LA PAZ ES POSIBLE.

Una MENTE ILUMINADA percibe por CONCEPTOS y no se deja llevar por elloos.
Un CORAZÓN ILUMINADO percibe por SENTIMIENTOS, y no se deja llevar por ellos.
Un FÍSICO ILUMINADO, percibe por SENSACIONES, y no se deja llevar por ellas:
Y NO DEJARSE LLEVAR es distinto a no hacer algo por MEJORAR NUESTRO MUNDO como realidad más cercana... ¿POR DÓNDE QUIERES EMPEZAR? (Isaac Fdez. de la Villa)...
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viernes, 10 de octubre de 2014

¿QUÉ ERES, ÁGUILA O POLLO?...

Erase una vez un hombre que, mientras caminaba por el bosque, encontró un aguilucho. Se lo llevó a su casa y lo puso en su corral, donde pronto aprendió a comer la misma comida que los pollos y a conducirse como estos.

Un día un naturalista que pasaba por allí, le pregunto al propietario por qué razón un águila, el rey de las aves y los pájaros, tenía que permanecer encerrado en el corral con los pollos.

- Como le he dado la misma comida que a los pollos, y le he enseñado a ser como un pollo, nunca ha aprendido a volar, respondió el propietario; se conduce como los pollos y por tanto no es un águila.

-Sin embargo, insistió el naturalista, tiene corazón de águila, y con toda seguridad se le puede enseñar a volar.

Después de discutir un poco más, los dos hombres convinieron en averiguar si era posible que el águila volara. El naturalista le cogió en sus brazos, suavemente y le dijo “Tú perteneces al cielo no a la tierra, abre las alas y vuela”. El águila sin embargo estaba confusa: no sabía qué era y al ver a los pollos comiendo, saltó y se reunió con ellos de nuevo.
Sin desanimarse, al día siguiente, el naturalista llevó el águila al tejado de la casa y la animó diciéndole: “Eres una águila, abre las alas y vuela”; pero el águila tenía miedo del mundo desconocido y saltó otra vez en busca de la comida de los pollos.
El naturalista se levantó temprano al tercer día, sacó el águila del corral y lo llevó a una montaña. Una vez allí, alzó al rey de las aves y lo animó diciéndole “Eres una águila y perteneces tanto al cielo como a la tierra. Ahora, abre las alas y vuela”.
El águila miró alrededor, hacía el corral y hacía arriba, al cielo. Pero siguió sin volar. Entonces el naturalista lo levantó directamente hacia el sol; el águila empezó a templar y abrió lentamente las alas y finalmente con un grito triunfante, voló alejándose hacia el cielo.
Es posible que el águila recuerde todavía a los pollos con nostalgia; hasta es posible que de cuando en cuando vuelva a visitar el corral. Que nadie sepa, el águila nunca ha vuelto a vivir vida de pollo. Siempre fue un águila, pese a que fue mantenida y domesticada como un pollo. PARABOLA DEL AGUILA (de James Aggrey).
Las cosas siempre se ven mejor desde arriba, o desde fuera. De igual forma que no puedes solucionar un problema con la misma mentalidad y desde la misma posición en la que este ha sido creado, uno debe salir y ver las cosas desde otra perspectiva para poder cambiarlas. Y al igual que con los problemas de la vida, lo mismo sucede con nuestro crecimiento personal. Nunca podremos avanzar lo suficiente mientras no hagamos y ejecutemos cambios que nos hagan ver las cosas desde una nueva perspectiva, para poder elevarnos por encima de nuestras limitaciones y expandirnos para abarcar percepciones más amplias de lo que somos. Ese crecimiento personal pasa sin duda por reconocer nuestra verdadera esencia, porque no somos lo que nos han hecho creer, sino lo que queda cuando quitas lo que nos han hecho ponernos para pretender encajar en el mundo. El trabajo más duro del mundo es dejar de ser lo que nos han hecho ser, para ser lo que siempre fuimos. No somos una personalidad determinada, un nombre escogido al nacer, una profesión quizás equivocada o una ocupación impuesta por la sociedad. De hecho, si nos quitan todo eso, muchos de nosotros tendremos problemas para saber entonces que somos de verdad. Pero, lo que somos de verdad, es lo que queda cuando quitas todo eso, porque es el único momento en el que te sientes libre para abrir tus alas .

Cuando el hombre aun no era hombre, todos éramos águilas, conectados a la sabiduría inagotable del Ser del que provenimos, viviendo en comunión con todo lo que existía en el planeta y en el universo. Cuando el hombre empezó a ser hombre (lhumanu, tras las primeras manipulaciones genéticas), empezamos a ser pollos, se introdujo el componente de la mente predadora en cada uno de nosotros, se nos desconectó de aquello de donde veníamos, y se nos dio la realidad subjetiva en la que vivimos, encerrando al planeta y su satélite bajo el paraguas de la malla energética “de control” de la que ya hemos hablado tantas veces. Milenios pasaron, y el hombre vivió como pollo sin saber que era águila. Pero llego el naturalista (millones de ellos), y nos dijeron que empezáramos a volar. Nos dijeron que extendiéramos las alas, y empezamos a hacerlo. Extender las alas dolía mucho, porque estaban llenas de programas y miedos insertados a los pollos para mantenerlos en el corral, pero a pesar de que varias plumas caían con cada esfuerzo por extender las alas, millones de supuestos pollos empezaron a abrirlas dejando ir las caretas que se habían puesto para poder adaptarse a la vida en el corral. Cuando la careta iba cayendo, la mente predadora se hacia más débil, y el águila recordaba más ser águila de verdad.
Hace poco, en una meditación, aquellos que yo llamo mis guías me dijeron “pase lo que pase, no mires atrás, mantente firme y siempre ve hacia delante”. Todos somos águilas, y hay que volar. Por mucho que quieran mantenernos como pollos, no hay nada ya que nos pueda atar al gallinero. 

martes, 2 de septiembre de 2014

¿SERÍAS CAPAZ DE ESTAR UN AÑO SIN AZÚCAR?...

Eve O.Schab llevó a su familia a hacer el desafío de pasar un año sin comer azúcar. No podían creer la cantidad de cosas que tuvieron que dejar de comer, y tampoco cómo esto influyó en sus cuerpos un año después. Ella es autora del libro “Un año sin azúcar: La Memoria“. Y aquí les entregamos su testimonio:
Érase una vez una mujer muy saludable, o al menos, eso era lo que yo pensaba.
Si bien nunca tuve energía suficiente para llegar hasta el final del día, creía que era normal, con todos esos comerciales de bebidas energéticas asumía que no era la única sufriendo de este problema. Mi familia solía detestar la temporada de resfríos y gripes, pero en enero todos tienen un poco de esa fobia a los gérmenes.
Al menos, eso era lo que pensaba, hasta que llegó a mis manos una información inesperada sobre los efectos del azúcar. Según diversos expertos, el azúcar es lo que nos está haciendo engordar y enfermarnos, y mientras más los pensaba más sentido tenía. 1 de cada 7 estadounidenses  tiene síndrome metabólico, 1 de cada 3 estadounidenses es obseso. Las tasas de diabetes han subido de manera dramática y las enfermedades cardiovasculares son prácticamente la razón número 1 de muerte.
Según esta teoría, todos estos problemas pueden ser conectados con un alimento tóxico presente en nuestra dieta: el azúcar.

Una gran idea

Tomé todo esa información nueva y se me ocurrió una idea. Quería ver que tan difícil sería hacer que nuestra familia (mi esposo, nuestros dos hijos de 6 y 11 años y yo) pasara un año entero sin comer alimentos con azúcar refinada. Dejamos de consumir cualquier alimento que tuviesen endulzantes adicionados, fuese azúcar de mesa, miel, caramelo o jugo de frutas. También dejamos de consumir cualquier tipo de alimento que contuviera azúcar falsa o alcoholes con azúcar. Si lo dulce no venía de una fuente natural (un pedazo de fruta, por ejemplo) entonces no lo comíamos.
article-2602630-1CF0105000000578-674_634x559Una vez que comenzamos a leer las etiquetas de todos los alimentos nos dimos cuenta que el azúcar estaba en lugares increíbles: tortillas, vienesas, caldos de pollo, aderezos, galletas, mayonesa, tocino, pan e incluso en la comida para bebé. ¿Para qué añadir toda esta azúcar? Probablemente para hacer que estas comidas fueran más deliciosas, se preservaran por más tiempo y que la producción de los mismos fuera más barata.
Puedes pensar que estoy loca, pero evitar todo tipo de azúcar añadida durante un año me parecía una gran aventura. Tenía curiosidad por ver que pasaría y quería saber que tan difícil sería y cómo cambiaría mi lista del supermercado. Luego de continuar mi investigación, estaba convencida de que sacar el azúcar de nuestras vidas nos haría más saludables, lo que no esperaba era que me haría sentir mejor de una manera muy real y tangible.
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 Un año después

Era sutil pero notable: mientras más tiempo pasaba sin comer azúcar, más energía tenía. Y si alguna vez dudé de la conexión, pronto tuvimos un momento para probar nuestra teoría en el cumpleaños de mi esposo.
Durante nuestro año sin azúcar, teníamos una regla de que todos juntos podíamos comer un postre que tuviese azúcar una vez al mes. Si ese mes era tu cumpleaños, podías escoger que tipo de postre sería. Cuando llegamos  a septiembre, nos dimos cuenta que nuestros paladares habían comenzado a cambiar, porque cada mes disfrutábamos menos nuestro postre mensual.
no-sugar-baking_new-3cfa491f355f65d464bd71049682b125d51bda9ePero cuando comimos la torta de banana con capas rellenas de crema que mi marido había pedido para su cumpleaños, sabía que había algo nuevo sucediendo: no sólo no pude disfrutarlo, ni siquiera pude terminarlo. Tenía un sabor desagradablemente dulce para mi paladar e incluso hizo que mis dientes me dolieran. Me dolía la cabeza y mi corazón comenzó a latir más fuerte, me sentía horrible.
Me tomó una hora entera tirada en el sofá antes de recuperarme. “Cielos,” pensé “quizás el azúcar siempre me ha hecho sentir así de mal, sólo que nunca lo había notado.”
Luego de que nuestro año terminara, comencé a revisar que había pasado durante este período, cuantas veces mis hijos habían faltado al colegio por enfermedades comparado con años anteriores. La diferencia fue dramática: Mi hija mayor, Greta, pasó de haber faltado 15 días el año anterior a haber faltado sólo 2.
20140418105421Ahora que nuestro año sin azúcar se ha acabado, a veces comemos dulces, pero la manera en que nos alimentamos es muy diferente. Apreciamos el azúcar en cantidades mínimas y lo evitamos en comidas diarias (donde ni siquiera debería estar). Los postres los dejamos sólo para ocasiones especiales. Siento que mi cuerpo me agradece este cambio, ya no me preocupa quedarme sin energía y cuando llega la temporada de los resfríos ya no siento que tenga que esconder a mis hijos debajo de la cama. Cuando nos enfermamos, nos recuperamos más rápido, nuestros cuerpos están mejor equipados para ello: nos enfermamos menos y nos mejoramos más rápido. Sorprendentemente, luego de nuestro año sin azúcar todos nos sentimos más saludables y fuertes, y no hay nada que nos haga estornudar.

http://www.accionpreferente.com/salud/su-familia-dejo-de-comer-azucar-durante-un-ano-esto-es-lo-que-sucedio/

martes, 17 de septiembre de 2013

miércoles, 24 de julio de 2013

¿SIENTES QUE NO ERES DE ESTE MUNDO?

En el mundillo “espiritual” avanzado, donde se encuentran seres que han despertado en altos grados su ser consciente, hasta para autoconsiderarse o autodiagnosticarse algunos de ellos como iluminados, he observado diferencias expresivas. ¿Por qué algunos no están interesados en comprender los procesos y se enfocan exclusivamente en las sensaciones?... ¿Por qué otros sólo comprenden para ignorar expresar lo que sienten?... ¿Por qué algunos se unen en grupos y otros se vuelven solitarios por completo?...
El siguiente artículo quizá nos aclare un poco el tema, incluso para comprender por qué algunos "iluminados" o "despiertos" pretenden formar sectas o comunidades donde promulgándose la unión, fomentan la separación por incomprensión y rechazo sutil, hacia aquellos que no sienten estén "a su altura"... ¿Quizá porque el baremo con que catalogan dicha altura lo ejercen considerando que ellos están en el nivel superior posible para cualquier ser humano?... Quizá no comprendan otra cosa y no les interese...
NO SE DEJEN ENGAÑAR POR LAS APARIENCIAS, POR SUS ACTOS LOS CONOCEREIS, O LO QUE ES LO MISMO: POR SUS INCOHERENCIAS LOS CONOCEREIS... NO ES ORO TODO LO QUE RELUCE.

Errantes, provenientes de densidades superiores
por David Topi

Hay un término bastante común en literatura espiritual anglosajona que es el término de “wanderer” y, en castellano, casi siempre traducido como “errante”. Su definición es un poco más compleja pero probablemente a algunos de vosotros os resuene lo que os explico al respecto.

En todos estos años que llevo tratando de aprender más y más sobre la parte “no visible” de este juego de la “existencia” en el que estamos metidos me he encontrado mucha gente que te comenta que tienen la impresión de que ellos no son de aquí, o de que, por lo menos, se sienten extraños, raros, y fuera de lugar en este planeta. No hablo de que no te guste la sociedad en la que vives o que no encajes dentro de los modelos culturales o sociales que tenemos, sino que realmente, sientes que no “eres de este planeta”. Sea lo que sea que exista detrás de esa sensación, en algunos casos, es posible que quizás se trate del concepto de “alma errante”.

Echar un cable desde dentro

Cuando una entidad que ha superado el nivel evolutivo actual en el que estamos, y ha progresado por los siguientes “cursos”, sea la cuarta, quinta o sexta densidad, decide “repetir” y volver a la tercera, nos encontramos con un “errante”. Son entidades que regresan a densidades inferiores, y niveles evolutivos por los que ya han pasado, con el único propósito de ayudar en los procesos de transición de los lugares en los que encarnan.

Errantes existen de ambas polaridades, de Servicio a uno Mismo y de Servicio a otros, lo cual significa que hay entidades negativas que encarnan de nuevo a nivel 3D para tratar de fomentar la polaridad de servicio a uno mismo en el planeta (las tenemos por aquí), así como hay entidades positivas que encarnan para colaborar en la transición al nuevo nivel 4D positivo que tratamos de instaurar (muchas más). El propósito además, de estas almas, no es solo encarnar para ayudar en un paso de nivel, sino para trabajar, enseñar o colaborar “desde dentro”, ya que las reglas del libre albedrio imponen la no intervención exterior, de forma que para poder ayudar, debes encarnar con las mismas condiciones que tienen aquellos nativos del nivel evolutivo en el cual entras.

Lo planeas, y luego no te acuerdas

Sin embargo, uno de los problemas, es que muchos de estos errantes nunca completan su misión, aquella que se habían propuesto desde su densidad de origen, pues no son capaces de despertar espiritualmente una vez dentro del sistema actual, ya que al verse activado el velo de memoria que toda entidad 3D tiene por defecto, debe trabajar igual de arduo que el resto de almas nativas para “despertar”, pues respetando las reglas del juego, encarnas sin saber quien eres, de dónde vienes, y cual era tu misión. La diferencia de un alma de una densidad superior, es que no solo se sentirá bastante fuera de lugar en este planeta y en este nivel evolutivo con todas sus limitaciones que por su propia evolución ya ha dejado atrás, sino que si no completa su misión, tras el fallecimiento físico del cuerpo que ocupa y la restauración de la memoria de quien es en realidad y cual era su objetivo, el “trauma” por no haber podido “despertar” y llevarlo a cabo puede ser bastante deprimente, y suponer o bien desistir y dejarlo correr, o bien seguir intentándolo en nuevas encarnaciones, especialmente si ha generado cualquier tipo de karma, que deba completar y balancear a lo largo de nuevas entradas y salidas de la tercera densidad.

Un largo camino

Así, el camino evolutivo de un errante podría perfectamente tener una pinta como esta:

Un alma puede haber completado su ciclo evolutivo 1D, 2D, 3D, 4D y 5D, por ejemplo, en cualquier parte del universo, pero antes de seguir adelante, decide que, por puro deseo de ayudar y servir a otros, quiere encarnar de nuevo en aquellos lugares donde otras entidades están teniendo dificultades con sus procesos de graduación. Así que se lía la manta a la cabeza y reduce entonces su nivel frecuencial para convertirse de nuevo en entidad 3D, encarnar, e iniciar una laaaaarga serie de encarnaciones con el propósito, original, de ayudar a aquellas almas nativas del planeta. A partir de aquí, no hay diferencia entre un errante y un alma nativa que proviene de una evolución “normal” (1D –> 2D y ahora 3D). Si, hay diferencia a nivel del conocimiento, experiencias y lecciones acumuladas a nivel del Yo Superior, pero ese alma que ha vuelto atrás, no recuerda nada, y no trae ninguna ventaja inicial sobre el resto. En realidad, casi todo lo que trae son inconvenientes.

Gran diferencia frecuencial

Debido a la diferencia extrema de los patrones frecuenciales entre la densidad o nivel evolutivo de origen y las del nuestro, un errante, como regla general, no lo tiene demasiado fácil para adaptar su nivel vibracional actual al de la presente tercera densidad, con lo que presentan algún tipo de problema físico, dificultad o sensación de incomodidad al tener que adaptar su vibración a un vehículo físico muy por debajo, en muchos casos, de su nivel evolutivo.

La simbiosis alma-cuerpo siempre está acorde a los parámetros establecidos para cada vida, un alma 3D “encaja” perfectamente con un cuerpo human 3D, y si se presentan defectos físicos, estos suelen estar debidos a lecciones de vida, karmas o aprendizajes pendientes que el Yo Superior de esa alma 3D ha decidido experimentar. Sin embargo, un alma 4, 5 o 6D tiene siempre problemas para encajar en un cuerpo físico 3D, la reducción vibratoria debe hacer forzosamente y siempre trae ciertas dificultades, lo cual puede causar distorsión en el recipiente (el cuerpo) manifestándose de una o más formas como problemas o defectos físicos, o incluso mentales, en el errante.

Otro problema es que el errante no puede regresar a su densidad original cuando lo desee, debe completar el proceso de graduación de la densidad actual como cualquier otra alma y es por ello que debe ganarse su propia graduación. Lo que si que trae de serie es su polarización, siendo en la mayoría de los casos hacia el servicio a otros, de forma que pueden avanzar más rápidamente y “despertar” más rápidamente, con menos esfuerzo al tener una clara polaridad positiva traída de su camino evolutivo anterior. Luego, el errante, una vez graduado de la tercera densidad, tampoco tiene porque volver a la quinta, por ejemplo, de donde partió, sino que puede continuar todo el proceso de nuevo volviendo a recorrer la cuarta, acompañando a aquellas almas con las que se ha graduado, teniéndose que currar de nuevo su graduación. Es una decisión del errante y su Yo Superior que se toma en cada caso.

Características de errantes de 4, 5 y 6D

Una entidad que regresa a la tercera densidad desde la cuarta, siendo esta genéricamente hablando la densidad del amor y la compasión, tenderá a vivir su vida y proyectar su comportamiento en esta encarnación más bien en grupos, antes que quizás en pareja. La gran mayoría de errantes 4D entraron en nuestro planeta en la época de los 60, para incrementar precisamente esa vibración de la que provenían, dando lugar a la famosa cultura hippie de la vida en comunidades. De forma instintiva, es uno de los patrones que se dan en el siguiente nivel evolutivo, el de integración profunda entre miembros de la sociedad 4D, siendo el movimiento hippie que todos conocemos, la manifestación de esa energía y forma de concebir las relaciones del grupo de errantes 4D.

Por otro lado, y de forma completamente opuesta, errantes que provienen de la quinta densidad son personas bastante solitarias. Siendo la quinta densidad la densidad de la sabiduría y la búsqueda del conocimiento, este tipo de errantes traen consigo la necesidad de soledad, sin ningún tipo de problema o sensación negativa asociada, que les permite dedicarse a este tipo de actividades, ya que han traspasado el aprendizaje de las lecciones del amor y la compasión, y ahora deben balancearlas y compaginarlas con un estudio más profundo de la creación y una búsqueda de conocimiento, que es el motor que dirige el aprendizaje en la quinta densidad. Este tipo de errantes, al volver a esta tercera densidad, traen consigo esas facetas que los convierten a veces en personas que gustan y necesitan de cierta soledad para poder funcionar en nuestro nivel. Además, buscan muchas veces formas de compañerismo que emulan aquellas relaciones entre maestros, personas que estén con su mismas ganas de adquirir conocimiento y dedicarse a ello.

Finalmente, errantes que provienen de la sexta densidad son mucho menos usuales, mucho menos en número, pero siendo la unidad y la perdida de polaridad la característica principal de este nivel evolutivo, son personas que buscan sobretodo asociarse estrechamente con los que se encuentren únicamente en la misma línea de pensamiento, de resonancia, de nivel “de espíritu”, pues las relaciones “familiares” tienen menos peso que las relaciones entre personas que “vibren” como ellos, y esa es la frecuencia que traen a nuestro planeta.

Mismo objetivo

Al final, resulta que no importa nada si ya has pasado por la cuarta, quinta o sexta densidad en tu propio camino evolutivo, porque has aceptado las reglas de este nivel y tienes que ganarte de nuevo tu graduación completando, una vez más, todas las lecciones de la tercera densidad si quieres salir de aquí y “volver a casa”. Pero si que es muy importante que si resulta que eres un errante, despiertes a tu trabajo, misión o aquello por lo cual dejaste un proceso evolutivo para repetir curso, ya que si has venido para hacer algo, es porque consideraste que era importante hacerlo, y arriesgarte a no conseguirlo, sabiendo que lo olvidarías. Yo empezaría a machacar a vuestro Yo Superior, guías y demás para que empiecen a daros pistas de por donde van los tiros. No hay demasiados errantes comparados con el número de total de la humanidad, se estima que solo unos pocos millones de los 7 billones de personas son almas errantes, pero nunca se sabe, y seria una pena desperdiciar esta última encarnación sin haber completado el trabajo predestinado para ella.