsqueda, y para ello, la humanidad debe salir de esa resignación enquistada en nuestros corazones a fuerza de opresiones y palabras condenatorias. Las que resonando en nuestras almas durante siglos, lograron dejar inaudibles nuestro Gran Anhelo. Un Anhelo que sigue ahí, dentro de nosotros clamando los mismos cantos de nuestra niñez y juventud, gritando las mismas voces de esperanza, ahora solapadas bajo escombros de una vida cada día más corta y llena de futilidad: Clamores y gritos que provienen de nosotros mismos, de nuestro verdadero Ser, de nuestro Yo celestial, que pueden resumirse en tres palabras que hace tiempo olvidamos: ¡Quiero Ser Feliz!

Muchos son los que dieron por incontestables cuestiones como hacia dónde vamos y de dónde venimos, pero las respuestas nunca dejaron de estar a nuestro alcance, y ahora lo están más que nunca; sólo falta ganas de investigar y descubrir, de sacar brillo a nuestro poder de reflexión para comprender que fue subyugado bajo el egoísta pie del materialismo.

¿Qué podemos decir de nuestras vidas?...

¿Hicimos lo que teníamos que hacer porque reflexionamos antes de hacerlo?, o forjamos nuestro sendero copiando pasos de otros para acabar sacrificándonos por ideas e intereses ajenos. Porque son muchos quienes alcanzamos las metas que nos vendieron y en poco tiempo la realidad de ellas se nos presentó. Lo que parecían ser diamantes dignos de ser alcanzados se convirtieron en cristales sin valor porque tenían fecha de caducidad, y nuestros pasos se hicieron monótonos en el constante esfuerzo de mantener una alegría que dejaba de serlo cada día. Con la meta alcanzada la felicidad se marchó para sólo brillar tenuemente cada vez que nuestra imaginación la trae de nuestros recuerdos.
Cuando esto nos sucede, plantearnos otra meta suele ser nuestro consuelo, y de nuevo partimos con ilusiones renovadas hacia nuevos rumbos, para quizá obtener los mismos resultados; porque caminamos sobre una falsa interpretación de felicidad programada por una sociedad materialista que la mancilló. Y como ciegos vamos tras ella como cucaracha que huye de la luz, para ocultarse en las sombras sin pensar, que en ellas puede estar esperándole la muerte.

Actualmente nos movemos dentro de un mundo que se globaliza impulsado por la tergiversación de conceptos y la manipulación informativa programadora de personalidades, donde la palabra felicidad se ha convertido en algo poco definido, en una mercancía de compra y venta de características abstractas cargadas de circunstancias infinitas que la llevaron casi a lo incomprensible. Esto lo demuestra el hecho de que la mayoría de nosotros creemos saber qué significa ser feliz, cuando la verdadera felicidad nos sigue siendo una desconocida que nunca logramos alcanzar: ¿Sabemos realmente qué es llegar a ser felices?... ¿Creen ustedes que la felicidad es ese estado de ánimo que se complace mientras se posee un bien?...

Muchos la buscaron y creyeron encontrarla. Otros la hallaron y poco les duró. Pensar que uno la tiene puede ser un engaño, y quien la tuvo de verdad, pocas veces fue creído y en sus palabras escuchado.
...

¿Han reflexionado alguna vez sobre la felicidad o si son felices realmente?

viernes, 11 de junio de 2010

DESTINO NO SIGNIFICA CAMINO.


Por: Isaac Fernández de la Villa.

La palabra DESTINO ha sido muy utilizada para anunciarse aquellos que pretenden que les paguemos por conocer nuestro futuro, pero ¿hay realmente un destino escrito e inmutable?...
En un principio creí que el destino podía estar escrito, ya que si alguien decía:
El destino no está escrito porque ante dos caminos a elegir, si mi destino es ir por la derecha, al elegir el de la izquierda cambié mi destino”, a esto respondía: “Si tienes dos caminos a elegir y piensas que tu destino es ir por la derecha y tiras por el de la izquierda para engañar a tu destino, quiere decir que tu destino era pensar que el de la derecha era tu destino, para que tu verdadero camino y destino fuese al final tirar por la izquierda”.
Pero estos planteamientos para defender conclusiones extremistas los dejé cuando tuve una inquietante reflexión:

Con un destino rígidamente escrito nuestra existencia sería algo absurdo, pues estando todo previsto significaría que por encima de todo hay algo inteligente que así, forzándolo, nos habría convertido en protagonistas de una película grabada a su voluntad. Y si incluimos a esto la indicación bíblica de que alguna vez fuimos felices viviendo en paz y armonía en algo llamado paraíso, ¿cómo sería que acabamos estropeándolo sin que estuviese previsto que lo estropearíamos?...
Con un destino rígidamente escrito, lo que se llama díos sería sólo un director de cine que también actúa sorprendiéndose con unos actos que él ya programó, para crear una película donde nosotros somos simples actores ya programados para hacer todo lo que hacemos, independientemente de lo que pensemos o creamos. Sin embargo también se nos dijo que existe algo como el libre albedrío, lo cual en su naturaleza está totalmente en contra de la existencia de un destino rígido.
Pero si consideramos que no hay nada escrito, lado totalmente opuesto a la creencia del destino rígido, tampoco cabe la posibilidad de profecía ni de intuir algo que nos pueda suceder en el futuro, aún con poco tiempo de diferencia respecto al momento en que tenemos dicha intuición…

En realidad reflexionar sobre el destino y muchos temas parecidos nos lleva a enredos considerables, y por eso comprendo a quienes prefieren creer ciegamente en las conclusiones que otros les dieron, pues se ahorran el tener que reflexionar, y pueden seguir con sus existencias sin mayores complicaciones. Pero una vez decidido a complicarme la vida para comprender el significado de la palabra Destino, sucedió que por las noticias dieron la noticia de que se estrelló el "Concorde”; un tipo de avión comercial muy lujoso y velocidad supersónica, que con 30 años de existencia no había tenido ningún accidente. Precisamente este incidente hizo que no volaran más este tipo de aviones. Y con esta noticia nacieron las preguntas, ¿dónde estaba el libre albedrío en las personas que viajaban en ese avión?... ¿Dónde está nuestra libertad de cambiar nuestro futuro cuando nos cae un avión en la cabeza?... En estos casos no se nos presentan dos o más caminos a elegir para evitar uno y elegir el otro. El avión que nos cae encima no permite tiempo a decidir qué hacer, así que no tenemos elección… ¿Dónde está el libre albedrío en quienes nacen con enfermedades o mueren al poco de nacer, o tienen accidentes que no son capaces de evitar por elección propia?...
Concluí que aunque podemos elegir en innumerables ocasiones hacia dónde dirigir nuestras vidas, hay sucesos que parecen estar escritos. Y si trasladamos esto, de nuestras vidas personales al global de la humanidad, también nos encontraremos con que ésta, como grupo, puede tener cierta capacidad de elección, pero hay circunstancias o acontecimientos que parecerán estar escritos... Pero ¿dónde se concilia el llamado Destino con nuestra libertad de elegir?...
El DESTINO en su forma singular como algo establecido e inmutable, sólo puede ser aplicado a una cosa, que a su vez es participante de un único proceso: EVOLUCIÓN. Esto sería nuestro único destino; evolucionar hacia un fin, que probablemente sea infinito… Y ¿cómo comprender esto que en su mayor parte se sale de nuestro entendimiento?:
Cuando vamos al aeropuerto solemos ver y oír: “El avión con DESTINO tal, va a salir por la puerta…”. En esta frase tan sencilla tenemos la clave. Aunque el avión haga escala en otros sitios antes de llegar a su destino, el destino sigue siendo el fin del trayecto, pero no llamamos destino al lugar donde quizá el avión se detuvo a repostar. DESTINO NO SIGNIFICA EL CAMINO, SINO EL FIN DEL VIAJE, LA FINALIDAD DEL MISMO. Hacemos una mala aplicación de la palabra, ya que no es lo mismo el camino por el que transitamos, que el final del trayecto. Imaginen que van a realizar un viaje en coche desde Sevilla, Andalucía, España, a Cartagena, Murcia, España. Ya tenemos el destino, Cartagena, lugar que será el único destino. Ahora, cuando cogemos el mapa y trazamos la ruta más corta hacia él, nos encontramos que tendremos que pasar forzosamente por algunos puntos, ciudades como Granada, y pueblos por donde cruzará la carretera que nos llevará a Cartagena. Estos puntos trasladados a nuestras vidas y considerando que existe algo que tiene para nosotros preparado ciertas cosas, serían los acontecimientos previstos para lograr avanzar en nuestro viaje evolutivo, en el ejemplo, para llegar a nuestro destino Cartagena. Si trasladamos estos puntos previstos a una visión metafísica, estos serian los puntos que necesitaremos cruzar para favorecer o fomentar nuestra evolución personal o grupal si tratamos al global de la humanidad.
Si creemos en la reencarnación y la evolución de nuestra conciencia vida tras vida, considerando a estas vidas sucesivas como lugares de aprendizaje, nuestro libre albedrío estaría presente antes de haber realizado la encarnación, imponiendo estos puntos del camino que serían relativamente invariables (relativamente invariables porque quizá podamos redefinirlos en el proceso, pero considerar esto sería adentrarnos en profundidad en los mecanismos encarnativos, lo cual no es el tema ahora). En este caso nuestro libre albedrío estaría presente aunque una vez realizada la encarnación no nos acordemos de los acontecimientos que elegimos padecer antes de la misma; donde se incluye tanto personas como acontecimientos que irremediablemente aparecerán o sucederán en nuestras vidas con el fin de orientarnos, pero que usualmente achacamos a la casualidad por nuestro desconocimiento hacia estas posibilidades metafísicas. Y como no todos estaremos al día en cuanto a reencarnación, karma, leyes de cusa y efecto,…, seguiremos con el ejemplo donde ya tenemos nuestra ruta marcada, y nuestro destino Cartagena en Murcia, España.
Comenzamos el camino en nuestro coche, o carro en Latinoamérica, y empezamos a encontrarnos con los puntos que ya vimos en el mapa, los cuales podemos considerar como predestinados por ello, e incluso podemos considerarlos sin salirnos del entendimiento; como pequeños destinos.
¿Dónde entra en juego nuestro libre albedrío si ya tenemos un destino prefijado, que además trozamos en pequeños destinos por donde irremediablemente deberemos pasar si queremos llegar al destino final?... En nuestra capacidad de detenernos, desviarnos, regresarnos, o atrasarnos en miles de formas. Por ejemplo, vemos que están vendiendo comida y nos detenemos a comer, o vemos un paisaje y nos desviamos para verlo mejor, aún tirando por rutas no planeadas que nos atrasarán el tiempo del viaje, etc. Y si a estas desviaciones le aplicamos que por el retraso que elegimos tener, podemos luego encontrarnos un atasco o cortes de carreteras, quizá porque un camión volcó y tiró dos toneladas de naranjas que retrasarán aún más nuestra llegada a Cartagena, o incluso nos obligue a tener que elegir rutas alternativas llenas de baches, comprobamos que nuestros actos aún por simples que parezcan, repercutirán mucho más en nuestras vidas de lo que normalmente consideramos: Realmente podemos decir que somos víctimas de nuestras decisiones terrenales, ya que nos movemos involucrados en infinidad de causas y efectos con millones de variantes posibles, pues también intervienen las causas y efectos de muchos otros, así como las causas y efectos de nosotros dentro de grupos que también realizan actos conjuntos, y que estando dentro de una evolución humana más global que originó causas en el pasado, que producirán irremediablemente sus efectos en el presente y futuro, podemos decir que también sufriremos estos efectos sin que podamos hacer mucho para modificarlos. Pues tales causas superarán con creces la capacidad humana individual para modificar estos efectos que fueron provocados grupos de seres humanos.
En definitiva, nuestro libre albedrío nos permite jugar con el tiempo en que evolucionamos. Si volvemos a considerar en esto la evolución espiritual del ser humano, podemos decir el libre albedrío nos permite jugar con un tiempo que en realidad no existe más allá de nuestra existencia humana terrenal, ya que superado cierto nivel evolutivo de conciencia, pasaríamos a existir en unos planos superiores donde el tiempo como lo conocemos no existe.
Como humanos nuestras más importantes decisiones están puestas en elegir avanzar rápidamente en nuestra evolución, o por el contrario entretenernos para atrasarnos e incluso ir marcha atrás; pero el Destino siempre será el mismo, y tarde o temprano tendremos que avanzar hacia él. Sin importar las vidas que quememos en el proceso, si es que consideramos como real el proceso de reencarnación.

Reflexiones incluidas en el libro LO QUE NECESITA SABER DEL 2012 Y ALGO MÁS. De descarga gratuíta en : http://www.bubok.es/libro/detalles/174985/LO-QUE-NECESITA-SABER-SOBRE-EL-2012-Y-ALGO-MAS

Para que no digamos que no se nos avisó de lo que podía pasar.

miércoles, 9 de junio de 2010

UNA IMAGEN VALE MÁS QUE MIL PALABRAS.



POR ISAAC FERNÁNDEZ DE LA VILLA.

En esta ocasión una imagen vale más que mil palabras, porque la foto además de la imágen, también lleva palabras cargadas de verdades contundentes.

Foto y su artículo de prensa correspondiente en:
http://senalesdelostiempos.blogspot.com/2010/06/bomberos-en-la-bolsa-de-madrid.html

lunes, 7 de junio de 2010

LO QUE NECESITA SABER SOBRE EL 2012 Y ALGO MÁS

POR ISAAC FERNÁNDEZ DE LA VILLA.

LO QUE NECESITA SABER SOBRE EL 2012 Y ALGO MÁS, ya se puede descargar gratuitamente en esta dirección:
http://www.bubok.es/libro/detalles/174985/LO-QUE-NECESITA-SABER-SOBRE-EL-2012-Y-ALGO-MAS
Para que nadie diga que no se nos avisó… Porque algunos de nosotros sabremos de la historia del pastor que bromeaba diciendo que venía el lobo para nunca llegar; pero cuando al final llegó, nadie le creyó, y quienes no conozcan la historia se imaginarán las consecuencias.
2012: ¿Fin del mundo?... ¿Fin de una era?... ¿Fin de un ciclo de evolución humana?... ¿Transición evolutiva que ya ha comenzado?... ¿Ocurrirá algo realmente?... ¿No ocurrirá nada como en otras ocasiones?... ¿Por qué creemos de cierta forma?... ¿Qué es el Destino?...