LA PAZ ES POSIBLE.

Una MENTE ILUMINADA percibe por CONCEPTOS y no se deja llevar por elloos.
Un CORAZÓN ILUMINADO percibe por SENTIMIENTOS, y no se deja llevar por ellos.
Un FÍSICO ILUMINADO, percibe por SENSACIONES, y no se deja llevar por ellas:
Y NO DEJARSE LLEVAR es distinto a no hacer algo por MEJORAR NUESTRO MUNDO como realidad más cercana... ¿POR DÓNDE QUIERES EMPEZAR? (Isaac Fdez. de la Villa)...
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sábado, 27 de octubre de 2012

LA CANCIÓN CON MÁS LETRA QUE ESCUCHÉ EN MI VIDA... JEJEJE

Ciertamente para escuchar esta elaborada canción hasta el final, hay que tener paciencia, tolerancia, sentido del humor, y sobretodo, mucha observación, para ver que se nos mueve en cuestión de juicios sobre lo observado... YO ME RÍO, ¿QUÉ HACEIS VOSOTROS?... JEJEJEJJEJ... 
P.D: PA QUÉ BAILAR SI YA LO HACEN OTROS...


sábado, 17 de septiembre de 2011

LAS CIRCUNSTANCIAS

Las circunstancias parecen seguir un patrón que señala un resultado. El resultado sería un empuje hacia el camino de la escucha interna. Un pararse a oír la voz interior con su merecido tiempo en espera de una respuesta ajustada a la necesidad del asunto. La necesidad viene indicada por la no impaciencia, parámetro requisito, infalible en su predicción cuando se halla presente en la pregunta interna. Todos los resultados obtenidos por medio de ansiedades o necesidades, causadas por deseos de concluir al instante algún asunto, pueden contener una lección que empuja al camino de la quietud: un muro de ladrillos con el cual chocarnos y saliendo lastimados, nos obliga a detenernos, por necesidad de sanación, en espera de indicaciones.
El tiempo es ingrediente principal de estos trabajos alquímicos, junto con otros como, las relaciones, sea forma de personas que nos “defraudan”, o “engañan”, o en forma de cosas “que no funcionan” o “nos detienen”… Las comillas indican la falsedad de las palabras desde un punto de lenguaje más elevado, trascendente ya de las circunstancias meramente materiales… Así podría ser el camino de tales asuntos, de tales circunstancias, tras ellas, siempre un impulso evolutivo perfecto.

Isaac Fernández de la Villa.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

ATRAPADO EN LA ESPERA

Atrapado en la espera, mi alma a veces, desespera. La confianza es la espada, la quietud es mi lecho, mientras las tormentas rondan el paisaje tornándolo de gris. La luz está cerca pero no puedo sentir su calor, la luz brilla pero mis ojos aún no están abiertos para ver su intensidad. Lejanas tierras me llaman clamando mi presencia, pero mi alma sigue atada a la estaca de una vida. Las cadenas se tensan haciendo insoportable el aguante que con facilidad me retuvieron. El camino está marcado pero aún así, sigue por marcar. Lo pasos están por llegar a comenzar su caminar, el polvo se amontona en las solapas de mis camisas. Con dureza la inactividad corroe los engranajes del movimiento, pero dentro de mi corazón la templanza mantiene la calma, no sin entablar leves batallas que si son comparadas a las de antaño, mera llovizna sobre el césped bien asentado. La esperanza brilla en el mañana, pero hoy la confianza es lo que me queda, pues nada lleva de mi mano mis sandalias desgastadas por el roce de largos trechos duros y desolados. Corazón sufrido del interior maldito y condenado. El final se acerca para una pena que agoniza en su intento por perdurar, pero ya perdió toda su grandeza y no puede alzarse en detrimento de la fe en uno mismo. El horizonte se ha parado y la brisa no disuelve los granos de la fina arena que formando muralla el tiempo apelmazó. Escarpadas cumbres mermadas en duros golpes que son desierto de arena fina.
Pero no se ha de tomar a la ligera, pues la victoria se transforma en espejismo cuando la confianza se viste de exceso. Todo se pierde en pocos pasos por la impaciencia. El tono rosado de la piel se escama por el abrasador sol del medio día. El agua descendiendo por la garganta se hace monótona y necesaria, pues la espera es ardua, pero no hay que desdeñar la merecida recompensa para aquél que encuentra el oasis de su ser, donde brota el alimento ilimitado de poderes sorprendentes, y donde el sufrimiento se arrodilla hasta que en su desaparición ha dejado otorgado el diploma de la libertad.

En espera del movimiento estoy. Las cadenas están prestas a romperse para emprender la nueva lucha, que quizá esta vez sea el gozo de servir a mi corazón mientras sirvo en el servicio de la luz que en él habita.

(10/01/05)

Isaac Fernández de la Villa.

miércoles, 1 de junio de 2011

PAZ CIENCIA.


Si convierto los interrogantes de la mente en un misterio, no hay respuesta. Si no hay respuesta, no hay nada a donde ir ni qué hacer con ello. Y Ello desaparece, no afecta. Entonces llega la paciencia, la paz-ciencia; la ciencia de la paz.
¿Cómo saber qué camino tomar?... Pregunta la mente, apoyada por un sentimiento de futilidad que surge de algún lado, ya no del aparente pensamiento, pensamiento que siente, en todo caso, pues se hizo distinto al pensamiento razonado, uno es lógica y otro sentido, aunque pueda ser la misma mente manifestándolos por el mismo cuerpo que ocupamos… Nada queda más que esperar, presentes, a ver qué sucede en otros lugares, o en otros compañeros vivenciales, más adelante. Aquí y ahora, poco que decir que no sean banalidades, las cuales, hasta cierto punto podrán ser provechosas si mantienen el fuego de la transformación latiendo con viveza en la paz interna que las sostiene, porque aún el espejismo tiene fuerza, y en un instante hace olvidar el sendero trazado, para dejarlo atrás, sobre todo, cuando se comenzó a vivir más en el Aquí y Ahora, lo que puede convertirse en una trampa más del sendero que lleva al estancamiento… Por ello, es de importancia reconocer que la ayuda aparecerá cuando haga falta, cuando se necesite realmente, pues nadie progresa sin algún tipo de ayuda, provenga de donde provenga, aunque su aparente distancia, la enfríe y difumine hasta ser capaces de ignorarla o rechazarla con triviales juegos mundanos… 

Isaac Fernández de la Villa.