LA PAZ ES POSIBLE.

Una MENTE ILUMINADA percibe por CONCEPTOS y no se deja llevar por elloos.
Un CORAZÓN ILUMINADO percibe por SENTIMIENTOS, y no se deja llevar por ellos.
Un FÍSICO ILUMINADO, percibe por SENSACIONES, y no se deja llevar por ellas:
Y NO DEJARSE LLEVAR es distinto a no hacer algo por MEJORAR NUESTRO MUNDO como realidad más cercana... ¿POR DÓNDE QUIERES EMPEZAR? (Isaac Fdez. de la Villa)...
Mostrando entradas con la etiqueta el observador. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta el observador. Mostrar todas las entradas

jueves, 23 de octubre de 2014

LA VERDADERA ESCUCHA

¿Alguna vez has escuchado de verdad?...
¿Alguna vez has puesto toda tu concentración y tus sentidos por un instante en escuchar algo o a alguien?... Es como si no existiese nada más a tu alrededor. A esto me refiero.

Para que un terapeuta pueda realizar una acertada evaluación y terapéutica del paciente, lo más importante es efectuar una “verdadera escucha”.
Esta escucha, no se basa en oír las palabras de la anamnesis y sacar conclusiones sobre lo que le pasa a la persona. No se refiere tampoco a la escucha del tejido mediante la palpación. En realidad, este concepto abarca una amplitud inmensa.

En primera instancia, escuchar y cómo escuchas lo que al paciente le sucede y lo que nos demanda es muy importante; sin embargo, la verdadera escucha está aún en su primera fase.

Podemos destacar tres aspectos fundamentales a considerar en este proceso:

1. La quietud y serenidad del terapeuta

2. La propia introspección

3. La neutralidad

1. La quietud y serenidad del terapeuta

El primer aspecto es conseguir en nosotros mismos la “quietud y serenidad” como premisa básica. Si queremos escuchar de verdad, antes debemos callarnos a nosotros mismos. Esto requiere concentración y mucho entrenamiento, y si lo llevamos al extremo máximo, requiere poder estar a solas con nosotros mismos. Para ello, hemos de encontrar nuestra propia identidad, nuestro verdadero SER y de este modo, poder establecer nuestras propias referencias. Esto implica adentrarse en un inquietante y fantástico viaje hacia nuestro interior.

2. La propia introspección

El segundo aspecto que el terapeuta tiene que cultivar es “la propia introspección”.

“No podemos sanar a nadie, si no nos hemos sanado a nosotros mismos”.

Es fundamental conocernos en profundidad para evaluar y solucionar activamente todos los procesos físicos, mentales y emocionales, que hayan podido marcar en exceso nuestro “yo”.

Si no evaluamos nuestras necesidades adictivas emocionales, al menos las que más nos limitan, no podremos crear otras realidades, y menos aún escuchar a otra persona sin pasarla antes por nuestro filtro.

Es conveniente además de conocer estas adicciones emocionales propias, ser conscientes de las que nos son impuestas por nuestra herencia familiar y por nuestras propias experiencias kármicas de vidas anteriores.

Toda adicción emocional nos roba la libertad de elección, expresión y acción desde nuestro propio inconsciente. Nuestro cuerpo envía la orden al cerebro de que se está quedando sin reserva de esa emoción que siempre nos acompaña, y pide al cerebro que busque dentro de su sistema la situación o el recuerdo perfecto para atraer o crear de nuevo esa emoción. Si no aparece instantáneamente en nuestra vida, el cerebro buscará en su memoria ese recuerdo del pasado con una gran carga emocional, enviando la señal al hipotálamo para segregar más péptidos para esa emoción, y una vez fabricados, enviarlos en grandes cantidades al organismo.

Las células de todo el cuerpo, poseen en su membrana citoplasmática receptores a los que se unirán esos péptidos y esto hará que la información de ese sentimiento, llegue al centro de cada célula del cuerpo limitándonos en nuestro sentir y percibir otras emociones y experiencias.

Si no conseguimos romper ese círculo de adicción emocional, no podremos ser realmente libres, conscientes ni auténticos. Por ello, esta premisa es tan importante para nuestra evolución personal y para la verdadera escucha.

3. La neutralidad

El tercer aspecto es la neutralidad. Hemos de estar muy perceptivos y receptivos, muy abiertos a cualquier estímulo que podamos ver, oír, sentir o incluso intuir.

Ser neutral implica no inducir al paciente con nuestras propias ideas, emociones, sensaciones, percepciones,…desde un máximo respeto.


Por ello es importante establecer claramente nuestro propio punto de referencia desde nuestro propio autoconocimiento y desde un constante trabajo evolutivo. Todo esto es para no confundir nuestras propias experiencias con las del paciente.

Ya sabemos que cada célula posee memoria. En cada tejido, órgano, músculo… en cada parte de nuestro cuerpo, hay una gran cantidad de información.

Por ello, hemos de estar libres de todas estas restricciones y adicciones físicas, mentales y emocionales.

Una vez establecida la verdadera escucha, acompañada de una adecuada conexión con su sistema y en un amplio contexto de absoluta confianza por parte de ambos, se establecerá un intercambio de información que puede ser unidireccional o bidireccional, en función de lo que cada uno quiera o necesite, y por supuesto, según la habilidad del terapeuta.

Aquí subyace un nuevo concepto terapéutico. Mediante la verdadera escucha, podemos establecer un diálogo entre el inconsciente del terapeuta y del paciente.

Sería algo parecido a las neuronas espejo. Al igual que el paciente tiene la capacidad de transmitirnos información desde su inconsciente, también puede contactar con nuestro inconsciente. Si por ejemplo, el paciente tiene una fuerte emoción de sufrimiento por una abandono, y conecta con la libertad y felicidad que le transmite el terapeuta por todo su trabajo evolutivo, el paciente tendrá la posibilidad de ver ese sentimiento reflejado en su inconsciente y así experimentará aunque sea por unos instantes, esa nueva emoción.

A través de su estado creativo y de una íntima conexión con el paciente y con el universo, podremos transmitirle ese sentimiento de unión, de que nada está separado en el universo (el campo unificado).

Si el paciente lo elije, podrá dar otra alternativa emocional a su cerebro, a sus cuerpos y a su vida.

A partir de aquí, la tarea ya es muy personal. Pero al menos hemos tenido una oportunidad de hacernos conscientes de una emoción que estaba muy escondida en nuestro inconsciente y en nuestra alma, condicionando e impidiendo de este modo, que aflore nuestro verdadero SER.

“Nuestro cuerpo es como un mar de cristal por donde fluye el mensaje que nosotros mismos creamos con nuestra realidad física, mental y emocional”.

“La verdadera sanación se encuentra en la expresión del amor incondicional desde la pureza de nuestra alma”.

Con amor.
Autora: Inmaculada Perea Salguero (impesal2012@gmail.com)

jueves, 29 de mayo de 2014

LOS DOS CAMINOS DEL DESPERTAR

Entre las personas que despiertan observo la existencia dos tipos diferenciables.
Por un lado están los Intelectuales o mentales: que en su camino usaron la intelectualidad, la comprensión, la lógica intuitiva. (Chakras superiores)
Por otro, los sensitivos o sensibles: que usaron una intuición corporal, la conexión con el cuerpo físico, emocional. (Chakras inferiores)
Los dos caminos llevan o llevaron, a lo mismo, y reconociendo que para llegar a un mismo punto los caminos son infinitos, hago esta separación aquí, para quienes estén interesados en comprenderlo.
(Como para hablar o escribir de estos temas sutiles, las palabras pueden confundirnos por diferentes interpretaciones; no se crean nada al pie de la letra, procuren sentir la comprensión que intento trasmitirles en su conjunto.)

Al despertar el Observador se hace presente en nuestra vida para mantenernos en el PRESENTE, llevándonos al instante o con el tiempo a una paz interna profunda y sólida. Sin embargo, esta búsqueda y encuentro con la Conciencia que somos, y su aspecto; observación profunda, puede excluir al cuerpo físico y emocional, pues el Observador reconoce claramente que no somos ni el cuerpo, ni la mente pensante, ni las emociones, a la vez que nos reconocemos atrapados en el físico que las contiene. La valoración podrá ser negativa o positiva según en qué condiciones lo tengamos, así querremos irnos del planeta, ya sea vía rescate extraterrestre (ayuda externa), viaje astral (habilidad personal interna), u otras. De esto las decepciones de muchos tras el 21 de diciembre del 2012 (los extraterrestre no vinieron) y los grandes poderes y cámbios drásticos en las capacidades particulares no sucedieron… 

Ciertamente los hay que al despertar sus conciencias se descubrieron en cuerpos cómodos, ya que en vez de la intelectualidad guiada por el Yo superior, fue usada una intuición más corporal, sensitiva, que finalmente los lleva a este despertar del Observador, o capacidad observadora distanciada de lo observado. Estos suelen sentirse estupendamente y todo les parece maravilloso, pues se sienten maravillosamente bien con todos sus aspectos, y poco tiempo tardan en sentir la sensación unidad con todo lo que les rodea. Sintiéndose así poco puede importarles comprender los procesos, ya sean conciénciales, universales de creación, del sufrimiento y los condicionamientos, etc., y se dedican a practicar la presencia basada en el presente expandiendo sus energías alrededor...
Si se volvieron sectarios sólo hablarán del Sentir, lo bello que es vivir, y el Presente, siendo esto lo que conocen y experimentaron mayormente. Suelen rechazan a quienes intelectualicen o disfruten de la comprensión lógica, si no trasmiten a su vez las energías que juzgaron desde sus experiencias, como imprescindibles para ser considerados “iluminados” o “despiertos”; expresiones tomadas de los libros espirituales que leyeron y sintieron expresaban con mayor afinidad lo que ellos sienten o experimentaron. El rechazo suele ser sutil, pues lo decoran de tan bellas palabras acompañadas de grandes dosis energéticas (normalmente de frecuencia emocional) que muchos los creerán ciegamente; y los rechazados, si aún no despertaron a tales movimientos sutiles podrán tener mayor confusión interna.
 Si no se volvieron sectarios se podrá percibir aceptación y compasión plena por todos aquellos que se acerquen a ellos, pudiendo hablar de numerosos temas actuales en reconocimiento propio que siguen experimentando y ampliando su conciencia, o dicen que no saben y no les interesa, pero no tratan de derivar el tema pisando las expresiones de los demás por temor a que descubran su ignorancia, pues la tiene aceptada totalmente. Logran relaciones respetuosas a cualquier punto de vista, basadas en un compañerismo pleno en amor incondicional. Ya dejaron los jueguecitos de “forzar” o creer que todos han de seguir el mismo camino que ellos, y dejaron de rechazar y coaccionar sutilmente cualquier otra vía de manifestación existencial que haya decidido experimentar otros terrenos de la experiencia.

Quienes despertaron por el sendero intelectual y se encontraron con un cuerpo equilibrado y coherente con tal despertar, alcanzaron lo mismo que los anteriores, se sentirán bien en el cuerpo con todos sus aspectos, salvo que sus expresiones estarán más llenas de comprensión intelectual, y desprenderán grandes cantidades de energías al igual que los anteriores, siendo su campo expresivo más amplio, más allá de encasillarse en el conocimiento del presente o el sentir, o lo que tal o cual escribió hace 10 o dos mil años.
Si al despertar se encontraron con un cuerpo pesado y con hábitos limitantes, se les abre la posibilidad de compensarlo, pero, habiendo sido desarrollada la comprensión intelectual, disfrutarán desde el presente comprendiendo los procesos que experimentaron y experimentan tanto ellos como la humanidad, como el universo en su diversidad. Así, instalados en el presente, como todos los despiertos a la presencia observadora presente, realizarán sus indagaciones, experimentarán, y a la vez que se comprende el proceso aprenderán de los resultados. No tiene por qué bastarles cerrar los ojos y elegir por intuición sensitiva qué comer en cada instante, aunque puedan aplicarla disfrutan o requieren de comprensión intelectual, como otros pueden requerir abrazar un árbol, o cantar y bailar.
Si se fijan, lo explicado aquí sobre el despertar humano, tiene similitud con la polaridad histórica entre ciencia y religión (o espiritualidad), terrenos que se están integrando para llegar a un mismo punto, y que espléndidamente está siendo expresado por personas que comparten sus experiencias añadiendo a sus coloquios las dos partes, ampliando así la comprensión de los procesos y el momento en que vivimos; como puede ser la física cuántica y sabiduría o conocimientos espirituales antiguos, un ejemplos: Emilio Carrillo, Enric Corvera, Nassin Harameint...
Estas nuevas expresiones son integradoras, llegando tanto a intuitivos de cuerpo, como a intuitivos intelectuales (tanto a los que van de abajo hacia arriba, como a los que van de arriba hacia abajo), y todos los conocimientos están a nuestra disposición, tanto para comprender la mente, las emociones, el espíritu, la alimentación... PARA SER FELIZ HOY, SÓLO HAY QUE PONERSE A ELLO. Es nuestra decisión.

Isaac Fdez. de la Villa.

martes, 17 de septiembre de 2013

miércoles, 5 de junio de 2013

BUSCANDO LO EVIDENTE: CON MOOJI


Si unimos Ron con lima y menta, tenemos un MOJITO...
Y si unimos a OSHO con KRISHNAMURTI y personas presentes búscando el significado del Ser que somos, ¿QUÉ TENEMOS?... A MOOJI... Aquí 6 PARTES DE UNA compilación más extensa: SI DESPUÉS DE VER ESTAS 6, CONSIDERAIS QUE NO HABÉIS ENCONTRADO NADA: PODÉIS SEGUIR BUSCANDO LAS PARTES RESTANTES EN YOUTUBE, ¿quizá el premio gordo esté en la última?, quizá no, y no pasa nada, podéis seguir buscando lo que sois de millones de formas y colores... BUENA BÚSQUEDA DE LO EVIDENTE PARA TODOS.

PARTE 1

PARTE 2

PARTE 3

PARTE 4

PARTE 5

PARTE 6



sábado, 17 de noviembre de 2012

LA CONCIENCIA NO SE CULPA, SÓLO APRENDE DE LA EXPERIENCIA

Aburrido, porque no encuentro otra palabra, defino a las innumerables situaciones donde otros sacan sus culpas... En algunas ocasiones hacia los demás, y en otras, hacia ellos mismos. Ciertamente yo estuve en el bando de los que culpaban a otros, y luego pasé a descubrir que me culpaba a mí mismo. Y todo es una trampa, un engaño, un absurdo de la incoherencia expresiva de lo que somos... Así llegué a darme cuenta de que me aburren tanto los que critican y culpan fuera, como a los que culpandose se hacen victimas de lo que sucede también fuera, de ellos, porque está ahí la diferencia entre la totalidad que somos como ser y cuerpo físico y lo que hay fuera del mismo que está más allá de la piel... Algunos sienten que todo es lo mismo, y lógicamente se puede llegar a tal comprensión, pero, ¿actuan estos en coherencia con tal sensación?... Muy pocos según mi parecer y dentro de los pocos, se aproximan menos a expresar una coherencia total con el ser que son... Personalmente puedo contarlos con los dedos de una mano y me sobran dedos, refiriendome claro, a los que conozco personalmente, pues quien se ha entretenido en viajar para buscarlos y conocerlos, puede que tengan que usar la otra mano... A mí nunca me interesó eso de la iluminación ni el despertar, ni cursos de tal o cual cosa, sea espiritual o metafísica, pues siempre intuí que el maestro o algo digno de llamar de tal forma está dentro de cada cual, y todo este asunto de las relaciones humanas se trata de simple respeto... PORQUE PODEMOS DESPERTAR A NUESTRA ESENCIA, Y SERÁ DISTINTA A LA ESENCIA DE OTRO, Y ASÍ SE GENERAN LOS CONFLICTOS, PORQUE UNO CREE O SIENTE QUE TAL, Y EL OTRO CREE O SIENTE QUE PASCUAL, Y ASÍ NO HAY QUIEN SE ENTIENDA VERBALMENTE, PUES EL CORAZÓN SE COMUNICA A OTRO NIVEL... Y por eso, me aburren tanto quienes culpan, como quienes se culpan, porque aburrído llevé años de mi mismo, hasta que me cansé de mí y decidí trascender tanta porquería... 
Y curioso es el camino de la trascendencia, que cuando te trasciendes, dejando atrás ciertas porquerias, puedes ver las porquerías de otros, pero el limpiarlas siempre queda en manos de ellos, pues yo tampoco estuve presto a escuchar hasta que no me escuché a mí mismo... La comprensión llega cuando decides trascenderte, y entonces todo cambia, aunque nada aparente haber cambiado, hasta para poder decir que estás aburrido sin estarlo realmente, sino sólo lo expresas, pues estando en un universo de infinitas posibilidades, la expresión, es la gran expansión del mismo...
QUE NO OS AFECTEN LAS EXPRESIONES, TODO ES UN JUEGO DIVINO, PERO NO HAY QUE TOMARSELO COMO UN JUEGO, PORQUE EL JUGAR AQUÍ NO ES COSA DE NIÑOS... MADURAD... COMPAÑEROS... Y CUANDO DIGO COMPAÑEROS DIGO COMPAÑERAS TAMBIÉN, QUE LA "O" EN EL LENGUAJE CASTELLANO INTEGRA A AMBOS SEXOS, NO CAIGAIS EN EL CRECIENTE SEPARATISMO SEXISTA, PUES SOMOS TODOS HUMANOS... ¿DECIR QUE TODOS SOMOS HUMANAS SUENA MEJOR?... No nos enredemos en absurdos linguisticos, ya tenemos bastante con lo que se nos viene...

domingo, 7 de octubre de 2012

LA CONCIENCIA NO INTERVIENE, EL OBSERVADOR SÓLO OBSERVA


LA CONCIENCIA NO INTERVIENE, sólo observa, y sinedo nosotros conciencia en esencia, no intervenimos realmente en nada, así, no curamos, no sanamos, no AYUDAMOS... Pero en lo creado existe un regente universal si se trata de universo, y si en él participamos, pues nos convertimos en canalizadores de energía, lo cual genera la apariencia de todo lo que vemos y experimentamos, para creer que somos algo distinto de lo llamado CONCIENCIA PURA, que NO PUEDE AYUDAR, desde su punto de vista conciencial de ser conciencia observadora, porque NADIE NECESITA AYUDA REAL, sino energías de cierta frecuencia para su viaje exploratorio en el universo correspondiente a su actual aparente matrix holográfico...
NO TE CREAS CON PODER PARA AYUDAR, ES EGO FALSEANDO LO QUE ÉS... ¿Y QUÉ ES LO QUE ÉS?... TODO ES PERFECTO... Aunque personalmente, desde mi punto humano de vista, considero que TODO SE PUEDE MEJORAR...

  Isaac

lunes, 6 de agosto de 2012

La Dualidad y la Fuerza Una y Trina

Un Mensaje Planetario de los Hathors A Través de Tom Kenyon http://tomkenyon.com/la-dualidad-y-la-fuerza-una-ytrina

Ustedes viven en un universo dual. Esta es su naturaleza misma. Se manifiesta como el principio de los opuestos, en cuanto las fuerzas tienden a tener reacciones iguales y opuestas. Esto se aplica a la física de su universo y a la naturaleza misma de la consciencia dualista de por sí.

Esta naturaleza dual de su universo está siendo afectada por la Aceleración del Tiempo que están atravesando. Un resultado de esto es el aumento de la dualidad o polarización de la consciencia humana.

Los conflictos polarizados entre naciones, comunidades, religiones y personas irán en aumento. Esta desdichada situación es de esperarse, a medida que aumente la energía planetaria y galáctica.

Nuestro mensaje ofrece una estrategia para atravesar las dificultades de este aumento de polarización. De hecho, puede que ustedes ya hayan descubierto en algunos de sus ámbitos sociales un a especie de hostilidad y de visiones polarizadas de las situaciones.

La estrategia que sugerimos se llama la Fuerza Una y Trina.

Es un atributo de la maestría espiritual y les permitirá atravesar la polarización con mayor eficiencia y posibilidad de manifestar lo que desean, en lugar de quedar “atrapados” en dramas de conflicto y polarización.

El principio es simple. Como seres humanos, ustedes tienden a sentirse atraídos hacia las personas o situaciones, o bien sienten rechazo. Esta tendencia a caer en la atracción o en la repulsión es, en general, un acto inconsciente.

Pueden encontrarse con alguien y sentirse atraídos, y la profundidad o intensidad de esa atracción puede hacer que ustedes eliminen cualquier otra información sobre la persona. Así mismo, cuando se presentan situaciones en su entorno, ya sea de orden social, político o religioso, pueden igualmente encontrarse atraídos hacia tales situaciones sin otra información que los ayude a determinar si la situación es “correcta” para ustedes o no.

Lo mismo sucede con la repulsión. Pueden encontrarse rechazando a alguien o a una situación, se identifican con esa repulsión y por lo tanto eliminan toda otra información que pudiera ser de utilidad.
La Fuerza Una y Trina

Si imaginan un triángulo, y en el ángulo izquierdo del mismo estuviera la atracción y sobre el lado derecho del triángulo estuviera la repulsión, en el punto por encima de estos dos extremos estará la Fuerza Una y Trina.

Esta es una perspectiva mental que tiene atributos espirituales. Les permite flotar por encima de la situación y verla desde perspectivas múltiples.

Si, por ejemplo, sienten atracción por una persona y se rinden ante esa atracción sin permitirse acceder a señales e informaciones sobre esa persona, entonces se habrán colocado en una posición precaria.

Pero si no se identifican con la atracción, “flotarán” hacia la Fuerza Una y Trina y estarán libres para observar las conductas que puedan señalar lo inapropiado o peligroso en la naturaleza de una relación con esa persona.

De mismo modo, si sienten rechazo por una persona o situación, la Fuerza Una y Trina les permite “flotar por encima” y no identificarse con el rechazo; mientras están no-identificados, están libres para ver otros niveles involucrados. Podría ser que esta persona o situación sea tóxica para ustedes, o podría suceder que esta persona o situación obre como espejo reflejando hacia ustedes algo que no les gusta de sí mismos.

Al suspender momentáneamente su identificación con ambas, atracción y repulsión, ustedes podrán ver más claramente y acceder a la información sobre esa persona o situación desde una perspectiva expandida.

El conocimiento es poder, y la Fuerza Una y Trina les da acceso a los poderes innatos de la claridad. De modo que nuestra sugerencia para esta época de polarización humana en aumento y Aceleración del Tiempo, es observarse a sí mismos. Cuando caigan en la atracción, hagan un momento de pausa. Córranse de su identificación con esa atracción. Floten por encima de ella, por así decir, y accedan a la Fuerza Una y Trina. Al hacer esto entrarán en la relación, sea con una persona o con una situación, con los ojos bien abiertos.

Si sienten rechazo por una persona o situación, hagan un momento de pausa para dejar de identificarse con el desagrado por esa persona o situación. Floten por encima de la situación o persona, por así decir, y accedan a la Fuerza Una y Trina para ver con mayor profundidad – para sentir con mayor claridad – si esta persona o situación es tóxica, o si es un espejo de algo de sí mismos que necesitan transformar.

A medida que profundizan en la fase de polarización de la ascensión planetaria, la Fuerza Una y Trina puede ser de gran ayuda para pasar por este período difícil de conflicto personal, interpersonal y colectivo en aumento.
Los Hathors
1º de Julio de 2012
Pensamientos y Observaciones de Tom

La percepción es ciertamente relativa según quien percibe. Esta relatividad de la percepción no puede ser más evidente, creo, que en nuestras relaciones mutuas.

Más aún, hace rato que observo (digamos, varios meses) que la polarización en las relaciones humanas va en aumento.

Siempre ha habido diferencia de opiniones, por supuesto. Los conflictos entre personas y naciones no son nada nuevo. La historia está plagada de incidentes de encuentros desastrosos y ruinosos, tanto entre los individuos como entre religiones y culturas.

Pero aquí los Hathors se refieren a un aumento en la polarización de las percepciones y creencias entre individuos.

Opinan que este aumento perturbador en la polarización es resultado de las energías que todos estamos atravesando (esto es, los cambios en nuestro sol, así como los pulsos de evolución acelerada desde el Sol Central de nuestra galaxia y desde el espacio profundo) y del hecho de estar sufriendo los efectos extremos de la Aceleración del Tiempo.

Al final de la sesión, Judi les preguntó cuánto tiempo pensaban que duraría este período de polarización en aumento. Su respuesta fue que era difícil determinar las coordinadas de tiempo precisas, pero que les parecía que esta polarización extrema de la percepción humana seguiría por al menos dieciocho meses o tal vez dos años, si no más. Incluso esperaban que la intensidad de la polarización aumentara, en lugar de disminuir durante ese período. Judi les preguntó también sobre lo extraño de la experiencia de polarización e inquirió si tenían alguna otra explicación para ofrecer. Dijeron que, en parte, la dificultad que experimentamos los humanos es que la intensidad de las energías planetarias y galácticas es tan extrema que a menudo el proceso cognitivo entra en corto circuito. Como resultado, las personas se pueden volver más erráticas e irracionales que lo que es habitual.

Si sus percepciones y predicciones son correctas, parecería prudente encontrar alguna forma magistral de atravesar semejante período de discordia interpersonal, cultural y religiosa en aumento.
La Fuerza Una y Trina

Opino que la idea de la Fuerza Una y Trina es la simplicidad Hathoriana en su mejor expresión.

Si ustedes tienden a imaginar las cosas visualmente, piensen en un triángulo. Pongan la fuerza de atracción en el ángulo izquierdo y la de repulsión en el derecho. La punta del triángulo que está por encima de las dos esquinas es la perspectiva de la Fuerza Una y Trina. Desde esta perspectiva podemos mirar hacia abajo y ver o sentir las cosas que no veríamos ni sentiríamos cuando quedamos atrapados en los tironeos de atracción y repulsión.

El triángulo es, por supuesto, una metáfora. Lo que uno está realmente haciendo es elevar la consciencia de manera de no permanecer fascinado por la fuerza de atracción ni la de repulsión. Desde este estado de no-identificación con ninguna de las dos (atracción ni repulsión), se puede sentir mejor la información que pueda ser útil para nuestro proceso de toma de decisiones.

Se requiere un cambio en nuestro proceso de pensamiento para poder acceder a la Fuerza Una y Trina, y ese cambio es sencillamente apartarse de la auto-identificación.

En lugar de precipitarse y hacer la cosa humana normal, o sea identificarse con nuestras atracciones y repulsiones, intervenimos temporariamente en nuestras respuestas automáticas con el propósito de obtener información valiosa.

La clase de información a que podemos acceder cuando estamos en un estado de no-identificación es cualitativamente diferente de la clase de información a la que accedemos cuando estamos atrapados en la intensidad del momento.

Además de parar el proceso de auto-identificación, los Hathors sugieren que cambiemos la perspectiva espacial en un paso más hacia el acceso a la Fuerza Una y Trina.

“Cuando caigan en la atracción, hagan un momento de pausa. Córranse de su identificación con esa atracción. Floten por encima de ella, por así decir, y accedan a la Fuerza Una y Trina. Al hacer esto entrarán en la relación, sea con una persona o con una situación, con los ojos bien abiertos.

Si sienten rechazo por una persona o situación, hagan un momento de pausa para dejar de identificarse con el desagrado por esa persona o situación. Floten por encima de la situación o persona, por así decir, y accedan a la Fuerza Una y Trina para ver con mayor profundidad – para sentir con mayor claridad – si esta persona o situación es tóxica, o si es un espejo de algo de sí mismos que necesitan transformar”.

Si ustedes han desarrollado capacidades espaciales, podrán imaginarse flotando por encima de la situación o de la interacción, y se verán a sí mismos en situación de atracción o rechazo. Esta separación espacial del rol de “observador” con respecto al de rol del “que responde” puede ser muy útil para suspender este patrón de identificarse con las respuestas (atracción o rechazo). Pero si no tienen esta capacidad espacial, les puede resultar difícil hacerlo.

Si no consiguen “flotar por encima de la situación o persona” a la que están respondiendo, no se preocupen. La acción primaria que se requiere para acceder a la Fuerza Una y Trina es simplemente parar el propio proceso de identificación, de modo que puedan sentir los nuevos tipos de información sobre la situación o persona.

Ser humanos conlleva sentir atracciones y rechazos. Es simplemente parte de la ecuación humano-mamífera. Todos los animales tienen respuesta biológica innata hacia algo (atracción) o alejándose de algo (repulsión). Los Hathors no están sugiriendo que eliminemos este tipo de respuesta biológica. Sólo están diciendo que cuando suspendemos temporariamente nuestra auto-identificación con esas respuestas, se abren puertas en la consciencia (metafóricamente). Nuevo entendimiento, nuevas comprensiones, se nos vuelven accesibles y con ese conocimiento podemos crear y co-crear con mayor maestría.

En cambio, si quedamos atrapados en la excitación de la atracción o el miedo del rechazo, a menudo no logramos ver o sentir las “banderas rojas” u otras informaciones cruciales sobre la persona o la situación.

¿Cuántas relaciones y/o situaciones “negativas” podríamos haber evitado si hubiéramos podido “ver” esas cosas para las que estuvimos cegados en el momento de la atracción intensa (o en algunos casos, el rechazo)?

Creo que se requiere una disciplina personal para usar este método. Es preciso evitar la intoxicación emocional que sucede cuando estamos verdaderamente atrapados en una atracción o un rechazo fuerte.

Como sucede en muchos aspectos de nuestras vidas emocionales, es más fácil decirlo que hacerlo.

Pero creo que bien vale hacer el esfuerzo de la disciplina emocional. Al menos nos conduce a una comprensión psicológica más profunda, cosa que es muy buena.

Hay algo más, sin embargo: acceder a la Fuerza Una y Trina puede ayudarnos como creadores y co-creadores, al darnos acceso a niveles más elevados de información respecto a con quién estamos planeando co-crear. (N. de T.: en inglés, la sintaxis original es “quién estamos planeando crear con.”)

Terminé la última frase con una preposición, debo decir, a propósito. Las preposiciones establecen relaciones entre las palabras, así como las fuerzas de atracción o rechazo establecen relaciones entre las personas. En tanto algunos gramáticos no creen correcto terminar una frase con una preposición, otros señalan que a veces es necesario. Como a muchos amantes del idioma, me parece que la regla sobre preposiciones es en realidad un mito. Algunos mitos mueren muy lentamente. En este sentido, el mito de la preposición ha sido tenaz, preservado por el dogma de los gramáticos inflexibles.

Este comentario mío no tiene tanto que ver con la gramática como con la sintaxis de nuestras vidas. Con esto de “sintaxis de nuestras vidas” me refiero al orden y a las relaciones entre nuestras experiencias – según nosotros las vemos. Cuando la sintaxis (el orden) se altera en una frase, o en nuestras vidas, puede ocurrir una apertura en la percepción y a través de esa apertura pueden nacer a la luz nuevos significados y nuevos mundos de percepción.

Muchos de nosotros hemos estado cautivos de otro mito – el mito de que no podemos y no debiéramos crear (o re-crear) nuestras vidas de la forma en desearíamos que fuesen.

En este contexto, la Fuerza Una y Trina es fundamentalmente un método de alterar la sintaxis (orden) de nuestra percepción así como de nuestras vidas mentales/emocionales. A través de la apertura (o portal) que aparece cuando se altera esa sintaxis, somos más capaces de vislumbrar nuevas posibilidades.
Tom Kenyon

martes, 10 de julio de 2012

COMPRENDIÉNDONOS UN POCO MÁS

En el video, David Icke afirma que experimentó el confiar que todo lo que necesita estará a su disposición en el momento que lo necesite, como lo experimenté también, pues también puedo afirmarlo... 
Pero antes de llegar a tal cosa, la desprogramación de la personalidad debe haber avanzado lo suficiente para que este mecanísmo funcione, o dicho de otra forma, nuestra conciencia habrá tenido que dar muchos pasos hacia atras, o hacia arriba, o como queramos donominar a modificar nuestra acostumbrada perspectiva hacia ciertos asuntos, que nos arrebatan la armonía de nuestras vidas, para ampliando la visión, obtener COMPRENSIÓN y descifrando así las raices del conflicto, poder deshacernos de ellas... Entonces se hace literal la frase: "Busquen primero el Reino de Dios y todo lo demás les será dado por añadiduría"... El llamado reino de Dios, no es más que el reino de la CONCIENCIA, EL OBSERVADOR DE QUE TANTO HABLÓ J.KRISHNAMURTI, cuando pocos estaban  preparados aún para comprenderlo.


martes, 3 de enero de 2012

Siete pasos para vencer el dominio del ego. Wayne W. Dyer.

 
 
He aquí siete recomendaciones para ayudarte a trascender esas arraigadas ideas de la vanidad. Todas ellas están destinadas a evitar que te identifiques en una clave falsa con el ego y la vanidad.

1. No te sientas ofendido. La conducta de los demás no es razón para quedarte inmovilizado. Lo que te ofende sólo contribuye a debilitarte. Si buscas ocasiones para sentirte ofendido, las encontrarás cada dos por tres. Es tu ego en plena acción, convenciéndote de que el mundo no debería ser como es. Pero puedes convertirte en degustador de la vida y corresponderte con el Espíritu universal de la Creación. No puedes alcanzar la fuerza de la intención sintiéndote ofendido. Por supuesto, actúa para erradicar los horrores del mundo, que emanan de la identificación masiva con el ego, pero vive en paz. Como nos recuerda A Course in Miracles [Curso de milagros]: «La paz es de Dios; quienes formáis parte de Dios no estáis a gusto salvo en su paz». Sentirse ofendido crea la misma energía destructiva que te ofendió y que lleva al ataque, al contraataque y a la guerra.

2. Libérate de la necesidad de ganar. Al ego le encanta dividirnos entre ganadores y perdedores. Empeñarte en ganar es un método infalible para evitar el contacto consciente con la intención. ¿Por qué? Porque, en última instancia, es imposible ganar todo el tiempo. Siempre habrá alguien más rápido, más joven, más fuerte, más listo y con más suerte que tú, y siempre volverás a sentirte insignificante y despreciable.

Tú no eres tus victorias. Puede que te guste la competición y que te diviertas en un mundo en el que ganar lo es todo, pero no tienes por qué estar allí con tus pensamientos. No existen perdedores en un mundo en el que todos compartimos la misma fuente de energía. Lo más que puedes decir es que en determinado día rendiste a cierto nivel en comparación con el nivel de otras personas ese mismo día.

Pero hoy es otro día, y hay que tener en cuenta otros competidores y otras circunstancias. Tú sigues siendo la presencia infinita en un cuerpo que es un día una década mayor. Olvídate de la necesidad de ganar no aceptando que lo opuesto de ganar es perder. Ese es el miedo del ego. Si tu cuerpo no rinde para ganar ese día, sencillamente no importa, si no te identificas exclusivamente con tu ego. Adopta el papel de observador, mira y disfrútalo todo sin necesitar ganar un trofeo. Vive en paz, correspóndete con la energía de la intención e, irónicamente, aunque apenas lo notes, en tu vida surgirán más victorias a medida que dejes de ir tras ellas.

3. Libérate de la necesidad de tener razón. El ego es fuente de conflictos y disensiones porque te empuja a hacer que los demás se equivoquen. Cuando eres hostil, te has desconectado de la fuerza de la intención. El Espíritu creativo es bondadoso, cariñoso y receptivo, y está libre de ira, resentimiento y amargura. Olvidarse de la necesidad de tener siempre razón en las discusiones y las relaciones es como decirle al ego: «No soy tu esclavo. Quiero abrazar la bondad y rechazo tu necesidad de tener razón. Aún más; voy a ofrecerle a esta persona la posibilidad de que se sienta mejor diciéndole que tiene razón y darle las gracias por haberme encaminado hacia la verdad».

Cuando te olvidas de la necesidad de tener razón puedes fortalecer la conexión con la fuerza de la intención, pero ten en cuenta que el ego es un combatiente muy resuelto. He visto personas dispuestas a morir antes que dejar de tener razón. He visto cómo acababan relaciones maravillosas por la necesidad de ciertas personas de llevar siempre la razón. Te propongo que te olvides de esta necesidad impulsada por el ego parándote en medio de una discusión para preguntarte: «¿Qué quiero? ¿Ser feliz o tener razón?». Cuando eliges el modo feliz, cariñoso y espiritual, se fortalece tu conexión con la intención. En última instancia, estos momentos expanden tu nueva conexión con la fuerza de la intención. La Fuente universal empezará a colaborar contigo en la creación de la vida que la intención quiere que lleves.

4. Libérate de la necesidad de ser superior. La verdadera nobleza no tiene nada que ver con ser mejor que los demás. Se trata de ser mejor de lo que eras antes. Céntrate en tu crecimiento, con constante conciencia de que no hay nadie mejor que nadie en este planeta. Todos emanamos de la misma fuerza vital. Todos tenemos la misión de cumplir la esencia para la que estamos destinados, y tenemos cuanto necesitamos para cumplir ese destino. Nada de esto es posible cuando te consideras superior a los demás. No por viejo es menos cierto este dicho: Todos somos iguales ante ios ojos de Dios. Olvídate de la necesidad de sentirte superior al ver a Dios revelándose en todos. No valores a los demás basándote en su aspecto, sus logros, posesiones y otros baremos impuestos por el ego. Cuando proyectas sentimientos de superioridad, eso es lo que te devuelven, y te lleva al resentimiento y en última instancia a sentimientos de hostilidad. Estos sentimientos se convierten en el vehículo que te aleja de la intención. A Course in Miracles habla de esa necesidad de ser especial y superior: «El sentirse especial siempre establece comparaciones. Se produce por una carencia que se ve en el otro y que se mantiene buscando y no perdiendo de vista las carencias que puede percibir».

5. Libérate de la necesidad de tener más. El mantra del ego es más. Por mucho que logres o adquieras, tu ego insistirá en que no es suficiente. Te verás luchando continuamente y eliminarás la posibilidad de alcanzar la meta, pero en realidad ya la has alcanzado, y es asunto tuyo decidir cómo utilizar el momento presente de tu vida. Irónicamente, cuando dejas de necesitar más, parece como sí te llegara más de lo que deseas. Como estás desapegado de esa necesidad, te resulta más fácil transmitírselo a los demás, porque te das cuenta de lo poco que necesitas para sentirte satisfecho y en paz. La Fuente universal está satisfecha de sí misma, en continua expansión y creando nueva vida, sin intentar jamás aferrarse a sus creaciones por sus recursos egoístas. Crea y se desliga. Cuando te desligas de la necesidad del ego de tener más, te unificas con la fuente. Creas, atraes lo que deseas hacia ti y te desligas, sin exigir que se te presente nada más. Si valoras todo lo que surge, aprendes la gran lección que nos dio san Francisca de Asís: «... es dar cuando recibimos». Al permitir que la abundancia fluya hasta ti y a través de tí, estableces correspondencia con la Fuente y aseguras que esa energía siga fluyendo.

6. Libérate de la necesidad de identificarte con tus logros. Puede resultar un concepto difícil si piensas que tú y tus logros sois lo mismo. Dios escribe toda la música, Dios canta todas las canciones, Dios construye todos los edificios. Dios es la fuente de todos tus logros. Y ya oigo las protestas de tu ego, pero sigue sintonizado con esta idea. Todo emana de la Fuente. ¡Tú y tu Fuente sois uno y lo mismo! No eres ese cuerpo y sus logros. Eres el observador Fíjate en todo y agradece las capacidades que te han sido concedidas, la motivación para lograr cosas y las cosas que has acumulado, pero atribúyele todo el mérito a la fuerza de la intención que te dio la existencia y de la que formas parte materializada. Cuanto menos necesites atribuirte el mérito de tus logros más conectado estarás con las siete caras de la intención, más libre serás de conseguir cosas, que te surgirán con más frecuencia. Cuando te apegas a esos logros y crees que lo estás consiguiendo tú solo es cuando abandonas la paz y la gratitud de tu Fuente.

7. Libérate de tu fama. La fama que tienes no está localizada en ti, sino en la mente de los demás y, por consiguiente, no ejerces ningún control sobre ella. Si hablas con treinta personas, tendrás treinta famas distintas. Conectarse a la intención significa escuchar los dictados de tu corazón y actuar basándote en lo que tu voz interior te dice que es tu meta aquí. Si te preocupas demasiado por cómo te van a percibir los demás, te habrás desconectado de la intención y permitido que te guíen las opiniones de los demás. Asi funciona el ego. Es una ilusión que se alza entre ti y la Fuerza de la intención. No hay nada que no puedas hacer, a menos que te desconectes de la fuerza y te convenzas de que tu meta consiste en demostrarles a los demás tu superioridad y autoridad y dediques tu energía a intentar ganar una fama extraordinaria entre el ego de los demás. Haz lo que haces según la orientación de tu voz interior, siempre conectada con tu Fuente y agradecida a ella.

Mantén tu propósito, deslígate de los resultados y acepta la responsabilidad de lo que reside en tí: tu carácter. Deja que otros discutan sobre tu fama; no tiene nada que ver contigo. O como dice el título de un libro: Lo que pienses de mí no es asunto mío.

Autor:
Wayne Dyer

(Sacado del libro "El poder de la intención" de Wayne Dyer)

http://miccaelsais.blogspot.com/2011/09/siete-pasos-para-vencer-el-dominio-del.html

miércoles, 27 de julio de 2011

EL LENGUAJE DE LA VERDAD


¿Pudiera ser aquello llamado Conocimiento de la Verdad, algo equivalente a palabras de un idioma expresadas en otro?...
La realidad oculta, o Verdad intrínseca de la existencia, podría ser un lenguaje, el idioma de nuestro Ser o el Ser que se manifiesta a través nuestro, llevado a su máximo exponente expresivo dentro de nuestras limitaciones en este ámbito. Así podríamos denominar a la Verdad, como el lenguaje de Dios para con nosotros en base a nuestra forma expresiva. Y según su utilidad, tal lenguaje podría darnos la información necesaria para llamar a nuestra acción, en forma de encarar cualquier problema o asunto que nos perturbe. Considerado en su máximo exponente, contendrá un alto grado de inteligencia efectiva evolutiva, para ser un lenguaje que basado en la perfección intrínseca de todo, sus causas y efectos manejados en forma efectiva, que no pueden escapar al fluir natural de las leyes divinas creativas, será capaz de elevarnos sobre todas las cosas y circunstancias de forma efectiva… En caso de no ser así, de no tener tal herramienta disponible a nuestro libre albedrío, sería como si dios jugase a los dados con la humanidad, cosa que hasta la ciencia rechaza claramente, aunque prefiera hablar del azar cuando no quieren reconocerse como ignorantes. Alber Einstein ya lo expresó de este modo: “Puedo decir que Dios no juega a los dados con la humanidad”.
Nuestro ritmo natural evolutivo está en la paz interior, la tranquilidad, la calma y el equilibrio. Tal estado lo perseguimos en muchas formas, cuando paseamos, escuchamos música, leemos, yendo al bosque, o al mar... La aberración llegó, cuando cambiamos los porcentajes entre estrés-calma, y ahora pasamos más horas preocupados, con miedo, condenando a otros y a nosotros mismos, que en paz y equilibro interno natural. El estrés, no es más que el instinto de supervivencia activado para hacernos más efectivos en salvar la vida, en huir de un depredador o situación de peligro, pero nos habituamos a vivir en tal estado, nos educaron para competir entre nosotros, a pelearnos constantemente con los demás y con nosotros mismos.
Cuando nos perturba algo salimos de la paz, y nos desgastamos, envejecemos y morimos si no sabemos recargarnos en paz. ¿Podemos usar el lenguaje de la Verdad a favor del restablecimiento de la paz en nosotros?... ¿Podemos llegar a conocer la Verdad que nos hará libres de lo absurdo?... Si no buscamos las respuestas en nosotros mismos, aplicando la investigación a nosotros…, ¿quién nos traerá la paz, si es un estado de cada cual?
Isaac Fernández de la Villa.

martes, 26 de julio de 2011

CONVERSACIONES RESIDUALES


¿Hemos advertido alguna vez, que tras alguna conversación, se nos queda la conversación o el tema, en forma residual en nuestra mente?... Es como revivir las palabras de nuevo, en un fondo de inconciencia, donde podemos incluso recrearla en otra forma, juzgándonos entonces por no haber dicho esto o tal cosa... Dándonos cuenta de esto, la secuencia mental que así sucede y en su observación logramos detener, según la intensidad con que fue creada o el hábito adquirido inconsciente para que se den durante años, suelen volver de nuevo, ¿quizá horas más tarde?... ¿Quizá cuando nos encontramos con otra persona y sacamos de nuevo el asunto?... ¿Quizá cuando desviamos nuestra conciencia del presente, o concentración enfoque, hacia ninguna parte concreta, sea la puerta abierta que da permiso a este estado, a ese subconsciente que pretende atraparnos en bucles de pensamientos normalmente absurdos e inservibles cuando se trata de temas que no tienen mayor importancia en nuestra cotidianidad?... Las armas del subconsciente por acaparar la energía de nuestra atención son variadas, pero la intención de la programación mental, del Ego condicionado es siempre la misma; hacerse con el poder de la mente el mayor tiempo posible. ¿Cuál es el antídoto?... Quizá el mayor antídoto sea la atención consciente, la observación atenta sin juicio, desde donde se logra un enfoque a algo distinto a aquello que nos quiere atrapar. Desviar el enfoque quizá hacia la respiración abdominal, o a los sonidos del momento, al sentir presente, a lo existente y vivo en lo relativamente atemporal, pues el presente, sin contemplar el tiempo se convierte en pura observación incapaz de expresarse o relacionarse con un entorno temporal que otorga experiencias mediante causa y efecto, y por consiguiente, requiere un tiempo de respuesta. 

Isaac Fernández de la Villa.

lunes, 11 de abril de 2011

LASTIMAR SENTIMIENTOS.



¿Cómo deberíamos actuar a fin de no perturbar a otros?...
Me temo que entonces no actuaríamos en absoluto. Si usted vive de manera completa, sus acciones pueden causar perturbación, pero ¿qué es más importante, descubrir lo verdadero o no perturbar a otros?... ¿Por qué quiere usted respetar los sentimientos y puntos de vista de otras personas? ¿Teme que lastimen sus propios sentimientos, que le hagan cambiar su propio punto de vista? Si la gente tiene opiniones que difieren de las suyas, usted sólo puede descubrir si son verdaderas cuestionándolas, entrando en contacto activo con ellas. Y si descubre que esas opiniones y esos sentimientos no responden a la verdad, su descubrimiento puede causar perturbación a aquellos que los alimentan. Entonces, ¿qué debe usted hacer? ¿Debe acatar tales opiniones y sentimientos, comprometerse con ellos para no lastimar a sus amigos?...

 (Incluido en EL LIBRO DE LA VIDA. Meditaciones diarias con Krishnamurti)

viernes, 11 de febrero de 2011

LIBERTAD COMO FINALIDAD INTERNA.




Inmersos en la sociedad, programados mentalmente y sujetos a un cuerpo físico, no tendremos libertad con mayúsculas. El cuerpo necesita alimento y de agentes externos como el aire, que son condiciones vitales para su existencia. De esta forma, alcanzar la libertad en este sentido será constantemente algo parcial con respecto al Ser que somos, y aunque será de utilidad trabajar en lo externo para sentirnos cada vez más libres, no llegaremos a libertades elevadas alcanzables, si no trabajamos en nuestro interior, en la desprogramación tanto de la mente inferior programada con ideas de otros, como de nuestras emociones que actúan como programaciones emotivas, como de los impulsos viscerales o instintos básicos propios de nuestro cuerpo físico, así como fundamentalmente, en la ampliación de nuestra conciencia.
La conciencia, como estado en que somos conscientes de algún acto o situación, normalmente está muy atada a fuerzas que no la hacen libre. Enseguida nos damos cuenta que ésta pasa con facilidad a un segundo plano cuando por ejemplo, hablamos con los demás, o pensamos una cosa para saltar a otra, a otra,… sin ser conscientes del proceso, del principio o causa, así como del rumbo que llevan esos pensamientos, que parecen vivir por nosotros, porque pueden manifestarse como actos, conversaciones, y emociones que comenzaron y terminaron dentro de un proceso totalmente inconsciente donde no tuvimos más elección que dejarnos llevar por él.
Si consideramos la conciencia como el Ser que somos, con cualidad de observar con gran atención lo que sucede, vemos que no es libre, y así, nosotros no somos libres.
Entonces, ¿cómo conseguir la libertad de la misma, de esa consciencia que somos nosotros cuando se manifiesta en plenitud?... ¿Cómo conseguir nuestra verdadera libertad?...
La libertad de conciencia total se daría, o llegaríamos a alcanzarla, cuando nos hacemos plenamente y constantemente conscientes de todo lo que sucede tanto a nuestro alrededor como en nuestro interior…
Puede asustarnos este grado de libertad, pues el propio menosprecio a nuestro potencial, impuesto por la común creencia de que somos sólo un simple cuerpo físico con muchas limitaciones, nos hace creer que llegar a tal libertad supone una labor imposible; nuestra programación nos dice que no merece la pena un casi inhumano esfuerzo por alcanzar tal nivel de libertad. Sobre todo, cuando advertimos que aún nos vemos en apuros diariamente, tan sólo para controlarnos en algún asunto que nos sacó de nuestras casillas en unos pocos minutos… Pero si queremos ser libres, en algún momento y algún punto hay que comenzar a hacer algo para ello. De esta forma, alcanzar la libertad total de conciencia, y para no enfrentarnos a un camino que nos desanima si lo consideramos como algo infinito, podremos tomarlo como algo por etapas; como escalones donde vamos ascendiendo en libertad. Por ejemplo: Podemos plantearnos el pasar de un dejarnos llevar visceralmente, como normalmente hacemos cuando estamos muy programados, para adquirir el hábito de antes de actuar, detenernos un instante y hacernos conscientes tanto de lo que nos impulsa dentro de nosotros, lo cual nos da la oportunidad de elegir si seguirlo o no, como del dejarnos llevar o no por el impulso; alcanzando así un grado de libertad que no teníamos antes, pues comenzamos a ser nosotros quienes elegimos qué hacer, y no algo proveniente de los condicionamientos del Ego en sus formas de pensamientos mentales o emocionales.
Superar etapas como estas, donde las planteamos como pequeñas metas dentro de la libertad total que todos anhelamos y normalmente ignoramos, dependerá en gran medida, tanto de nuestro compromiso como de la perseverancia que empleemos hacia nuestra búsqueda de tal libertad, o lo que sería lo mismo, de la Felicidad con mayúsculas… Así todo el asunto de ser Felices o Libres, siempre quedará dentro de nuestro libre albedrío, y más sutilmente, dependiendo del cansancio adquirido con respecto a la vida que llevamos, sujeta a programación, dualidad, y por tanto a constante esfuerzo donde las recompensas no duran, y seguimos atrapados en un bucle de satisfacción – sufrimiento que a muchos ya se les hizo eterno…
¿YA ESTÁS HARTO?...

Isaac Fernández de la Villa.

martes, 8 de febrero de 2011

EL OBSERVADOR Y LA TRAMPA DE LA ESPIRITUALIDAD.

Cuando un pensamiento llega juzgando alguna situación, circunstancia u objeto, puede surgir otro que enjuicia nuestro primer pensamiento: Llega un juicio sobre algún asunto en el que deseamos no pensar. Primero surge el pensamiento (algo lo produce). Segundo surge el que podríamos llamar antipensamiento que dice; “no deseo juzgar” (Algo lo produce, y Tercero, existe el Observador que observa los dos anteriores (Algo Observa), y además, se hace capaz de aclarar el entramado mental…
Indagando, el primero pensamiento puede estar motivado por la personalidad programada tiempo atrás. El segundo pensamiento provoca tensión en el presente, rechazo contra el primero, basado en el juicio “lo mejor para mí es”, basándose en “mejor-peor, malo-bueno”, la dualidad… Y aunque esté más elevado en cuanto a la moralidad de su manifestación, sigue sujeto a la dualidad del no ser. Estos dos movimientos, participan del movimiento evolutivo de programación de la personalidad; se observa una versión anticuada, se juzga y mejora, proyectándose una versión actualizada o evolucionada. Lo cual, estando perfecto conforme al proceso evolutivo, sigue produciendo lucha interminable con sufrimientos y conflictos, pues la vieja personalidad se enfrentará con la nueva a vida o muerte, y aún cuando sea vencida en un terreno, luchará en otro para adentrarnos en un bucle interminable: La evolución de la personalidad conlleva lucha y sufrimientos constantes.
Pero tenemos al Observador, que al margen de la lucha, observa simplemente el primero y el segundo pensamiento, derivando nuestra energía hacia él mismo, y así la lucha se disipa, pues el juicio no cabe en la Observación, en la conciencia observadora, saliéndonos así del jueguecito de juicio y antijuicio, que no deja de ser otro juicio (abogado defensor, abogado acusador y nos hacemos maestros de la mecánica judicial). Con el Observador no hay juez, que sería una tercera evolución de la personalidad que enjuicia otras dos posturas, absurdas por su lineal evolución, horizontal, al ser el juicio de un juicio que enjuicia otro juicio. Así, la Observación, la Atención alerta que no enjuicia, es capaz de ver la trampa que la propia mente inferior (la de la personalidad condicionada), ejerce constantemente sobre nosotros, significando esto un inicio del despertar espiritual, una ampliación de conciencia, o simplemente el despertar. Para comenzar a salir de la personalidad condicionada que se esfuerza por no ceder protagonismo, aunque sea sacrificándose constantemente a ella misma para renacer evolucionada, y ser la misma mente programada quien sigue gobernando nuestro pensar y sentir…

Con esto podemos comprender la trampa más grande de la espiritualidad en su actual contexto social: Cuando leemos y aprendemos que la autocorrección, la transmutación, tal o cual curso o cursillo de miles de cosas que han salido al mercado, nos traerán beneficios necesarios para evolucionar espiritualmente. Sólo es la mente programada aprendiendo y trabajando en ello, para evolucionar diferentes aspectos sin salir de ella misma: Generando juicios y transcendiendo lo que considera no adecuado, aprendiendo de las enseñanzas espirituales para seguir embaucados en sus dominios, aunque nos sintamos bien pudiendo valorar y juzgar que avanzamos espiritualmente. Y aunque seas así, este camino es lento, lentísimo si no descubrimos la trampa que esto significa para un Observador que no aparecerá con claridad, por estar nuestra conciencia engañada con la dirección llevamos y nos complace temporalmente, pues seguimos en la dualidad causante de sufrimiento: Nuestra conciencia identificada con un primer pensamiento, como el recuerdo de una situación que nos desagrada, se engañará para generar angustias que nos llevan al segundo pensamiento. El que observó el primero y quiere modificarlo o se anule, lo que conlleva esfuerzo, desgaste, y en caso que no sepamos hacerlo, desesperanza y frustración… O mucho tiempo, pues la mente inferior es nula de producir cambios óptimos en sí misma de forma rápida y efectiva, sin represión o el “mirar para otro lado” hoy, para no solucionar las causas del conflicto y sufrirlo más adelante con más fuerza…
De esta forma, sólo desde el Observador, desde ese punto donde se carece de intención, se llevarán a cabo los cambios por sí solos, siempre en la medida que seamos capaces de mantener una conciencia Observadora, atenta, y en alerta constante.




ISAAC FERNÁNDEZ DE LA VILLA.

domingo, 2 de enero de 2011

GURDJIEFF: EL DESPERTAR EN LA EVOLUCIÓN HUMANA.



Para explicar qué es un ser más elevado, Gurdjieff habló de diferentes etapas que puede vivir un ser humano:
"Hay varios estados de conciencia:

1) El sueño, en el cual nuestra maquina sigue funcionando a presión muy baja.

2) El estado despierto, en el cual estamos en este momento.

Estos dos estados son los únicos que conoce el hombre corriente.

3) Lo que se llama conciencia de sí. Es el momento en que un hombre se da cuenta tanto de sí mismo, como de su máquina. Lo tenemos por destellos, pero solamente por destellos. Hay momentos en los que se da cuenta usted no sólo de lo que está haciendo sino también de usted mismo haciéndolo. Usted puede ver tanto el 'yo' como el aquí de 'yo estoy aquí', tanto el enojo como el 'yo' que está enojado. Llame a esto recuerdo de sí, si gusta.
Ahora, cuando usted se da cuenta completa y constantemente del 'yo' y de lo que esta haciendo, y de cuál 'yo' se trata, usted se vuelve consciente de sí mismo. 

La conciencia de sí es el tercer estado. Este es un punto cumbre, ya que sólo a partir de este tercer estado el hombre es capaz de desarrollar su esencia y llegar a ser un hombre N° 4, equilibrado y cabal. Entonces tendrá la posibilidad de construir su alma y sus otros cuerpos ( hombres del N° 5 al 7 ), para cumplir con los destinos superiores de la evolución cósmica, a través del acceso a un estado llamado "Conciencia Objetiva". 

El hombre es una compleja máquina que " ingiere impresiones y excreta conductas " y se alimenta de comida, aire e impresiones sensibles para impulsar cinco "cerebros" o "centros" que actúan en forma independiente: intelectual, emocional, motor, instintivo y sexual.
Cada uno cumple sus funciones sin considerar a los otros, por lo cual la maquina humana inconsciente es ineficiente y esta atrapada en la "mecanicidad".

Los tres centros básicos ( intelectual, emocional e instintivo - motor ) determinan la tipología gurdjieffiana del ser humano sin desarrollo de conciencia, según cual de ellos es dominante en cada persona: "Hombre número uno", motor; "Hombre número dos", emocional; "Hombre numero tres", intelectual. Aunque creemos que tenemos una sola "mente", en realidad cada uno de los centros tiene una propia. Y esta categorización se complejiza aún más debido a que, a su vez, cada uno de los centros tiene sus propias divisiones.

La debida "atención", lograda con esfuerzo y voluntad, nos permite darnos cuenta en que centro estamos funcionando y emprender el camino del desarrollo armónico y simultaneo de cuerpo, emoción e intelecto. La "detención interior" de pensamientos es uno de los ejercicios para el "recuerdo de sí" que lleva a la comprensión de este proceso.