LA PAZ ES POSIBLE.

Una MENTE ILUMINADA percibe por CONCEPTOS y no se deja llevar por elloos.
Un CORAZÓN ILUMINADO percibe por SENTIMIENTOS, y no se deja llevar por ellos.
Un FÍSICO ILUMINADO, percibe por SENSACIONES, y no se deja llevar por ellas:
Y NO DEJARSE LLEVAR es distinto a no hacer algo por MEJORAR NUESTRO MUNDO como realidad más cercana... ¿POR DÓNDE QUIERES EMPEZAR? (Isaac Fdez. de la Villa)...
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domingo, 24 de julio de 2011

BUSCAR Y HACER


No importa tanto lo que seamos, sino qué hacemos con lo que ya sabemos que no somos.
El buscador autómata, el programado en mayor medida que el consciente de su programación, o que lleva tiempo desprogramándose conscientemente, busca respuestas desde el Ego condicionado. Busca saber en forma de conocimiento intelectual, de memorización, de más programación. Sin juzgar como bueno o malo cosa alguna, quien ya va descubriendo qué no es, quien o qué partes de si mismo no son él mismo, puede hacer o no hacer algo con ello; la libertad o libre albedrío correspondiente a la evolución considerada humanidad está presente y es, por así decirlo, una ley inmutable del juego de la existencia, como sería la gravedad para quienes participan junto a la evolución de un planeta. ¿Por qué se dice que somos dioses,..., o hijos de dios, o seres inteligentes, o concientes de nosotros mismos…? Podemos hacer algo con lo que sabemos que no somos. Podemos hacer algo con aquello que no nos gusta desde la conciencia que nos da el reconocimiento de la conveniencia o no conveniencia de hacer según qué cosas. Esto se aprende por experimentación personal, o por resonancia con la experiencia de otros, sin esta resonancia, repetiríamos eternamente el ciclo de empezar de cero para experimentarlo todo de nuevo, indefinidamente, en un bucle interminable absurdo. Absurdo en cuanto a suponer, que nada inteligente, con algo de inteligencia, desearía en forma alguna repetir constantemente lo mismo. Esto sería lo más acorde a la palabra locura: Repetir siempre lo mismo. ¿Repetimos siempre lo mismo?... ¿Nos dejamos llevar por las circunstancias para no hacer algo por cambiar algo?... Sea exteriormente, en nuestro entorno, o en nuestro interior, siempre podemos hacer algo, podemos modificar algo, experimentar algo distinto a lo acostumbrado. Entonces la mente programada pregunta qué hay que hacer, y el que se siente, o comienza a sentirse alejado de tal programación, no pregunta sino hace, incluso pudiendo preguntar primero para sentir luego la acción, o la no acción, que también es una forma de hacer; para finalmente no importar tanto lo que somos, sino lo que hacemos con lo que vamos descubriendo que no somos. ¿No te gusta algo del mundo que te rodea?... CAMBIALO… ¿No puedes cambiarlo en la forma que te gustaría?, ¿quizá acabando con aquellos que juzgas no adecuados para la convivencia que crees debería ser estar en la tierra?... CAMBIATE TÚ POR DENTRO, las leyes universales de la existencia harán el resto, sólo hay que esperar dejando de alimentar lo que deseas cambiar, y lo mágico se volverá real.
Decía un dicho: “Solo hay que esperar en la puerta de tu casa, para ver como tu enemigo pasa en traje de pino”… 
A veces, lo mejor que se puede hacer, es no hacer algo con respecto a algo exterior, sino adquirir la paz-ciencia que nos dará a su tiempo todo lo que necesitamos para seguir evolucionando. Y con esto no digo que no se ha de hacer algo, ni que se haya que hacer, sino que cada uno sienta lo que hacer, y lo haga. ¿Qué sientes hacer?... ¿Por qué no lo haces?... ¿Por qué no queremos cambiar?... ¿Por qué la humanidad sigue bucleada entre dualidades de -ismos; feudalismo, imperialismo, capitalismo, comunismo, cristianismo, islamismo,...,egocentrísmo...?

Isaac Fernández de la Villa.

viernes, 4 de febrero de 2011

LO ABSURDO DEL NO HACER.


Dentro de la espiritualidad, y su mundo de búsqueda constante, y aparentes encontrares que engatusan para más que menos; encantarse y estancarse, encontré que se considera el despertarse o el iluminarse como un fin, una meta, donde dejarse caer en algo llamado "el no hacer"... ¿No es eso mismo lo que hacemos cuando vivimos programados, condicionados: No hacer algo por nuestro Ser, con nuestro Ser, sino hacer todo por pura programación, (condicionamiento)?... 
El mismo bucle se traslada al siguiente plano, para quedar de nuevo en lo plano, en el mordernos la cola, esta vez en un estado más complaciente. 
¿Qué nos separa de una planta entonces?... La planta no hace por crecer, pero si su expresión evolutiva entrase en un "no hacer total", ¿por qué crecer?... ¿Para qué crecer si nada hay que hacer?... Una planta no crea conscientemente, no fabrica herramientas para seguir construyendo otras herramientas que servirán para construir otras grandes cosas…  Y sin embargo sí se dobla en busca de la luz mientras crece...
¿Tenemos que convertirnos en plantas para dejar los dones otorgados a la humanidad en menosprecio hacia ellos?... ¿No sería una clase de egoísmo el dejarnos caer en la complacencia de nuestro nuevo estado de “Despiertos” o “Iluminados”, si nos convertimos en plantas?...  Así, el "no hacer" llevado a cierto punto, se convierte en un hacer de la Vida, de la energía que fluye por todos y todo, un absurdo salido de ideas y sentires complacientes, para caer de nuevo en el mismo estancamiento del que creímos haber salido… Encontrándonos con un mayor impedimento para hacer algo al respecto, sobre todo, si nos separamos de los demás por considerarnos alejados de ellos, mejores que ellos, dentro la común evolución, para de esta forma, no escuchar la Vida que por todas partes fluye e indica qué es aquello que podemos hacer, qué es aquello que podemos mejorar, qué es aquello que podemos crear, para apoyar una evolución que no deja de manifestarse y expresarse por doquier en constante Dar y Recibir… 
Así, estemos donde estemos y hayamos llegado a donde creamos que hayamos llegado, nunca deja de estar vigente la frase: “QUIEN HACE PUEDE EQUIVOCARSE, PERO QUIEN NO HACE, YA ESTÁ EQUIVOCADO”…
Isaac Fernández de la Villa.