APOYANDO EL DESARROLLO HUMANO, EL DESPERTAR DE LA CONCIENCIA, Y LA ASCENCIÓN HUMANA-PLANETARIA.
LA PAZ ES POSIBLE.
Una MENTE ILUMINADA percibe por CONCEPTOS y no se deja llevar por elloos.
Un CORAZÓN ILUMINADO percibe por SENTIMIENTOS, y no se deja llevar por ellos.
Un FÍSICO ILUMINADO, percibe por SENSACIONES, y no se deja llevar por ellas:
Y NO DEJARSE LLEVAR es distinto a no hacer algo por MEJORAR NUESTRO MUNDO como realidad más cercana... ¿POR DÓNDE QUIERES EMPEZAR? (Isaac Fdez. de la Villa)...
Un CORAZÓN ILUMINADO percibe por SENTIMIENTOS, y no se deja llevar por ellos.
Un FÍSICO ILUMINADO, percibe por SENSACIONES, y no se deja llevar por ellas:
Y NO DEJARSE LLEVAR es distinto a no hacer algo por MEJORAR NUESTRO MUNDO como realidad más cercana... ¿POR DÓNDE QUIERES EMPEZAR? (Isaac Fdez. de la Villa)...
Mostrando entradas con la etiqueta ser felices. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ser felices. Mostrar todas las entradas
jueves, 30 de mayo de 2013
LIBERTAD, AMOR Y MUERTE
Etiquetas:
Amor,
aprender,
CONOCERSE,
DARSE CUENTA,
Dejar de sufrir,
desprogramación,
ego,
evolución,
felicidad con mayúsculas,
krishnamurti,
libertad,
MEDITAR,
observar,
programación mental,
ser felices
miércoles, 6 de junio de 2012
CONSTRUCCIÓN DE UN ECODOMO
INTERESANTE CONOCIMIENTO, PUES QUIEN SABE QUÉ PASARÁ EN LOS AÑOS VENIDEROS... ¿PODREMOS SEGUIR VIVIENDO EN LAS CIUDADES COMO HASTA AHORA?... ¿QUERREMOS SEGUIR ESTAFADOS CON HIPOTECAS USURERAS Y CASAS RATONERAS?... Y LA PREGUNTA ES, SI CON TIERRA Y POCO MÁS SE PUEDE CONTRUIR UNA CASA, ¿DÓNDE SE FUERON LOS MILLONES QUE SE SUPONE NOS HICIERON CREER QUE VALEN?...
MILLONES QUE EQUIVALEN A TRABAJO=ESFUERZO=SUFRIMIENTO SI NO NOS GUSTA EL MISMO=ESCLAVITUD POR MIEDO A NO PODER PAGARLOS=VIDA DESPERDICIADA=INFELICIDAD...
¿ERES FELIZ?...
Y SON A PRUEBA DE TERREMOSOS Y CON GRAN AISLAMIENTO TÉRMICO.
MILLONES QUE EQUIVALEN A TRABAJO=ESFUERZO=SUFRIMIENTO SI NO NOS GUSTA EL MISMO=ESCLAVITUD POR MIEDO A NO PODER PAGARLOS=VIDA DESPERDICIADA=INFELICIDAD...
¿ERES FELIZ?...
Y SON A PRUEBA DE TERREMOSOS Y CON GRAN AISLAMIENTO TÉRMICO.
Etiquetas:
cambiar el sistema,
cambiar la educación,
cambiar la vida,
CONSTRUCCIÓN,
ECODOMO,
ECOLOGÍA,
evolución,
naturalidad,
ser felices
lunes, 23 de mayo de 2011
LOS "AGENTES" TRANSMUTADORES.
Hace años leí una historia sobre un antiguo centro espiritual de la India, creo, o por ahí lejos, donde la gente iba a buscar su iluminación... El caso, es que en el grupo de personas que coincidieron para pasar su estancia allí, había uno que sólo creaba conflictos en los demás, y todos se pusieron en su contra, le reprocharon sus actos y expresiones, porque se sentían ofendidos y dolidos, cuando ellos habían pagado para pasar por una agradable experiencia de iluminación…
Sucedió que la persona que sacaba a todos de quicio, se cansó y se marchó. Los demás se sintieron felices y aliviados por ello, creyendo que ahora podrían iluminarse en paz y armonía… Pero el encargado del centro, al saber que este hombre se había marchado fue a buscarlo a su casa, le pidió que volviese, a lo cual se negó rotundamente, pues estaba cansado de tener que soportar a todos los demás en contra suya…
- ¡Te pagaré si regresas!, le dijo el encargado del lugar…
Extrañado el hombre, pero viendo que en vez de tener pagar, le pagarían a él por ir, aceptó, y regresó con los demás…
A los pocos días llegaron a quejarse al encargado del lugar:
¿Por qué lo trajiste de vuelta?... Y encima le pagas por estar aquí, cuando nosotros te estamos pagando…
El encargado esperó que se calmasen todos, y les dijo:
¿Todos queréis llegar a ser iluminados?...
Sí, dijeron, pues precisamente por eso lo traje de vuelta, incluso para pagarle por hacer lo que hace con tanta naturalidad…
Como decía el compañero Jesús, uno de los grandes revolucionarios de la historia, pues si no ¿por qué lo crucificaron?...: El que tenga oídos que oiga.
jueves, 19 de mayo de 2011
UN PRIMER PASO PARA SER FELICES
Todos nosotros, independientemente de situaciones personales y niveles sociales, buscamos lo mismo: Estados de satisfacción superior al que tenemos en este momento, y en la forma de buscarlos está la trampa o nuestra salvación.
En realidad todos somos esclavos de algo y procuramos elevar nuestros niveles de felicidad dejando de serlo. De esto, que el camino de Buscar la Felicidad no es algo exclusivo de místicos llenos de conocimientos ocultistas, está a la disposición de todos, a todos los niveles del ser humano, desde los más mundanos hasta los más espirituales. El requisito; que cada cual deberá aplicarse, actuar, desde pu particular camino y sentir, según lo crea conveniente para sus propias circunstancias, nivel de ataduras, y calidad de conciencia que se tenga o vaya alcanzando.
Un viejo proverbio chino dice: “Un viaje de mil leguas se comienza dando un primer paso”... Más tarde o más temprano, todos daremos nuestros primeros pasos Conscientes en busca de nuestra Felicidad. Constantemente lo hacemos en forma inconsciente, dirigiéndonos según nos educaron a obtener cosas materiales, o lograr determinadas situaciones personales, pero, no solemos poner a la Felicidad como algo relevante y presente en nuestras búsquedas cotidianas. Sólo cuando comenzamos a mirar tras las máscaras mundanas donde creemos está la Felicidad, comenzaremos a buscarla realmente. Mientras tanto seguiremos topándonos con falsas felicidades, retrasando el día donde podamos sentirnos libres de todos nuestros sufrimientos...
(Trozo incluido en el libro gratuíto: EL BUSCADOR DE LA FELICIDAD, LA EVOLUCIÓN DEL SER)
Isaac Fernández de la Villa.
viernes, 15 de abril de 2011
TU LIBERTAD ES LA MÍA.
Cuando nos vamos liberando de patrones programados, liberamos a los demás.
Érase una vez, alguien que celosamente ponía al sol botellas de cristal con agua. Todos los días las ponía para beber de ellas, pero en la idea de compartir con los demás, observaba que los demás bebían vaciándolas para luego no llenarlas nunca. Y en más de una ocasión ella buscaba su agua asoleada para beber, y sólo se encontraba con botellas vacías. Por no molestar-se en su idea de compartir, se quedaba sin su apreciada agua, por la idea de sacrificio, por la idea de que no se ha de poner límites fuera, para no dañar a los demás, o dañar nuestra idea de convivencia, de compartir la experiencia de la vida en una forma determinada, estructurada bajo ideales, que no siendo ni malos ni buenos, por tener forma y estructura se convierten en limitación expresiva del Ser que a través de nosotros se manifiesta… Y sucedió entonces que esta persona notó, que sentía querer su agua cuando ella considerase necesario, y su sentir no se manifestaba plenamente, limitado por la idea de no poner límites a otros que intervenían en su mundo, en su espacio, lo que significaba a su vez, una limitación propia para expresar su sentir… Así que un día decidió expresar su sentir plenamente, y entonces su expresión se tradujo en la creación aparente de límites hacia otras personas. Y una de ellas, sintió amor en tal expresión…
Curiosamente había estado bebiendo de esas botellas durante algún tiempo, y sintió en varias ocasiones que eran muy pequeñas, que podía tener a su disposición un bote más grande donde cupiese más agua, para así le durase más. Pero le resultaba más cómodo tomar las botellitas que cerca de él encontraba tomando el sol.
¿Cómo pudo convertirse una aparente limitación externa para no coger aquellas botellas en amor?...
El amor estaba en la expresión libre de aquella persona, que se había liberado de la idea de que no había que poner límites fuera, cuando se sentía muy limitada por dentro. Además, el amor en aquella expresión de su compañera de camino, también se hallaba en él bajo el reconocimiento de haber venido sintiendo que quería un bote con agua más grande, y nunca había decidido a completar tan sentir.
Y Así, cuando la dueña de las botellas se liberó, lo liberó a él, para poder ir por el bote de agua que sentía, comprobando de esta manera tan sencilla; que cuando uno se libera, libera a los demás, y que la apariencia de la forma, u expresión, no es tan importante como la liberación que se esconde bajo la misma.
Y así, AL LIBERARNOS NOSOTROS, SEA EN LA FORMA QUE SEA, LIBERAMOS A LOS DEMÁS…
LO QUE A NOSOTROS NOS LIBERA, LIBERA A LOS DEMÁS, Y EN ESTO ESTÁ LA UNIÓN DE UNOS CON OTROS, EN LA LIBERACIÓN TOTAL LAS IDEAS QUE NOS LIMITAN PARA SER Y ACEPTAR LO QUE SOMOS, LO CUAL NOS HACE AMARNOS MÁS, INDEPENDIENTEMENTE DE LA APARIENCIA-FORMA EN QUE LA CUAL NOS EXPRESEMAMOS SEGÚN QUÉ MOMENTO, PARA SIEMPRE SENTIRNOS MÁS LIBRES.
Isaac Fernández de la Villa.
Isaac Fernández de la Villa.
Etiquetas:
Amor,
AMOR INTELIGENTE,
AMOR VERDADERO,
expresión,
libertad,
manifestación,
ser felices,
totalidad,
unidad
sábado, 9 de abril de 2011
¿FRACASÓ LA HUMANIDAD?...
Desde hace un tiempo, he venido observando que algunas personas dicen que el Capitalismo promueve el individualismo… Y descubrí que tienen razón, que desde pequeños nos van separando de lo que sería el grupo de hermanos que formaríamos como seres humanos, para convertirnos en competidores individuales y mucho más fáciles de manejar pues sin unión no hay fuerza, tal como LA UNIÓN HACE LA FUERZA… Entonces, analizando la tendencia de algunos grupos a reunirse en comunidades basadas en la tolerancia, el respeto, la solidaridad, y en definitiva “el amor”, que no en su sentido atrofiado de hacer el sexo, sino del amarnos como una madre ama a su hijo o una hermana puede amar a su hermano, aunque a veces discutan o discrepen en ciertas cosas, descubrí que NO SOMOS FELICES COMO SERES INDIVIDUALES… EL CAPITALISMO FRACASÓ TOTALMENTE EN HACERNOS FELICES, ni sirvió para que los ricos que de él se aprovechan y aprovecharon, lo fuesen… Los ricos se suicidan y se hacen adictos. Cada día hay más historias de estrellas famosas, de Cine, televisión, música, deporte, que entran en centros de rehabilitación…
¿Por qué un ser humano ha de ser rehabilitado?... PORQUE ANTES LO DESHABILITARON PARA SER HUMANO… POR ESTO, PORQUE NOS DESHABILITAN PARA EVOLUCIONAR HACIA LA FELICIDAD CON MAYÚSCULAS, EL SISTEMA CAPITALISTA MATERIALISTA NEOLIBERAL, HA FRACASADO TOTALMENTE EN HACERNOS FELICES DE VERDAD, Y POR ESO HAY QUE CAMBIAR CON URGENCIA LA EDUCACIÓN QUE A ESTA ABERRACIÓN PERTENECE, SI ES QUE PRETENDEMOS TRIUNFAR COMO HUMANIDAD: SI ES QUE QUEREMOS SER DIGNOS DE SER LLAMADOS HUMANOS, EN VEZ DE DEPREDADORES DE PLACERES MUNDANOS.
Isaac Fernández de la Villa.
viernes, 4 de febrero de 2011
LO ABSURDO DEL NO HACER.
Dentro de la espiritualidad, y su mundo de búsqueda constante, y aparentes encontrares que engatusan para más que menos; encantarse y estancarse, encontré que se considera el despertarse o el iluminarse como un fin, una meta, donde dejarse caer en algo llamado "el no hacer"... ¿No es eso mismo lo que hacemos cuando vivimos programados, condicionados: No hacer algo por nuestro Ser, con nuestro Ser, sino hacer todo por pura programación, (condicionamiento)?...
El mismo bucle se traslada al siguiente plano, para quedar de nuevo en lo plano, en el mordernos la cola, esta vez en un estado más complaciente.
¿Qué nos separa de una planta entonces?... La planta no hace por crecer, pero si su expresión evolutiva entrase en un "no hacer total", ¿por qué crecer?... ¿Para qué crecer si nada hay que hacer?... Una planta no crea conscientemente, no fabrica herramientas para seguir construyendo otras herramientas que servirán para construir otras grandes cosas… Y sin embargo sí se dobla en busca de la luz mientras crece...
¿Tenemos que convertirnos en plantas para dejar los dones otorgados a la humanidad en menosprecio hacia ellos?... ¿No sería una clase de egoísmo el dejarnos caer en la complacencia de nuestro nuevo estado de “Despiertos” o “Iluminados”, si nos convertimos en plantas?... Así, el "no hacer" llevado a cierto punto, se convierte en un hacer de la Vida, de la energía que fluye por todos y todo, un absurdo salido de ideas y sentires complacientes, para caer de nuevo en el mismo estancamiento del que creímos haber salido… Encontrándonos con un mayor impedimento para hacer algo al respecto, sobre todo, si nos separamos de los demás por considerarnos alejados de ellos, mejores que ellos, dentro la común evolución, para de esta forma, no escuchar la Vida que por todas partes fluye e indica qué es aquello que podemos hacer, qué es aquello que podemos mejorar, qué es aquello que podemos crear, para apoyar una evolución que no deja de manifestarse y expresarse por doquier en constante Dar y Recibir…
Así, estemos donde estemos y hayamos llegado a donde creamos que hayamos llegado, nunca deja de estar vigente la frase: “QUIEN HACE PUEDE EQUIVOCARSE, PERO QUIEN NO HACE, YA ESTÁ EQUIVOCADO”…
Isaac Fernández de la Villa.
El mismo bucle se traslada al siguiente plano, para quedar de nuevo en lo plano, en el mordernos la cola, esta vez en un estado más complaciente.
¿Qué nos separa de una planta entonces?... La planta no hace por crecer, pero si su expresión evolutiva entrase en un "no hacer total", ¿por qué crecer?... ¿Para qué crecer si nada hay que hacer?... Una planta no crea conscientemente, no fabrica herramientas para seguir construyendo otras herramientas que servirán para construir otras grandes cosas… Y sin embargo sí se dobla en busca de la luz mientras crece...
¿Tenemos que convertirnos en plantas para dejar los dones otorgados a la humanidad en menosprecio hacia ellos?... ¿No sería una clase de egoísmo el dejarnos caer en la complacencia de nuestro nuevo estado de “Despiertos” o “Iluminados”, si nos convertimos en plantas?... Así, el "no hacer" llevado a cierto punto, se convierte en un hacer de la Vida, de la energía que fluye por todos y todo, un absurdo salido de ideas y sentires complacientes, para caer de nuevo en el mismo estancamiento del que creímos haber salido… Encontrándonos con un mayor impedimento para hacer algo al respecto, sobre todo, si nos separamos de los demás por considerarnos alejados de ellos, mejores que ellos, dentro la común evolución, para de esta forma, no escuchar la Vida que por todas partes fluye e indica qué es aquello que podemos hacer, qué es aquello que podemos mejorar, qué es aquello que podemos crear, para apoyar una evolución que no deja de manifestarse y expresarse por doquier en constante Dar y Recibir…
Así, estemos donde estemos y hayamos llegado a donde creamos que hayamos llegado, nunca deja de estar vigente la frase: “QUIEN HACE PUEDE EQUIVOCARSE, PERO QUIEN NO HACE, YA ESTÁ EQUIVOCADO”…
Isaac Fernández de la Villa.
Etiquetas:
buscar la felicidad,
cambiar el sistema,
cambiar la educación,
mejorar el mundo,
no hacer,
ser felices
martes, 1 de febrero de 2011
FELIZ MES DEL AMOR Y LA AMISTAD...
¿Qué no es la calle sino las etapas más difíciles de nuestros senderos?... Donde nuestras programaciones mentales proveniente de la cultura y la aberrante educación materialista a la que fuimos sometidos se derrumbaron por completo, o por lo menos, las defensas de la misma mermaron lo suficiente para sentir la vida desde nuestra Alma, desde lo que realmente somos…
¿Qué no son los amigos o los compañeros de camino más, que aquellas personas donde encontramos una conexión más profunda que la cotidiana programación donde siempre nos perdemos?...
Y de esta forma, el AMIGO siempre perdura en el tiempo eterno de nuestros corazones, donde no importa el espacio, ni las llamadas, ni las circunstancias de cada cual para sentirlos presente a cada paso, a cada instante… Para aunque años, siglos, o eones pasen, de pronto, en un instante, vuelvan a sentirse presente en nuestro Estar, en nuestro Sentir, y aparezcan más vivos que nunca, aunque alguna vez los pudimos creer muertos e inexistentes…
¿Será por esto que la muerte no existe?...
¿Será, que realmente la muerte no existe?.... ¿Será que nos engañaron desde siempre?...
Con los dedos de una mano se cuentan los amigos y dedos sobran… pero siendo así, en nuestra actual situación mundana y terrenal, trascendiendo las fronteras de la materialidad, esta frase se hace falsa y los amigos comienzan a surgir como las flores en primavera… Sólo hace falta vivir desde nuestro corazón, desde nuestro sentir, desde ese observador aparentemente frío del que tanto enseñó J. Krishnamurti, que pronto se convierte en la compasión y en el amor incondicional que nos enseñaron Buda y Jesús, cuando tal cualidad de observación se dirige hacia el corazón, hacia la FUENTE, donde el Amor, la Sabiduría, y la Voluntad divina lo espera para dirigirlo hacia el camino que nos llevará a la real cesación del sufrimiento y gozo eterno…
Por eso, a todos y todas os deseo, FELIZ MES DEL AMOR Y LA AMISTAD.
ISAAC FERNÁNDEZ DE LA VILLA.
lunes, 10 de enero de 2011
¿SOMOS EXTREMISTAS?
Como seres humanos sujetos a polaridad, acostumbramos a pasar de un extremo a otro; si fuimos reprimidos y oprimidos, en cuanto podemos, nos dejamos llevar por el libertinaje, dando rienda suelta a los instintos más básicos, como el egoísmo y la codicia. Instintos que acechándonos desde que nacemos, se acentúan en la niñez y adolescencia, donde sin la educación adecuada para compensarlos, maduramos hacia el situarnos por debajo de los animales, porque capaces de diferenciar el bien del mal, actuaremos como ellos, o peor, pues sólo viven por instinto natural; si es que no los domesticamos para hacer otras cosas.
Pasando de un extremo a otro poco avanzamos en temas de importancia para ser felices, como sería plantear una Educación más efectiva hacia la finalidad de hacernos felices. Las educaciones debieran orientarse como primordial objetivo y por encima de cualquier otro: A crear sociedades Felices. Que significa, educar para llevar a cada uno de sus ciudadanos, tanto a niveles de Confort económico saludable, como hacia la agudización de la reflexión personal que libere de las programaciones mentales condicionantes. Así cada ciudadano podrá decidir qué creer, y qué le conviene hacer con su vida desde lo que siente realmente.
Por la evolución inherente a todo, las mismas acciones de antes ya no son tan efectivas, y esforzarnos en una educación y maneras de actuar heredadas del pasado, irremediablemente trae resultados desagradables, conflicto evolutivo, por aspectos que se intentan conservar a toda costa por considerarlos inalterables. Así se produce un equilibrio antinatural creador de aberraciones, porque todo evolucionó, menos lo que pretendimos conservar.
Una madre se quejaba de su hija porque todas las tardes se escribía por Internet con sus amigas. Un día la criticó delante de la abuela, que no gustaba meterse en tales discusiones, pero en aquella ocasión se vio forzada a opinar:
- ¿Qué te parece esta niña?... Todas las tardes escribiendo en esa computadora –renegó la madre de su hija, dirigiéndose a la abuela-… ¿A que tú cuando eras joven no hablabas tanto con tus amigas?
La anciana reflexionó en silencio durante unos instantes y luego contestó.
- En verdad, que cuando yo era joven me pasaba horas pensando qué iba a escribirles a mis amigas, para de esa forma, equivocarme lo menos posible al usar la pluma y el tintero de mi padre... ¡Cuanto hubiera deseado tener esa computadora y saber manejarla para escribirme con ellas como lo hace!... En verdad, yo escribía igual que lo hace ahora tu hija: Pues, escribía siempre que tenía la oportunidad.
La evolución exige cambios aunque no siempre encontramos los más adecuados o efectivos. Por esto, antes de cambiar alguna cosa en nosotros, conviene saber los efectos que producirá. También podemos resistirnos a cambiar aspecto alguno, y dejar que la vida en su eterna evolución los produzca a la fuerza, lo que suele traer mayores sufrimientos que los propios de esforzarnos por cambiar nuestras personalidades condicionadas.
jueves, 23 de septiembre de 2010
2012 LOS GRANDES CAMBIOS YA COMENZARON: SE ABREN LOS CAMINOS HACIA FELICIDADES MÁS ELEVADAS..
Más piezas van encajándose sobre los grandes cambios que sin duda, ya comenzaron… Hace meses, investigando sobre las posibilidades de todo ese ruido o rumor que se venía acrecentando sobre el 21 de diciembre del 2012, comprendí la real necesidad de cambios drásticos en la humanidad, y en mis análisis no comprendía cómo sería posible pasar de la actual tendencia aberrante capitalista, explotadora y consumidora que nos lleva inevitablemente al precipicio, a una humanidad que RETORNA A LA NATURALEZA, como proclamaban algunas profecías como la de los Hopi… Ciertamente pudiese haber una intervención externa para hacer limpieza, borrón y cuenta nueva, pero en mi observación de cómo funciona la evolución natural de las cosas, llegar a tal situación sería el último recurso, como bien ejemplificado podemos leer en las charlas de Lot con “dios” sobre las intenciones de éste último de acabar con Sodoma y Gomorra… Y entonces, oí hablar a “la pequeña abuela”, sobre un juicio realizado a la humanidad en el 2000 donde se nos da otra oportunidad… Y también la oí hablar sobre el retorno a las comunidades en equilibrio con la naturaleza… Pero, ¿quien aún dentro de su programación materialista consumidora querría irse de una ciudad para no tener su videoconsola, su feisssbu, su dosis de caja tonta,…?... Los que ya están claros de la necesidad de cambiar sus vidas ya vienen haciendo este cambio hace tiempo, con las ecoaldeas y demás, pero, ¿qué haría cambiar a esas mentes aún endurecidas hacia la codicia y la ambición consumista capitalista?... Así, no me quedaba más que concluir que sólo eventos catastróficos los cambiarían… ¿Meteoritos quizá?... ¿Tal vez un terrible terremoto?... ¿Una guerra nuclear?... ¿Un apagón mundial que acabaría con las existencias de comida en supermercados, el usar microondas, lavadoras, frigoríficos, termos eléctricos?... Esto claramente obligaría a muchos a huir de las ciudades… Pero entonces, comprobé que ya está sucediendo aún sin que sucediesen tan llamativos suceso: En un video de Youtube
(http://www.youtube.com/watch?v=kGRkC4YM62k&feature=player_embedded#at=412), en ingles por ahora, se entrevistan a grupos de personas DE CLASE MEDIA, que se han quedado sin trabajo y sin casa. ¿DÓNDE LAS ENTREVISTAN?... En el campo, en el bosque, a las afueras de New York, como los acostumbrados asentamientos chabolistas de España, pero ellos tienen sus enseres propios de la clase media a la que pertenecieron hasta hace poco; con una gran caseta de plástico para el perro, con el “lujoso” coche aparcado entre árboles, con las sartenes de teflón, sus cubiertos y enseres de cocina, con sus carpas para el veraneo y sus mesas de patio para picnic, con los muñecos de peluches para los niños, y hasta una iglesia improvisada… Realmente no entendí mucho lo que el video dice, pero su mensaje profundo sí… TENEMOS DERECHO A VIVIR DIGNAMENTE DESDE QUE NACIMOS EN ESTE PLANETA… Y SI NO PODEMOS HACERLO EN LAS CIUDADES PORQUE EL ABERRANTE SISTEMA QUE NOS GOBIERNA NOS LO IMPIDE, TENEMOS DERECHO BUSCAR NUESTRA DIGNIDAD EN EL PEDACITO DE TIERRA DONDE ELIJAMOS, QUE YA NOS CORRESPONDE SÓLO POR HABER NACIDO EN ESTE PLANETA… Los científicos metieron 100 ratas en un pequeño espacio, y descubrieron que se volvían locas y comenzaban a devorarse las unas a las otras… ¿No es esto lo que ya hacemos en muchos aspectos de nuestras vidas?... Al buscar trabajo, posición, dinero, etc… Nos han convertido en locas ratas de laboratorio y nos devoramos los unos a los otros por las migajas que nos lanzan los nuevos feudales encorbatados desde sus inamovibles posiciones de poder. Y ya es hora de salir de nuestras jaulas para devorarlos a ellos si pretenden detener nuestra búsqueda de dignidad… Porque hasta ya nos multan por arrancar unos espárragos del campo para hacer una tortilla, o incluso si tomamos una ramita de romero, o acampar en el bosque si no lo hacemos en un camping sujeto a pago… ¿Quienes se adueñaron y se están adueñando de nuestras vidas y el planeta sin darnos cuenta?...
Entonces, atando cabos comprendí que no necesariamente hacen falta cambios catastróficos para volver nuestra humanidad a lo natural, a vivir en armonía con la naturaleza, aunque esto no signifique que no sucedan cambios catastróficos, porque siempre los habrá quienes los necesiten para cambiar ellos mismos… LOS CAMBIOS YA ESTÁN EN MARCHA, y por eso, pronto quizá podamos encontrarnos en una agradable comunidad de montaña disfrutando de la naturaleza, sin más estrés que el provocado cuando algún que otro insecto pique a uno de nuestros tomates que maduran sin químicos ni manipulación genética en nuestra huertecita…
Isaac Fernández de la Villa.
Etiquetas:
2012,
cambiar el sistema,
cambiar la educación,
cambios,
mejorar el mundo,
naturalidad,
ser felices
martes, 21 de septiembre de 2010
EL CAPITALISTA Y EL PESCADOR.
Hoy encontré una historia que hacía tiempo había leído referente a un indio cazador de la selva, que un empresario se quería llevar para hacer negocios en Norte América con sus cualidades de artista... Ahora la encuentro sobre un pescador, pero el mensaje es el mismo e igual de contundente para la absurda vida que nos programan los actuales sistemas capitalistas neoliberales:
Un hombre de negocios de vacaciones, estaba en el muelle de un pueblecito caribeño cuando llegó un pequeño bote con un pescador. Dentro del bote había varios peces de buen tamaño. El empresario elogió al pescador por la calidad del pescado y le preguntó si había tardado mucho en conseguir aquella pesca.
El pescador respondió que muy poco tiempo. El empresario volvió a preguntar porqué no permanecía más tiempo y sacaba mas pescado. El pescador le dijo que tenía suficiente para satisfacer las necesidades de su familia, a lo que el empresario volvió a preguntar ¿Y qué hace usted con el resto de su tiempo?
El pescador dijo, "duermo hasta tarde, pesco un poco, juego con mis hijos, hecho la siesta con mi señora María, voy por las noches al pueblo donde tomo alguna copa y veo a mis amigos, tengo una vida "placentera y ocupada". El empresario le replicó, verá buen hombre, yo podría ayudarle. Debería emplear mas tiempo en la pesca y con los ingresos demás, comprar un barco mas grande, con los ingresos del barco mas grande podría comprar varios barcos y eventualmente tendría una flota de barcos pesqueros. En vez de vender el pescado a un intermediario lo podría hacer directamente a un procesador y eventualmente abrir su propia procesadora. Debería controlar la producción, el procesamiento y la distribución. Debería salir de este pequeño pueblo e ir a la Capital, donde manejaría su empresa en expansión. El pescador entonces le preguntó, ¿Pero, cuánto tiempo tardaría todo eso? A lo cual el empresario le respondió, "quizás entre 15 y 20 años"."¿y luego que?"El americano se río y dijo que esa era la mejor parte. "Cuando llegase la hora podría vender las acciones de su empresa. Se volverá rico, tendrá muchos millones.
"Ah, muchos millones y; ¿luego que?"Dijo el empresario. "Con todo eso se puede retirar. Mudarse a un pueblecito en la costa donde podría dormir hasta tarde, pescar un poco, ocuparse de sus hijos, echarse la siesta con su mujer, acercarse por las noches al pueblo para tomar algo y hablar con los amigos".
El pescador respondió: "¿Y no es eso lo que tengo ya?". La felicidad, es un trayecto, no un destino.
Anónimo.
El pescador respondió que muy poco tiempo. El empresario volvió a preguntar porqué no permanecía más tiempo y sacaba mas pescado. El pescador le dijo que tenía suficiente para satisfacer las necesidades de su familia, a lo que el empresario volvió a preguntar ¿Y qué hace usted con el resto de su tiempo?
El pescador dijo, "duermo hasta tarde, pesco un poco, juego con mis hijos, hecho la siesta con mi señora María, voy por las noches al pueblo donde tomo alguna copa y veo a mis amigos, tengo una vida "placentera y ocupada". El empresario le replicó, verá buen hombre, yo podría ayudarle. Debería emplear mas tiempo en la pesca y con los ingresos demás, comprar un barco mas grande, con los ingresos del barco mas grande podría comprar varios barcos y eventualmente tendría una flota de barcos pesqueros. En vez de vender el pescado a un intermediario lo podría hacer directamente a un procesador y eventualmente abrir su propia procesadora. Debería controlar la producción, el procesamiento y la distribución. Debería salir de este pequeño pueblo e ir a la Capital, donde manejaría su empresa en expansión. El pescador entonces le preguntó, ¿Pero, cuánto tiempo tardaría todo eso? A lo cual el empresario le respondió, "quizás entre 15 y 20 años"."¿y luego que?"El americano se río y dijo que esa era la mejor parte. "Cuando llegase la hora podría vender las acciones de su empresa. Se volverá rico, tendrá muchos millones.
"Ah, muchos millones y; ¿luego que?"Dijo el empresario. "Con todo eso se puede retirar. Mudarse a un pueblecito en la costa donde podría dormir hasta tarde, pescar un poco, ocuparse de sus hijos, echarse la siesta con su mujer, acercarse por las noches al pueblo para tomar algo y hablar con los amigos".
El pescador respondió: "¿Y no es eso lo que tengo ya?". La felicidad, es un trayecto, no un destino.
Anónimo.
viernes, 23 de julio de 2010
SOBRE EL “AMOR” (PARTE 2 y última en esta ocasión)
“El roce crea cariño”, se dice, y comprobamos esto al relacionarnos con los demás, pero no sentimos lo mismo por un amigo que por otro; nuestras relaciones se presentan en una escala de sentimientos basados en “amor”.
Podemos llamar calor a la temperatura capaz de freír un huevo, y a la vez tener diferentes grados que también consideramos calor; como los más de 40º C a la sombra de un verano en Sevilla… Y llegando a ciertos grados hacia abajo, podremos sentir frío mientras otras personas aún sentirán calor ante la misma temperatura, pero en definitiva todo está dentro de la escala denominada “Temperatura”, y nuestras percepciones tanto de frío como de calor y sus intermedias, estarían todas en la cosa llamada temperatura. De igual forma “amor” podemos considerarlo como el nombre de una escala de sentimientos, y en ella podemos estremecer de felicidad con sus grados más altos, u odiar de la forma más cruel en sus grados más bajos. Sucede que nuestro lenguaje se quedó limitado para expresar infinidad de conceptos, y así llevamos la palabra “amor” hacia la consideración de lo placentero, del beneplácito, y en el proceso no sólo la separamos del odio, sino que la derivamos en ramificaciones hacia infinidad de aberraciones: Si consideramos “amor” a un sentimiento elevado en la escala del “amar”, es imposible que con tal sentimiento una persona mate a otra que “ama” porque por ejemplo se fue con otra, ni que se pretenda atar a nosotros para no dejarlos ir de nuestro lado aunque sea infeliz con nosotros; estas cosas son obsesiones posesivas. El “amor” no es posesión, es más bien DEJAR IR, llegado el momento, y lo hacemos porque queremos que la otra persona sea feliz, independientemente de qué deseemos nosotros, pero, ¿quiénes son capaces de concebir que su pareja se vaya de su lado porque encontró a otra persona que lo hace más feliz que nosotros?... ¿Realmente amamos para querer su felicidad por encima de la nuestra?... Porque una madre o un padre que ama elevadamente a su hijo lo dejará ir por verlo feliz aunque sufran por ello.
“Del amor al odio solo hay un paso”, se suele decir, y es así porque ambas cosas están dentro de la misma escala del “amor”, salvo que en diferentes grados de manifestación.
En cuanto a aquello de amar al prójimo, cada cual tendrá sus consideraciones, pero si creemos que dios mora en nosotros, o que somos un alma en evolución, o una chispa divina encarnada en un cuerpo físico, los demás, independientemente de sus creencias o personalidades son nuestros hermanos, entonces ¿por qué hay religiones que sólo tratan de hermanos a los que pertenecen a ellas?...
Ciertamente en muchos de nosotros parece que tal parte divina se fue lejos y como si estuviese en constantes vacaciones, para sólo dejar actuar a la parte animal del hombre que busca la autosatisfacción a cualquier precio: Siendo este precio normalmente la tendencia involutiva y hacia la destrucción de la humanidad por dejadez en hacernos responsables tanto de nuestras propias vidas, como de nuestro avance espiritual (al preferir no hacer nada para dejar todo en manos de un lejano dios que no vemos y hace tiempo dejamos de sentir), como de nuestro mundo físico, donde siendo constantes creadores de él, lo dejamos en manos de unos pocos, que tampoco vemos (porque no son las marionetas en las que se han convertido los políticos quienes lo manejan), pero sí sentimos su opresión constante ejercida por aquellos que permitimos dirijan nuestros países, y que a muchos de ellos, algún día se les llamará por su nombre: Vendepátrias.
Que no os sigan engañando: Aquello que se llama Estado del Bien Estar en el cual se basa la actual política que se globaliza basada en el poder del dinero y el control social, no considera el Estado del BIEN SER… Y EN ESTE MUNDO ESTAMOS PARA SER Y ESTAR. No sólo para ESTAR llenos de entretenimiento y cosas materiales, mientras dejamos de SER amados y SER amantes (sin significar sexo) de todos nuestros hermanos, como ha sido la forma en que nos han venido programando durante siglos.
A continuación comparto con ustedes en primicia algunos extractos de un libro que llevo tiempo trabajando y aún no me he decidido a publicar, donde se trata algunas atribuciones que le hicimos a nuestras relaciones para considerarlas basadas en “amor”, cuando lo que realmente solemos hacer es usar esta excusa para camuflar bajo ella nuestros muchos egoísmos personales, o nuestra falta de valor para actuar como realmente queremos hacerlo, ya sea por miedo al qué dirán o porque preferimos acostumbrarnos a vivir infelices en constantes sacrificios realmente innecesarios, que ejercer el esfuerzo que requiere liberarnos de nuestras cadenas emocionales y programas mentales propios de la cultura y la mala educación.
“Querido Ciudadano. No te importe perder conocidos pues siempre aparecen otros. Ellos vienen y van según nos necesiten o nosotros los necesitemos. No te preocupes que se rompan relaciones de años pues, ¿no se rompen los matrimonios que se prometieron amor eterno?... ¿Cuanto más frágiles son esas relaciones que poco más se dicen hola y adiós?... O esas que se mantienen por intereses materiales, o las consideradas políticamente correctas estructuradas por la falsedad de la apariencia.“
“Querido Ciudadano. Con la familia terrenal se puede tener lazos más fuertes pero sucede lo mismo a la hora de las separaciones. ¿Por qué sufrir la obligación a compadecer en aburridos encuentros familiares a los que ya no deseamos ir?... ¿Por qué tenemos que seguir tradiciones que ya no compartimos?... ¿Por qué invitar a quien sabemos aguará nuestra celebración?...
“Desde pequeños hemos sido sometidos al chantaje emocional. Esta es la forma en que la sociedad reprime nuestras capacidades individuales de decisión, y por eso te recomiendo no caer en extorsiones paternas fabricadas en la falsedad, porque hay padres y madres que consideran que sus hijos les deben algo sólo porque lo trajeron al mundo. Si sientes alguna deuda con ellos, que sea por lo bueno que lograste en la vida gracias al apoyo que te brindaron. Y ten en cuenta, que aunque de jóvenes apreciamos muchas cosas que hicieron como negativas, al madurar comprendemos que algunas tuvieron su utilidad, y muchas también, aunque saliesen de nuestra comprensión. Pero que no te chantajeen con aquello de que te trajeron al mundo; pregúntales cuándo te consultaron si quisiste venir a él: Ellos te tuvieron porque querían un bebé, por sus propios deseos, sin contar con los tuyos, así que en ese aspecto no hay espacio para la deuda; tuvieron lo que quisieron, y un ser que madura no pertenece a nada ni a nadie.”
Podemos llamar calor a la temperatura capaz de freír un huevo, y a la vez tener diferentes grados que también consideramos calor; como los más de 40º C a la sombra de un verano en Sevilla… Y llegando a ciertos grados hacia abajo, podremos sentir frío mientras otras personas aún sentirán calor ante la misma temperatura, pero en definitiva todo está dentro de la escala denominada “Temperatura”, y nuestras percepciones tanto de frío como de calor y sus intermedias, estarían todas en la cosa llamada temperatura. De igual forma “amor” podemos considerarlo como el nombre de una escala de sentimientos, y en ella podemos estremecer de felicidad con sus grados más altos, u odiar de la forma más cruel en sus grados más bajos. Sucede que nuestro lenguaje se quedó limitado para expresar infinidad de conceptos, y así llevamos la palabra “amor” hacia la consideración de lo placentero, del beneplácito, y en el proceso no sólo la separamos del odio, sino que la derivamos en ramificaciones hacia infinidad de aberraciones: Si consideramos “amor” a un sentimiento elevado en la escala del “amar”, es imposible que con tal sentimiento una persona mate a otra que “ama” porque por ejemplo se fue con otra, ni que se pretenda atar a nosotros para no dejarlos ir de nuestro lado aunque sea infeliz con nosotros; estas cosas son obsesiones posesivas. El “amor” no es posesión, es más bien DEJAR IR, llegado el momento, y lo hacemos porque queremos que la otra persona sea feliz, independientemente de qué deseemos nosotros, pero, ¿quiénes son capaces de concebir que su pareja se vaya de su lado porque encontró a otra persona que lo hace más feliz que nosotros?... ¿Realmente amamos para querer su felicidad por encima de la nuestra?... Porque una madre o un padre que ama elevadamente a su hijo lo dejará ir por verlo feliz aunque sufran por ello.
“Del amor al odio solo hay un paso”, se suele decir, y es así porque ambas cosas están dentro de la misma escala del “amor”, salvo que en diferentes grados de manifestación.
En cuanto a aquello de amar al prójimo, cada cual tendrá sus consideraciones, pero si creemos que dios mora en nosotros, o que somos un alma en evolución, o una chispa divina encarnada en un cuerpo físico, los demás, independientemente de sus creencias o personalidades son nuestros hermanos, entonces ¿por qué hay religiones que sólo tratan de hermanos a los que pertenecen a ellas?...
Ciertamente en muchos de nosotros parece que tal parte divina se fue lejos y como si estuviese en constantes vacaciones, para sólo dejar actuar a la parte animal del hombre que busca la autosatisfacción a cualquier precio: Siendo este precio normalmente la tendencia involutiva y hacia la destrucción de la humanidad por dejadez en hacernos responsables tanto de nuestras propias vidas, como de nuestro avance espiritual (al preferir no hacer nada para dejar todo en manos de un lejano dios que no vemos y hace tiempo dejamos de sentir), como de nuestro mundo físico, donde siendo constantes creadores de él, lo dejamos en manos de unos pocos, que tampoco vemos (porque no son las marionetas en las que se han convertido los políticos quienes lo manejan), pero sí sentimos su opresión constante ejercida por aquellos que permitimos dirijan nuestros países, y que a muchos de ellos, algún día se les llamará por su nombre: Vendepátrias.
Que no os sigan engañando: Aquello que se llama Estado del Bien Estar en el cual se basa la actual política que se globaliza basada en el poder del dinero y el control social, no considera el Estado del BIEN SER… Y EN ESTE MUNDO ESTAMOS PARA SER Y ESTAR. No sólo para ESTAR llenos de entretenimiento y cosas materiales, mientras dejamos de SER amados y SER amantes (sin significar sexo) de todos nuestros hermanos, como ha sido la forma en que nos han venido programando durante siglos.
A continuación comparto con ustedes en primicia algunos extractos de un libro que llevo tiempo trabajando y aún no me he decidido a publicar, donde se trata algunas atribuciones que le hicimos a nuestras relaciones para considerarlas basadas en “amor”, cuando lo que realmente solemos hacer es usar esta excusa para camuflar bajo ella nuestros muchos egoísmos personales, o nuestra falta de valor para actuar como realmente queremos hacerlo, ya sea por miedo al qué dirán o porque preferimos acostumbrarnos a vivir infelices en constantes sacrificios realmente innecesarios, que ejercer el esfuerzo que requiere liberarnos de nuestras cadenas emocionales y programas mentales propios de la cultura y la mala educación.
“Querido Ciudadano. No te importe perder conocidos pues siempre aparecen otros. Ellos vienen y van según nos necesiten o nosotros los necesitemos. No te preocupes que se rompan relaciones de años pues, ¿no se rompen los matrimonios que se prometieron amor eterno?... ¿Cuanto más frágiles son esas relaciones que poco más se dicen hola y adiós?... O esas que se mantienen por intereses materiales, o las consideradas políticamente correctas estructuradas por la falsedad de la apariencia.“
“Querido Ciudadano. Con la familia terrenal se puede tener lazos más fuertes pero sucede lo mismo a la hora de las separaciones. ¿Por qué sufrir la obligación a compadecer en aburridos encuentros familiares a los que ya no deseamos ir?... ¿Por qué tenemos que seguir tradiciones que ya no compartimos?... ¿Por qué invitar a quien sabemos aguará nuestra celebración?...
“Desde pequeños hemos sido sometidos al chantaje emocional. Esta es la forma en que la sociedad reprime nuestras capacidades individuales de decisión, y por eso te recomiendo no caer en extorsiones paternas fabricadas en la falsedad, porque hay padres y madres que consideran que sus hijos les deben algo sólo porque lo trajeron al mundo. Si sientes alguna deuda con ellos, que sea por lo bueno que lograste en la vida gracias al apoyo que te brindaron. Y ten en cuenta, que aunque de jóvenes apreciamos muchas cosas que hicieron como negativas, al madurar comprendemos que algunas tuvieron su utilidad, y muchas también, aunque saliesen de nuestra comprensión. Pero que no te chantajeen con aquello de que te trajeron al mundo; pregúntales cuándo te consultaron si quisiste venir a él: Ellos te tuvieron porque querían un bebé, por sus propios deseos, sin contar con los tuyos, así que en ese aspecto no hay espacio para la deuda; tuvieron lo que quisieron, y un ser que madura no pertenece a nada ni a nadie.”
viernes, 18 de junio de 2010
¿QUÉ ES LA FELICIDAD?
Isaac Fernández de la Villa.
En esta ocasión compartiré con vosotros, amables lectores, parte de algo que durante años estuvo acaparando polvo en algún archivo informático, de esos que mantenemos guardados con recelo en espera que un milagro lo desempolve y cambie nuestras vidas... Pero el tiempo pasó y el milagro nunca llegó, para advertir además, que los cambios que se producen en nuestras vidas no necesariamente han de estar acordes a nuestros deseos, porque éstos no siempre convienen al ritmo de evolución que deberíamos llevar; hacia destinos generalmente muy controversiales en definición y consideraciones. Así que elegí ser yo quien desempolvar, abrillantar, y entregar a la humanidad lo que en realidad nos pertenece a todos, porque todos buscamos lo mismo aunque estemos confundidos y entretenidos en buscar distintas máscaras de lo que realmente buscamos.
Sin pretensión publicitaria, pues no soy empresario, no vendo nada, y dedicarme a escribir sigue siendo para mí un “negocio” de constante números rojos, comparto con ustedes la introducción del libro que dentro de poco pondré a descargar gratuitamente por Internet. Con la intención sólo de compartir, pues por encima de cualquier interés personal está la importancia de un contenido que puede entregar a cada cual, grandes pistas para emprender el sendero del Ser Felices de verdad; ya que aquello que entrego, no se tratará de ese tipo de entretenimiento que gratamente recibimos al leer magníficos libros de emocionantes historias asombrosas que alivian nuestras cargas cotidianas. Lo que a continuación en primicia comparto con ustedes, es parte de la introducción del libro que hace seis años llamé: El Buscador de la Felicidad, y que hasta ahora no había sentido cual sería la forma de entregarlo al mundo, aunque desde que lo escribí supuso para mí una constante y pesada carga al intuir que no había sido creado ni para ser de mi propiedad, ni mucho menos para permanecer guardado; como mi personalidad tanto tiempo lo mantuvo, huyendo de él incluso para evitar escribir durante años, pretendiendo olvidarlo conjuntamente con otras grandes decepciones personales, las cuales no hicieron más que acrecentarse por la falsa huida realizada, incluso del propio país donde había nacido y vivía... Aunque ya me lo advirtieron antes de irme: “Por mucho que huyas, las cargas las llevarás contigo y tarde o temprano tendrás que enfrentarlas”…
Pues habiendo llegado el momento, aprovecho esta ocasión para dar gracias a mi yo interno, porque al fin, con su ayuda comienzo a ser capaz de liberarme de ésta, y otras cargas que aún esperan ser descargadas a un mundo que en realidad, cada vez más, siento menos pertenecer a él, porque no ceso de padecer tener que respirar el ambiente codicioso que lo gobierna…
- ¿Qué quieres ser de mayor? - le dijo una niña a otra.
- Yo quiero ser abogada como mi madre. ¿Y tú?
- ¿Yo?... Yo quiero ser ¡Feliz!
En algún lugar dentro de cada ser humano existe un impulso que dirige todos nuestros esfuerzos hacia un sólo objetivo: Alcanzar la Felicidad. Pero el tiempo pasa y en más ocasiones de las que deseásemos, la vida inclina su balanza hacia una mayor cantidad de momentos tristes y dolorosos, que emocionantes y satisfactorios donde pudimos afirmar de corazón que somos felices.
Quizá creímos haber alcanzado la felicidad cuando reunimos como trofeos en vitrina, algunas de las metas que nos planteamos cuando jóvenes. Durante años las perseguimos entre esfuerzos y sacrificios embriagados por subliminales promesas de eterno goce, pero una vez logradas, los días borraron todo carácter de perpetuidad para quedar atrapados en una monotonía cotidiana donde nos olvidamos de aquello que una vez fue motor de nuestras vidas: Buscar Ser Felices.
“En verdad os digo, si no os volviéreis y os hiciéreis como niños, no entraréis en el reino de los cielos”. (San Mateo 18,3)
Todo niño tiene como principal objetivo ser Feliz, pero para aquellos que crecimos en una sociedad materialista que desvirtuó tal objetivo, todas nuestras esperanzas las pusimos en obtener logros materiales, en carreras Universitarias y laborales, en éxitos empresariales y un sin fin de montañas rusas emocionales, que hicieron de una existencia aparentemente larga, sólo un instante cuando en la madurez comenzamos a intuir que ésta se acabará pronto; porque está sometida al escrutinio de un tiempo relativo donde la verdadera felicidad parece no existir. Y cansados de luchar, ya nada motivará que cambiemos el rumbo hacia una morgue que nos espera, mientras seguimos arrastrando la pesada cruz creada por nosotros mismos, invisible bajo infinidad de adornos sobre ella, estos bien representados por álbumes cargados de fotos coloridas, con las que revivir un pasado que hace tiempo murió.
Nos hicieron creer que el reino de los cielos es un lugar tan lejano y con requerimientos tan especiales y difíciles de cumplir, que nos consideramos indignos de alcanzarlo. Y de esta forma colocaron a la humanidad el brazalete de los pecadores condenados a exterminio, cuando el único requisito para llegar a tal Reino de Felicidad, es nuestra disposición a querer encontrarlo.
¡Todos buscamos la felicidad!, puede gritar la humanidad al unísono, pero ¿qué estamos buscando realmente?...
Para buscar de verdad hemos de comprender de verdad de qué se trata nuestra búsqueda, y para ello, la humanidad debe salir de esa resignación enquistada en nuestros corazones a fuerza de opresiones y palabras condenatorias. Las que resonando en nuestras almas durante siglos, lograron dejar inaudibles nuestro Gran Anhelo. Un Anhelo que sigue ahí, dentro de nosotros clamando los mismos cantos de nuestra niñez y juventud, gritando las mismas voces de esperanza, ahora solapadas bajo escombros de una vida cada día más corta y llena de futilidad: Clamores y gritos que provienen de nosotros mismos, de nuestro verdadero Ser, de nuestro Yo celestial, que pueden resumirse en tres palabras que hace tiempo olvidamos: ¡Quiero Ser Feliz!
Muchos son los que dieron por incontestables cuestiones como hacia dónde vamos y de dónde venimos, pero las respuestas nunca dejaron de estar a nuestro alcance, y ahora lo están más que nunca; sólo falta ganas de investigar y descubrir, de sacar brillo a nuestro poder de reflexión para comprender que fue subyugado bajo el egoísta pie del materialismo.
¿Qué podemos decir de nuestras vidas?...
¿Hicimos lo que teníamos que hacer porque reflexionamos antes de hacerlo?, o forjamos nuestro sendero copiando pasos de otros para acabar sacrificándonos por ideas e intereses ajenos. Porque son muchos quienes alcanzamos las metas que nos vendieron y en poco tiempo la realidad de ellas se nos presentó. Lo que parecían ser diamantes dignos de ser alcanzados se convirtieron en cristales sin valor porque tenían fecha de caducidad, y nuestros pasos se hicieron monótonos en el constante esfuerzo de mantener una alegría que dejaba de serlo cada día. Con la meta alcanzada la felicidad se marchó para sólo brillar tenuemente cada vez que nuestra imaginación la trae de nuestros recuerdos.
Cuando esto nos sucede, plantearnos otra meta suele ser nuestro consuelo, y de nuevo partimos con ilusiones renovadas hacia nuevos rumbos, para quizá obtener los mismos resultados; porque caminamos sobre una falsa interpretación de felicidad programada por una sociedad materialista que la mancilló. Y como ciegos vamos tras ella como cucaracha que huye de la luz, para ocultarse en las sombras sin pensar, que en ellas puede estar esperándole la muerte.
Actualmente nos movemos dentro de un mundo que se globaliza impulsado por la tergiversación de conceptos y la manipulación informativa programadora de personalidades, donde la palabra felicidad se ha convertido en algo poco definido, en una mercancía de compra y venta de características abstractas cargadas de circunstancias infinitas que la llevaron casi a lo incomprensible. Esto lo demuestra el hecho de que la mayoría de nosotros creemos saber qué significa ser feliz, cuando la verdadera felicidad nos sigue siendo una desconocida que nunca logramos alcanzar: ¿Sabemos realmente qué es llegar a ser felices?... ¿Creen ustedes que la felicidad es ese estado de ánimo que se complace mientras se posee un bien?...
Muchos la buscaron y creyeron encontrarla. Otros la hallaron y poco les duró. Pensar que uno la tiene puede ser un engaño, y quien la tuvo de verdad, pocas veces fue creído y en sus palabras escuchado.
...
¿Han reflexionado alguna vez sobre la felicidad o si son felices realmente?
En esta ocasión compartiré con vosotros, amables lectores, parte de algo que durante años estuvo acaparando polvo en algún archivo informático, de esos que mantenemos guardados con recelo en espera que un milagro lo desempolve y cambie nuestras vidas... Pero el tiempo pasó y el milagro nunca llegó, para advertir además, que los cambios que se producen en nuestras vidas no necesariamente han de estar acordes a nuestros deseos, porque éstos no siempre convienen al ritmo de evolución que deberíamos llevar; hacia destinos generalmente muy controversiales en definición y consideraciones. Así que elegí ser yo quien desempolvar, abrillantar, y entregar a la humanidad lo que en realidad nos pertenece a todos, porque todos buscamos lo mismo aunque estemos confundidos y entretenidos en buscar distintas máscaras de lo que realmente buscamos.
Sin pretensión publicitaria, pues no soy empresario, no vendo nada, y dedicarme a escribir sigue siendo para mí un “negocio” de constante números rojos, comparto con ustedes la introducción del libro que dentro de poco pondré a descargar gratuitamente por Internet. Con la intención sólo de compartir, pues por encima de cualquier interés personal está la importancia de un contenido que puede entregar a cada cual, grandes pistas para emprender el sendero del Ser Felices de verdad; ya que aquello que entrego, no se tratará de ese tipo de entretenimiento que gratamente recibimos al leer magníficos libros de emocionantes historias asombrosas que alivian nuestras cargas cotidianas. Lo que a continuación en primicia comparto con ustedes, es parte de la introducción del libro que hace seis años llamé: El Buscador de la Felicidad, y que hasta ahora no había sentido cual sería la forma de entregarlo al mundo, aunque desde que lo escribí supuso para mí una constante y pesada carga al intuir que no había sido creado ni para ser de mi propiedad, ni mucho menos para permanecer guardado; como mi personalidad tanto tiempo lo mantuvo, huyendo de él incluso para evitar escribir durante años, pretendiendo olvidarlo conjuntamente con otras grandes decepciones personales, las cuales no hicieron más que acrecentarse por la falsa huida realizada, incluso del propio país donde había nacido y vivía... Aunque ya me lo advirtieron antes de irme: “Por mucho que huyas, las cargas las llevarás contigo y tarde o temprano tendrás que enfrentarlas”…
Pues habiendo llegado el momento, aprovecho esta ocasión para dar gracias a mi yo interno, porque al fin, con su ayuda comienzo a ser capaz de liberarme de ésta, y otras cargas que aún esperan ser descargadas a un mundo que en realidad, cada vez más, siento menos pertenecer a él, porque no ceso de padecer tener que respirar el ambiente codicioso que lo gobierna…
- ¿Qué quieres ser de mayor? - le dijo una niña a otra.
- Yo quiero ser abogada como mi madre. ¿Y tú?
- ¿Yo?... Yo quiero ser ¡Feliz!
En algún lugar dentro de cada ser humano existe un impulso que dirige todos nuestros esfuerzos hacia un sólo objetivo: Alcanzar la Felicidad. Pero el tiempo pasa y en más ocasiones de las que deseásemos, la vida inclina su balanza hacia una mayor cantidad de momentos tristes y dolorosos, que emocionantes y satisfactorios donde pudimos afirmar de corazón que somos felices.
Quizá creímos haber alcanzado la felicidad cuando reunimos como trofeos en vitrina, algunas de las metas que nos planteamos cuando jóvenes. Durante años las perseguimos entre esfuerzos y sacrificios embriagados por subliminales promesas de eterno goce, pero una vez logradas, los días borraron todo carácter de perpetuidad para quedar atrapados en una monotonía cotidiana donde nos olvidamos de aquello que una vez fue motor de nuestras vidas: Buscar Ser Felices.
“En verdad os digo, si no os volviéreis y os hiciéreis como niños, no entraréis en el reino de los cielos”. (San Mateo 18,3)
Todo niño tiene como principal objetivo ser Feliz, pero para aquellos que crecimos en una sociedad materialista que desvirtuó tal objetivo, todas nuestras esperanzas las pusimos en obtener logros materiales, en carreras Universitarias y laborales, en éxitos empresariales y un sin fin de montañas rusas emocionales, que hicieron de una existencia aparentemente larga, sólo un instante cuando en la madurez comenzamos a intuir que ésta se acabará pronto; porque está sometida al escrutinio de un tiempo relativo donde la verdadera felicidad parece no existir. Y cansados de luchar, ya nada motivará que cambiemos el rumbo hacia una morgue que nos espera, mientras seguimos arrastrando la pesada cruz creada por nosotros mismos, invisible bajo infinidad de adornos sobre ella, estos bien representados por álbumes cargados de fotos coloridas, con las que revivir un pasado que hace tiempo murió.
Nos hicieron creer que el reino de los cielos es un lugar tan lejano y con requerimientos tan especiales y difíciles de cumplir, que nos consideramos indignos de alcanzarlo. Y de esta forma colocaron a la humanidad el brazalete de los pecadores condenados a exterminio, cuando el único requisito para llegar a tal Reino de Felicidad, es nuestra disposición a querer encontrarlo.
¡Todos buscamos la felicidad!, puede gritar la humanidad al unísono, pero ¿qué estamos buscando realmente?...
Para buscar de verdad hemos de comprender de verdad de qué se trata nuestra búsqueda, y para ello, la humanidad debe salir de esa resignación enquistada en nuestros corazones a fuerza de opresiones y palabras condenatorias. Las que resonando en nuestras almas durante siglos, lograron dejar inaudibles nuestro Gran Anhelo. Un Anhelo que sigue ahí, dentro de nosotros clamando los mismos cantos de nuestra niñez y juventud, gritando las mismas voces de esperanza, ahora solapadas bajo escombros de una vida cada día más corta y llena de futilidad: Clamores y gritos que provienen de nosotros mismos, de nuestro verdadero Ser, de nuestro Yo celestial, que pueden resumirse en tres palabras que hace tiempo olvidamos: ¡Quiero Ser Feliz!
Muchos son los que dieron por incontestables cuestiones como hacia dónde vamos y de dónde venimos, pero las respuestas nunca dejaron de estar a nuestro alcance, y ahora lo están más que nunca; sólo falta ganas de investigar y descubrir, de sacar brillo a nuestro poder de reflexión para comprender que fue subyugado bajo el egoísta pie del materialismo.
¿Qué podemos decir de nuestras vidas?...
¿Hicimos lo que teníamos que hacer porque reflexionamos antes de hacerlo?, o forjamos nuestro sendero copiando pasos de otros para acabar sacrificándonos por ideas e intereses ajenos. Porque son muchos quienes alcanzamos las metas que nos vendieron y en poco tiempo la realidad de ellas se nos presentó. Lo que parecían ser diamantes dignos de ser alcanzados se convirtieron en cristales sin valor porque tenían fecha de caducidad, y nuestros pasos se hicieron monótonos en el constante esfuerzo de mantener una alegría que dejaba de serlo cada día. Con la meta alcanzada la felicidad se marchó para sólo brillar tenuemente cada vez que nuestra imaginación la trae de nuestros recuerdos.
Cuando esto nos sucede, plantearnos otra meta suele ser nuestro consuelo, y de nuevo partimos con ilusiones renovadas hacia nuevos rumbos, para quizá obtener los mismos resultados; porque caminamos sobre una falsa interpretación de felicidad programada por una sociedad materialista que la mancilló. Y como ciegos vamos tras ella como cucaracha que huye de la luz, para ocultarse en las sombras sin pensar, que en ellas puede estar esperándole la muerte.
Actualmente nos movemos dentro de un mundo que se globaliza impulsado por la tergiversación de conceptos y la manipulación informativa programadora de personalidades, donde la palabra felicidad se ha convertido en algo poco definido, en una mercancía de compra y venta de características abstractas cargadas de circunstancias infinitas que la llevaron casi a lo incomprensible. Esto lo demuestra el hecho de que la mayoría de nosotros creemos saber qué significa ser feliz, cuando la verdadera felicidad nos sigue siendo una desconocida que nunca logramos alcanzar: ¿Sabemos realmente qué es llegar a ser felices?... ¿Creen ustedes que la felicidad es ese estado de ánimo que se complace mientras se posee un bien?...
Muchos la buscaron y creyeron encontrarla. Otros la hallaron y poco les duró. Pensar que uno la tiene puede ser un engaño, y quien la tuvo de verdad, pocas veces fue creído y en sus palabras escuchado.
...
¿Han reflexionado alguna vez sobre la felicidad o si son felices realmente?
viernes, 14 de mayo de 2010
ESCRITO LÍRICO DE LOS CAMINANTES ELEGIDOS.
ISAAC FERNÁNDEZ DE LA VILLA
En un lugar de la existencia pintores pintaban a orillas de un hermoso lago; algunos paisajes, otros bellas doncellas que modelan frente a ellos, incluso allí, los poetas vivían dignamente de su poesía, como los escritores lo hacían, entregando sus escrituras que infinidad de conocimientos transmitían… A doscientos metros del lago, centenares bailaban alegres al son músicas que a nadie molestaba, pues en las ciudades de aquel lugar no existe el sonido llamado ruido. En ellas todos a la perfección encajaban, porque todos ejercen sus vocaciones, y por eso no había esclavos ni ofuscación, ni drogadictos por no soportar la frustración. Cada ser, consciente de ser hijo del Ser, del cual parte manifestada son, participa conjuntamente de la creación, creando conjuntamente para vivir realizando cada cual, su mejor labor. Allí no se vivía para trabajar, sino que cada cual, disfrutaba ejerciendo aquella profesión para la que fue mandado a tal lugar; a este mundo aún lejano, pero al alcance de la mano, para nuestra actual humanidad…
Pero aún dentro de toda aquella complacencia generalizada, por el común ejercer de los dones traídos, existían quienes sentían el anhelo que supera todo entendimiento. Y por eso de aquel aparente paraíso deciden regresar a la tierra, para enlodarse revestidos de cuerpos densos hechos de materia en su nivel más bajo de energía vibratoria: Para de esta forma inscribirse en la gran escuela Universal de los guerreros de la luz. Donde muchos son los llamados y pocos los elegidos, mientras todos recorren la mundaneidad sin claros recuerdos del lugar de donde vienen, pero inconfundibles sienten el gran anhelo del allá hacia donde van; un más allá del aquí común y más allá de su lugar pasado, y más allá del deseo, y sobre todo, mucho mas allá de todo anhelo…
Para llegar al Saber, se requiere aprender a recordar mas allá de nuestras mentes, y para hacer esto, se requiere de una mente libre que pueda de esta forma reflexionar; y para tener una mente libre se necesita sobre todo, no tener miedo y atreverse a cualquier cosa y creencia cuestionar.
Sólo de esta forma Sabremos, y descubriremos que en un universo infinito es imposible tener sólo una opción para cualquier cosa, y sabiendo esto, nunca más creeremos ciegamente en nadie que pretenda hacernos creer lo contrario. Pues para todo: SIEMPRE EXISTEN MUCHAS OPCIONES, SÓLO HAY QUE REPLANTEARNOS EL CAMINO… ¿DE DÓNDE VENIMOS?... ¿QUÉ CONSEGUIMOS CON LO QUE HICIMOS?... ¿HACIA DÓNDE VAMOS?... ¿HACIA DÓNDE QUEREMOS IR?... “Cambiar”; es un verbo que conlleva el hacer y el actuar para modificar aquello que nos disgusta… No se trata de una simple promesa electoral con la que cada varios años volvernos a engatusar.
En un lugar de la existencia pintores pintaban a orillas de un hermoso lago; algunos paisajes, otros bellas doncellas que modelan frente a ellos, incluso allí, los poetas vivían dignamente de su poesía, como los escritores lo hacían, entregando sus escrituras que infinidad de conocimientos transmitían… A doscientos metros del lago, centenares bailaban alegres al son músicas que a nadie molestaba, pues en las ciudades de aquel lugar no existe el sonido llamado ruido. En ellas todos a la perfección encajaban, porque todos ejercen sus vocaciones, y por eso no había esclavos ni ofuscación, ni drogadictos por no soportar la frustración. Cada ser, consciente de ser hijo del Ser, del cual parte manifestada son, participa conjuntamente de la creación, creando conjuntamente para vivir realizando cada cual, su mejor labor. Allí no se vivía para trabajar, sino que cada cual, disfrutaba ejerciendo aquella profesión para la que fue mandado a tal lugar; a este mundo aún lejano, pero al alcance de la mano, para nuestra actual humanidad…
Pero aún dentro de toda aquella complacencia generalizada, por el común ejercer de los dones traídos, existían quienes sentían el anhelo que supera todo entendimiento. Y por eso de aquel aparente paraíso deciden regresar a la tierra, para enlodarse revestidos de cuerpos densos hechos de materia en su nivel más bajo de energía vibratoria: Para de esta forma inscribirse en la gran escuela Universal de los guerreros de la luz. Donde muchos son los llamados y pocos los elegidos, mientras todos recorren la mundaneidad sin claros recuerdos del lugar de donde vienen, pero inconfundibles sienten el gran anhelo del allá hacia donde van; un más allá del aquí común y más allá de su lugar pasado, y más allá del deseo, y sobre todo, mucho mas allá de todo anhelo…
Para llegar al Saber, se requiere aprender a recordar mas allá de nuestras mentes, y para hacer esto, se requiere de una mente libre que pueda de esta forma reflexionar; y para tener una mente libre se necesita sobre todo, no tener miedo y atreverse a cualquier cosa y creencia cuestionar.
Sólo de esta forma Sabremos, y descubriremos que en un universo infinito es imposible tener sólo una opción para cualquier cosa, y sabiendo esto, nunca más creeremos ciegamente en nadie que pretenda hacernos creer lo contrario. Pues para todo: SIEMPRE EXISTEN MUCHAS OPCIONES, SÓLO HAY QUE REPLANTEARNOS EL CAMINO… ¿DE DÓNDE VENIMOS?... ¿QUÉ CONSEGUIMOS CON LO QUE HICIMOS?... ¿HACIA DÓNDE VAMOS?... ¿HACIA DÓNDE QUEREMOS IR?... “Cambiar”; es un verbo que conlleva el hacer y el actuar para modificar aquello que nos disgusta… No se trata de una simple promesa electoral con la que cada varios años volvernos a engatusar.
lunes, 3 de mayo de 2010
5 MINUTOS PUEDEN CAMBIAR NUESTRAS VIDAS
ISAAC FERNÁNDEZ DE LA VILLA.
Con hacernos dos preguntas podemos transformar nuestra existencia. La mayoría acostumbramos a preguntarle a los demás, pero dice el dicho: SI QUIERES BUSCAR, BUSCA EN TU INTERIOR. Y SI QUIERES ENCONTRAR, PREGUNTA A LOS DEMÁS. Y como las interpretaciones de dichos metafóricos son muchas, expondré la mía: Para buscar saber y adquirir sabiduría, hemos de buscar en nosotros mismos; lo que se resume en reflexión experimentación y autoobservación. Y para conformarnos con ser robots programados que aprenden poco o nada de la existencia, podemos depender por siempre de preguntarle a los demás; resumido en creer en otros ciegamente, sin reflexionar ni experimentar por nosotros mismos.
Ejemplo: ¿Por qué pasamos una mala noche?
Lo primero es, que ni siquiera nos hacemos esta pregunta. Simplemente decimos a compañeros de trabajo, amigos, y familiares, lo mal que dormimos y nos quejamos de lo cansados que estamos. Quizá no le dimos importancia porque fue la primera noche que nos ocurre, pero pasando varias noches malas, pueden suceder varias cosas:
Que poco a poco nos acostumbremos a dormir mal, para finalmente creer que dormimos bien, dejando de considerar nuestra incomodidad; perdiendo así la referencia de cuando dormíamos mejor.
También podemos autodiagnosticarnos, y con ello sentirnos bien haciéndolo porque nos da qué contar a los demás: “Tengo algo de insomnio…”, decimos, o calificando nuestro mal con algún nombre de moda que vimos por televisión.
Quizá vamos al médico para que nos recete pastillas, las cuales, sin eliminar el motivo o causa del problema, disminuyen los síntomas que nos impiden dormir bien.
Pero también podemos buscar de otra forma; En nuestro Interior. ¿Por qué no pensar y analizar cuales pueden ser las causas de nuestro trastorno?....
Ciertamente es más fácil tomar pastillas que pararnos a pensar; nos resulta más sencillo pedir soluciones rápidas que sentarnos 5 minutos a reflexionar. Lo cual impide que nos demos cuenta que quizá sólo teníamos mal puestas las sabanas, y estas, enredándose en nuestros tobillos nos crean la incomodidad de no podernos mover cómodamente. Y una vez acostumbrados a dormir profundamente con pastillas, cuando las acomodamos bien, seguimos tomándolas porque nunca supimos cual era el problema, y aún solucionado seguimos drogándonos y diciendo a todos lo bien que dormimos con tal o cual medicamento: Nos hicimos adictos a lo absurdo, y unimos la pastilla para dormir a las que ya tomábamos para el estomago, porque nunca nos paramos a pensar qué comida nos estaba creando acidez, o gases, o estreñimiento. Y a estas le tenemos que añadir las que tomamos para la ansiedad y el estrés… Lo más curioso de esto es, que aún tomando nosotros infinidad de pastillas podemos estar luego criticando a la juventud por hacer algo similar; drogarse los fines de semana, sea bebiendo alcohol o consumiendo las llamadas “pastillas de diseño”. Ellos sintiendo incomodidad por el ritmo de vida que llevan, y no parándose a reflexionar y buscar las causas, procuran huir por el camino fácil el poco tiempo que tienen libre… Así nosotros, viviendo y participando de sociedades con afianzada cultura pastillera, nos convertimos en jueces de los demás, cuando podríamos primero valorar y mejorar nuestras propias vidas.
“… ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?... ¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo?... ¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.” (S. Mateo 7; 3…)
Las drogas de cualquier tipo afecta enormemente a la evolución natural de nuestra consciencia. ¿No merece la pena pensar un poco de vez en cuando?... Porque igual que hay multitud de factores que pueden hacernos dormir mal, existen las mismas soluciones, donde todas no requerirán el peligro de hacernos adictos a pastillas: Si las sábanas nos impiden dormir bien podemos recolocarlas. Si el frío nos incomoda los pies, podemos usar calcetines u otra manta. Quizá el pijama es pequeño o grande, y sus dobleces o costuras nos molestan. Quizá comimos algo indigesto antes de dormir, o la humedad ambiental bajó tanto que nos reseca las fosas nasales; para lo cual podemos usar un humidificador o un quemador de aceites esenciales. Quizá nuestro malestar fue una discusión o disgusto que tuvimos durante el día, y podemos aprender técnicas de relajación y meditación…
Y si importante para nosotros es encontrar las causas, más lo será ponerlas en práctica y observar cómo nos afectan para ir rectificando. Hay un dicho que dice: “El secreto del éxito es caerse nueve veces y levantarse diez”… Y si probando y probando no encontramos la solución o el problema se sale de nuestras manos, siempre están los demás para orientarnos con formas que pueden ser eficaces y correctas, para poner de último recurso a los químicos.
Si cansados de políticas caducadas exigimos cambios a los gobernantes, ¿por qué no cambiamos las maneras en que afrontamos las cosas?... ¿Por qué no pararnos 5 minutos a pensar lo que nos ocurre y buscar las posibles soluciones?... Encontrar causas y cambiarlas es cambiar los efectos de las mismas. Así de sencillo es el funcionamiento del mundo a todos los niveles comprensibles. Y escribo sobre esto porque en cierta ocasión pasé varios días con la nariz congestionada, sin prestarle mucha atención al asunto, pero me sorprendí que cuando cierto día me coloqué un chaleco más grueso se me quitó de inmediato. Entonces pensé en todo el malestar que me hubiese ahorrado con pararme a pensar con el primer síntoma las posibles causas; me había mudado a un domicilio más frío, y seguía abrigándome de la misma forma que en el anterior. Simplemente no fui consciente de que el cuerpo con aquella congestión nasal, me estaba avisando de que el cambio de temperatura lo estaba dañando: Porque el dolor del cuerpo es su lenguaje para con nosotros, advirtiéndonos de que algo no marcha bien y hemos de repararlo.
Si queremos podemos empezar a dejar de ser un poco como el del chiste: “- Doctor, doctor: cuando tomo café me duele el ojo… Y dijo el doctor: ¿Ha probado usted a quitar la cucharilla?”
“Busca y encontrarás… Llama, y la puerta se abrirá…”
Ejemplo: ¿Por qué pasamos una mala noche?
Lo primero es, que ni siquiera nos hacemos esta pregunta. Simplemente decimos a compañeros de trabajo, amigos, y familiares, lo mal que dormimos y nos quejamos de lo cansados que estamos. Quizá no le dimos importancia porque fue la primera noche que nos ocurre, pero pasando varias noches malas, pueden suceder varias cosas:
Que poco a poco nos acostumbremos a dormir mal, para finalmente creer que dormimos bien, dejando de considerar nuestra incomodidad; perdiendo así la referencia de cuando dormíamos mejor.
También podemos autodiagnosticarnos, y con ello sentirnos bien haciéndolo porque nos da qué contar a los demás: “Tengo algo de insomnio…”, decimos, o calificando nuestro mal con algún nombre de moda que vimos por televisión.
Quizá vamos al médico para que nos recete pastillas, las cuales, sin eliminar el motivo o causa del problema, disminuyen los síntomas que nos impiden dormir bien.
Pero también podemos buscar de otra forma; En nuestro Interior. ¿Por qué no pensar y analizar cuales pueden ser las causas de nuestro trastorno?....
Ciertamente es más fácil tomar pastillas que pararnos a pensar; nos resulta más sencillo pedir soluciones rápidas que sentarnos 5 minutos a reflexionar. Lo cual impide que nos demos cuenta que quizá sólo teníamos mal puestas las sabanas, y estas, enredándose en nuestros tobillos nos crean la incomodidad de no podernos mover cómodamente. Y una vez acostumbrados a dormir profundamente con pastillas, cuando las acomodamos bien, seguimos tomándolas porque nunca supimos cual era el problema, y aún solucionado seguimos drogándonos y diciendo a todos lo bien que dormimos con tal o cual medicamento: Nos hicimos adictos a lo absurdo, y unimos la pastilla para dormir a las que ya tomábamos para el estomago, porque nunca nos paramos a pensar qué comida nos estaba creando acidez, o gases, o estreñimiento. Y a estas le tenemos que añadir las que tomamos para la ansiedad y el estrés… Lo más curioso de esto es, que aún tomando nosotros infinidad de pastillas podemos estar luego criticando a la juventud por hacer algo similar; drogarse los fines de semana, sea bebiendo alcohol o consumiendo las llamadas “pastillas de diseño”. Ellos sintiendo incomodidad por el ritmo de vida que llevan, y no parándose a reflexionar y buscar las causas, procuran huir por el camino fácil el poco tiempo que tienen libre… Así nosotros, viviendo y participando de sociedades con afianzada cultura pastillera, nos convertimos en jueces de los demás, cuando podríamos primero valorar y mejorar nuestras propias vidas.
“… ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?... ¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo?... ¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.” (S. Mateo 7; 3…)
Las drogas de cualquier tipo afecta enormemente a la evolución natural de nuestra consciencia. ¿No merece la pena pensar un poco de vez en cuando?... Porque igual que hay multitud de factores que pueden hacernos dormir mal, existen las mismas soluciones, donde todas no requerirán el peligro de hacernos adictos a pastillas: Si las sábanas nos impiden dormir bien podemos recolocarlas. Si el frío nos incomoda los pies, podemos usar calcetines u otra manta. Quizá el pijama es pequeño o grande, y sus dobleces o costuras nos molestan. Quizá comimos algo indigesto antes de dormir, o la humedad ambiental bajó tanto que nos reseca las fosas nasales; para lo cual podemos usar un humidificador o un quemador de aceites esenciales. Quizá nuestro malestar fue una discusión o disgusto que tuvimos durante el día, y podemos aprender técnicas de relajación y meditación…
Y si importante para nosotros es encontrar las causas, más lo será ponerlas en práctica y observar cómo nos afectan para ir rectificando. Hay un dicho que dice: “El secreto del éxito es caerse nueve veces y levantarse diez”… Y si probando y probando no encontramos la solución o el problema se sale de nuestras manos, siempre están los demás para orientarnos con formas que pueden ser eficaces y correctas, para poner de último recurso a los químicos.
Si cansados de políticas caducadas exigimos cambios a los gobernantes, ¿por qué no cambiamos las maneras en que afrontamos las cosas?... ¿Por qué no pararnos 5 minutos a pensar lo que nos ocurre y buscar las posibles soluciones?... Encontrar causas y cambiarlas es cambiar los efectos de las mismas. Así de sencillo es el funcionamiento del mundo a todos los niveles comprensibles. Y escribo sobre esto porque en cierta ocasión pasé varios días con la nariz congestionada, sin prestarle mucha atención al asunto, pero me sorprendí que cuando cierto día me coloqué un chaleco más grueso se me quitó de inmediato. Entonces pensé en todo el malestar que me hubiese ahorrado con pararme a pensar con el primer síntoma las posibles causas; me había mudado a un domicilio más frío, y seguía abrigándome de la misma forma que en el anterior. Simplemente no fui consciente de que el cuerpo con aquella congestión nasal, me estaba avisando de que el cambio de temperatura lo estaba dañando: Porque el dolor del cuerpo es su lenguaje para con nosotros, advirtiéndonos de que algo no marcha bien y hemos de repararlo.
Si queremos podemos empezar a dejar de ser un poco como el del chiste: “- Doctor, doctor: cuando tomo café me duele el ojo… Y dijo el doctor: ¿Ha probado usted a quitar la cucharilla?”
“Busca y encontrarás… Llama, y la puerta se abrirá…”
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


INCLUIDO EN EL LIBRO: EL BUSCADOR DE LA FELICIDAD. La Evolución del Ser (Parte 4)