LA PAZ ES POSIBLE.

UN MONJE, UNA RELIGIÓN; UN INDIVIDUO, UN SENDERO.
HASTA QUE EL SER HUMANO DEJE DE SER INJUSTO, SEGUIREMOS VIENDO INJUSTICIAS...
UNA MENTE ILUMINADA PERCIBE POR CONCEPTOS Y NO SE DEJA LLEVAR POR ELLOS.
UN CORAZÓN ILUMINADO PERCIBE POR SENTIMIENTOS, Y NO SE DEJA LLEVAR POR ELLOS.
UN FÍSICO ILUMINADO, PERCIBE POR SENSACIONES, Y NO SE DEJA LLEVAR POR ELLAS: Y NO DEJARSE LLEVAR ES DISTINTO A NO HACER POR MEJORAR EL MUNDO, NUESTRA REALIDAD MÁS CERCANA: ¿POR DÓNDE QUIERES EMPEZAR?...

martes, 21 de octubre de 2014

DESPUES DE LA OSCURIDAD (Película)

Les traigo hoy, el enlace de una película: Después de la oscuridad.
¿Qué tiene de interesante?... Expone a su modo el cambio que está sucediendo planetariamente con eso que llamamos Ser humano... ¿Se han planteado alguna vez, que significa Ser Humanos...
La lógica que ha regido hasta ahora, creando nuestras sociedades desde la escuela parece que ha tocado fondo; por sí sola, ya no dá más de sí que la destrucción de aquello que parece defender... Cada cual verá aquello que pueda ver, aquí está el enlace:

http://streamcloud.eu/pstvr87k600a/After.The.Dark.HDrip.xklusivedd.avi.html

Para verla, esperar los 10 segundos y darle al botón cuando se ponga azúl y luego darle al botón del medio, el de play de toda la vida.


miércoles, 15 de octubre de 2014

25 Características de quienes van Despertando

iluminacion
No tengo la menor duda de que la Tierra está evolucionando espiritualmente. Las personas están experimentando intensos cambios en sus vidas, en sus trabajos, en sus relaciones personales. Muchos están despertando a un ritmo que solo puede ser descrito como excepcional pero, ¿cómo sabemos si realmente estamos despertando?

Aquí les mostramos 25 características comunes que puede encontrar en sí mismo y en los demás.

1:  En ocasiones los lugares públicos, con la gente nerviosa y abrumada, nos sienta realmente mal. Intentamos huir a sitios donde podamos encontrarnos más solitarios. Eso es debido a que la influencia social amortigua nuestra fuerza y sabiduría innatas.
2: Empezamos a sentirnos con una conciencia de unidad. Estamos unidos a todo.
3: Nosotros sabemos cosas sin entenderlas intelectualmente y en ocasiones nuestros sueños se vuelven precognitivos para alcanzar finalmente esa precognición en nuestros pensamientos conscientes.
4: Reconocemos nuestra imperfección y lo hermoso que es esa imperfección en nuestro ser. Gracias a ello somos únicos y dejamos de formar parte del rebaño de roles impuestos.
5: Cada vez vemos menos la televisión y los medios de la corriente principal, incluyendo periódicos y algunas películas de Hollywood desagradables.
6: Poco a poco dejamos de tener apego a nuestras cosas materiales y empezamos a querernos a nosotros mismos.
7: Empezamos a reconocer ciertas señales que nos dan la clave de la verdad que nos ocultan.
8: Nos volvemos más empáticos de lo normal e incluso algunas enfermedades las cogemos por empatía con algunas personas. Este problema puede solucionarse conectándonos a la Tierra emocionalmente, como por ejemplo andando descalzo, sobre un césped. De este modo fortalecemos los chakras.
9: Dejamos de odiar a las personas que son muy Matrix y empezamos a sentir compasión por ellos.
10: No sentimos la necesidad de despertar a cada persona que vemos. Descubres que eres un misionero.
11: Aprendemos a defendernos de los vampiros energéticos que curiosamente vienen a nosotros como la luz atrae a los insectos. Así que tenemos que ser más vigilantes con nosotros mismos.
12: Nos volvemos curanderos de nosotros mismos utilizando las antiguas tradiciones de sanación, alimentos naturales, hierbas o medicina holística en sus diversas formas.
13: Empiezas a padecer el Efecto Copérnico, que al igual que todo el mundo decía que estaba equivocado, él estaba convencido de que estaba en lo cierto, como así fue.
14: Nos volvemos más creativos: cantamos, pintamos, escribimos… Nuestra imaginación se agudiza.
15: Aceptamos las experiencias buenas y malas y aprendemos de ellas.
16: Descubrimos que la energía del amor está en todas partes, lo impregna todo y es infinita.
17: Necesitamos más soledad que la media de las personas.
18: Podríamos aburrirnos con facilidad, pero nos volvemos realmente buenos en entretenernos a nosotros mismos.
19: Cada vez nos cuesta más hacer las cosas que no queremos hacer.
20: Nos obsesiona encontrar la verdad y la luz.
21: Empezamos a elevar nuestra conciencia y perdemos ciertos miedos que antes nos parecían normales.
22: Perdemos la percepción del tiempo. En ocasiones, un día lo sentimos como un minuto y una semana como un día.
23: Aborrecemos la rutina.
24: Solemos estar en desacuerdo con la autoridad (por razones obvias). Algunas personas lo llaman la anarquía o la rebelión.
25: Estamos a gusto con las personas amables e intentamos alejarnos o estar poco tiempo con los egoístas y groseros así como las personas que están obsesionadas con ellas mismas, personas que son insensibles a los sentimientos o puntos de vista de otras personas.
Artículo de: Josh Richardson (bloguero, sanador y un perseguidor constante de la conciencia humana).

viernes, 10 de octubre de 2014

¿QUÉ ERES, ÁGUILA O POLLO?...

Erase una vez un hombre que, mientras caminaba por el bosque, encontró un aguilucho. Se lo llevó a su casa y lo puso en su corral, donde pronto aprendió a comer la misma comida que los pollos y a conducirse como estos.

Un día un naturalista que pasaba por allí, le pregunto al propietario por qué razón un águila, el rey de las aves y los pájaros, tenía que permanecer encerrado en el corral con los pollos.

- Como le he dado la misma comida que a los pollos, y le he enseñado a ser como un pollo, nunca ha aprendido a volar, respondió el propietario; se conduce como los pollos y por tanto no es un águila.

-Sin embargo, insistió el naturalista, tiene corazón de águila, y con toda seguridad se le puede enseñar a volar.

Después de discutir un poco más, los dos hombres convinieron en averiguar si era posible que el águila volara. El naturalista le cogió en sus brazos, suavemente y le dijo “Tú perteneces al cielo no a la tierra, abre las alas y vuela”. El águila sin embargo estaba confusa: no sabía qué era y al ver a los pollos comiendo, saltó y se reunió con ellos de nuevo.
Sin desanimarse, al día siguiente, el naturalista llevó el águila al tejado de la casa y la animó diciéndole: “Eres una águila, abre las alas y vuela”; pero el águila tenía miedo del mundo desconocido y saltó otra vez en busca de la comida de los pollos.
El naturalista se levantó temprano al tercer día, sacó el águila del corral y lo llevó a una montaña. Una vez allí, alzó al rey de las aves y lo animó diciéndole “Eres una águila y perteneces tanto al cielo como a la tierra. Ahora, abre las alas y vuela”.
El águila miró alrededor, hacía el corral y hacía arriba, al cielo. Pero siguió sin volar. Entonces el naturalista lo levantó directamente hacia el sol; el águila empezó a templar y abrió lentamente las alas y finalmente con un grito triunfante, voló alejándose hacia el cielo.
Es posible que el águila recuerde todavía a los pollos con nostalgia; hasta es posible que de cuando en cuando vuelva a visitar el corral. Que nadie sepa, el águila nunca ha vuelto a vivir vida de pollo. Siempre fue un águila, pese a que fue mantenida y domesticada como un pollo. PARABOLA DEL AGUILA (de James Aggrey).
Las cosas siempre se ven mejor desde arriba, o desde fuera. De igual forma que no puedes solucionar un problema con la misma mentalidad y desde la misma posición en la que este ha sido creado, uno debe salir y ver las cosas desde otra perspectiva para poder cambiarlas. Y al igual que con los problemas de la vida, lo mismo sucede con nuestro crecimiento personal. Nunca podremos avanzar lo suficiente mientras no hagamos y ejecutemos cambios que nos hagan ver las cosas desde una nueva perspectiva, para poder elevarnos por encima de nuestras limitaciones y expandirnos para abarcar percepciones más amplias de lo que somos. Ese crecimiento personal pasa sin duda por reconocer nuestra verdadera esencia, porque no somos lo que nos han hecho creer, sino lo que queda cuando quitas lo que nos han hecho ponernos para pretender encajar en el mundo. El trabajo más duro del mundo es dejar de ser lo que nos han hecho ser, para ser lo que siempre fuimos. No somos una personalidad determinada, un nombre escogido al nacer, una profesión quizás equivocada o una ocupación impuesta por la sociedad. De hecho, si nos quitan todo eso, muchos de nosotros tendremos problemas para saber entonces que somos de verdad. Pero, lo que somos de verdad, es lo que queda cuando quitas todo eso, porque es el único momento en el que te sientes libre para abrir tus alas .

Cuando el hombre aun no era hombre, todos éramos águilas, conectados a la sabiduría inagotable del Ser del que provenimos, viviendo en comunión con todo lo que existía en el planeta y en el universo. Cuando el hombre empezó a ser hombre (lhumanu, tras las primeras manipulaciones genéticas), empezamos a ser pollos, se introdujo el componente de la mente predadora en cada uno de nosotros, se nos desconectó de aquello de donde veníamos, y se nos dio la realidad subjetiva en la que vivimos, encerrando al planeta y su satélite bajo el paraguas de la malla energética “de control” de la que ya hemos hablado tantas veces. Milenios pasaron, y el hombre vivió como pollo sin saber que era águila. Pero llego el naturalista (millones de ellos), y nos dijeron que empezáramos a volar. Nos dijeron que extendiéramos las alas, y empezamos a hacerlo. Extender las alas dolía mucho, porque estaban llenas de programas y miedos insertados a los pollos para mantenerlos en el corral, pero a pesar de que varias plumas caían con cada esfuerzo por extender las alas, millones de supuestos pollos empezaron a abrirlas dejando ir las caretas que se habían puesto para poder adaptarse a la vida en el corral. Cuando la careta iba cayendo, la mente predadora se hacia más débil, y el águila recordaba más ser águila de verdad.
Hace poco, en una meditación, aquellos que yo llamo mis guías me dijeron “pase lo que pase, no mires atrás, mantente firme y siempre ve hacia delante”. Todos somos águilas, y hay que volar. Por mucho que quieran mantenernos como pollos, no hay nada ya que nos pueda atar al gallinero. 

miércoles, 8 de octubre de 2014

LA CIENCIA ENCUENTRA PRUEBAS DE VIDA TRAS LA MUERTE

Ha sido el mayor estudio de la experiencia cercana a la muerte jamás realizado. Investigadores de la Universidad de Southampton estudiaron durante 4 años las experiencias de más de 2.000 personas que sufrieron un paro cardiaco en los hospitales el Reino Unido, EE.UU. y Austria.

Cerca del 40% de los que sobrevivieron al fallo cardiaco experimentaron una cierta conciencia durante el tiempo que pasó entre su muerte clínica y el reinicio del funcionamiento del corazón.

Así, un hombre de 57 contó a los científicos que al llegar la muerte clínica él estaba fuera del cuerpo y pudo observar cómo los doctores lo reanimaban. Describió con detalle todo lo que había pasado, lo que sería imposible sin verlo.

"Sabemos que el cerebro no puede funcionar cuando el corazón deja de latir", comenta Sam Parnia, director del estudio publicado en la revista 'Resuscitation'. "Pero en este caso la conciencia se mantuvo al menos tres minutos después de que el corazón dejara de latir, aunque el cerebro suele morir a los 20 o 30 segundos". Aparte de observar lo que pasaba su alrededor, muchas personas mencionaron que vieron una luz brillante o el sol.

Parnia cree que muchas personas pueden haber experimentado algo parecido, pero lo olvidan debido a la medicación o simplemente piensan que se trata de una ilusión. "Muchas personas pensaron que habían tenido una alucinación, pero lo que vieron realmente corresponde a los hechos reales", dijo Parnia, quien espera que futuros estudios permitan saber más sobre lo que nos pasa después de la muerte.

jueves, 2 de octubre de 2014

EL POR QUÉ DE LAS SEPARACIONES DE FAMILIARES Y ALEJAMIENTOS DE AMIGO/AS



Cuando cambiamos internamente, inevitablemente los cambios se trasladan a nuestro entorno. Hace tiempo escribí en El Buscador de la Felicidad (La evolución del Ser), un ejemplo sobre una mujer asociada a un club de obesas. En dicho club, las integrantes estaban satisfechas disfrutando comidas copiosas con personas de la misma talla, la grande, la a menudo rechazada por la sociedad estereotipada a la delgadez. Esta mujer no encontraba trabajo por su aspecto, ni novio por vivir aún con su madre y no tener una vida propia que compartir sin interferencias. En cierto momento, cuando el sufrimiento se hizo suficiente, sintió cambiar, y tomó otros hábitos alimenticios que le llevaron a adelgazar. Con el tiempo adelgazó, encontró trabajo, pudo marcharse de casa de sus padres y encontró novio; pero inevitablemente poco a poco fue rechazada por el club de obesas, pues ya no daba la talla.

¿Qué quiere decir esto?... Si cambias con decisión, las separaciones de lo que ya no está acorde con tu nuevo camino son inevitables. Amigos y familiares suelen ser parte de lo no acorde, por ello la frase: MIENTRAS MÁS TE UNES, MÁS TE SEPARAS. Frase que tiene muchas interpretaciones, pero en este caso, indica que mientras más te unes a ti mismo/a, mientras más prestas atención y actúas en este sentido, más te alejas de quienes no están dispuestos a acompañarte en el nuevo rumbo.

Es frecuente que personas que han tenido un “despertar” de algún tipo, tengan que enfrentarse a duras separaciones. Si dejas de comer ciertos alimentos y el hábito de trasnochar, puedes dejar de asistir a cenas copiosas con tragos y juerga al final. Si comprendes profundamente el daño que genera la crítica y el chisme, puedes dejar de tomar el café con el grupito de amigo/as que a esto se dedican, para pasar el rato mientras desahogan sus frustraciones juzgando a los demás en intento vano de verse importantes y libres de imperfecciones. Si comprendes que ciertos tipos de trabajos no te interesan, puedes entrar en conflicto con la familia, que considerándolos desde sus puntos de vista; LO MEJOR PARA TI, no comprenderán cómo decides hacer algo distinto. Si comprendes que vivir consciente en el presente significa no dar importancia a fecha alguna, a las fotos melancólizantes, a las llamadas de teléfono protocolarias de control sutil…, puedes entrar en conflicto y alejamiento paulatino con quienes aún necesitan celebrar cumpleaños, o recordar otros tiempos con álbumes de fotos, o que les feliciten en ciertas fechas, ¿para qué?... ¿no son felices todos los días?.... Puedes entrar en conflicto con quienes aún quieran celebrar cenas de navidad y que les acompañes, y si comprendes que la muerte de un cuerpo físico no es la del Ser que lo habitó, sino la liberación de su vehículo, el conflicto puede darse cuando no asistas a funerales, absurdos, en cuanto a que se crea una especie de “ritual adorador” a un gran trozo de carne muerta, ¿para llorar y sufrir por lo que pudo ser y no fue, o lo que podía haber sido?... Y si asistes por acompañar a los demás, puedes entrar en conflicto cuando éstos no vean en ti, el sufrimiento que ellos padecen, o cuando no lo aparentas porque no comulgas con tal hipocresía. Entonces pueden juzgarte de persona fría e insensible porque elegiste comprender la existencia logrando dejar de sufrir en el proceso... 
¿Y si no asistes a esas bodas donde te "invitan" a pagar un precio por asistir?... Que yo sepa una invitación es una invitación, no un compromiso a pagar o regalar algo cambio. Pero ¿qué se va a esperar de un acto donde el amor lo consideran dependiente de contrato?...

Que se entienda; entrar en conflicto no sólo significa violencia manifestada, también engloba la separación sutil, apenas visible si no observamos profundamente. Ya sabemos cómo funcionan la mayoría en estas sociedades llamadas “occidentales” donde predomina la apariencia, la máscara, la hipocresía…, así que pueden aparentar que no pasa nada, pero por dentro, si cambiaste tu postura ante los acontecimientos y así te manifiestas por propia coherencia, ellos lo intuirán internamente y manifestarán su posición al respecto, sea sutil o directa; así pueden dejar de contar contigo para ciertos encuentros, o pueden echarte en cara directamente tu actitud con grandes dosis de juicios y chantaje emocional; para ponerte en la tesitura de elegir entre ellos o tú mismo/a, incluso en la de: CON NOSOTROS O CONTRA NOSOTROS...

Si has avanzado mucho en el encuentro contigo mismo/a, las tesituras dejarán de generarte conflicto aunque se den separaciones… Por esto que adentrados en el sendero llamado “espiritual”, o en el conocimiento de nosotros mismos que nos lleva a salir del sufrimiento, solemos encontrarnos con la etapa de “noche oscura”, o de “infierno”, a superar antes de encontrarnos en otro lugar más agradable. Es durante esta transición que se dan las separaciones más significativas, nos estamos reajustando enormemente, y todo nuestro alrededor se reajusta a su vez en la misma medida, pudiéndonos crear conflictos tanto internos como externos en diversas manifestaciones: Rupturas de pareja, alejamiento de familiares y amigos, cambios en el trabajo, de domicilio,…

Esta transición genera puntos de tensión; lo viejo nos quiere retener y lo nuevo nos impulsa a cambiar. Nuestras decisiones son de pronto sumamente importantes, en cuanto a que aparentando ser pequeñas, entre un sí o un no, las repercusiones son enormes en nuestra cotidianidad, ya sea física o emocionalmente. ¿Dejo o no dejo a mi pareja?..., ¿Dejo o no dejo el trabajo?... ¿Dejo o no dejo… ¿Hago o no hago…

Al parecer, y según vengo observando mi vida y la de los demás, la dureza o intensidad de esta transición o pequeñas transiciones, depende si aglutinan en poco tiempo muchos cambios con sus decisiones correspondientes, o se llevan a cabo a largo plazo; pero parece que esto es algo inevitable, ya que los cambios son parte de la vida misma en la que participamos, donde se contempla el hecho de cambiar como impulso evolutivo; obsérvese la naturaleza en sus cambios estacionales.

En el ser humano programado dentro de un sistema propagandístico y adorador del llamado “Estado del bienestar”, esta transición suele ser muy dolorosa. Nos creímos que el “estar bien” necesita que nada cambie cuando alcanzamos lo que consideramos que es; estar bien, y programados en un “estado de bienestar” dependiente de numerosas cosas externas físicas y emocionales, inevitablemente sufriremos cuando lo externo cambie, o nuestro interior cambie forzándonos a tomar decisiones que lo hagan cambiar. Simplemente se está generando un conflicto entre lo interno y lo externo, ideas consolidadas como verdades absolutas durante años, comienzan a derrumbarse, a romperse y remodelarse. Dependerá de cada uno cómo lo lleve, pero una cosa es clara: EL CAMBIO ES INEVITABLE, y mientras más nos resistamos a ello, mayor será el sufrimiento o dolor que padeceremos, tanto en la resistencia, viendo como algo se nos escapa y nos esforzamos por mantenerlo, como durante el cambio mismo, pues una vez dado paso a lo que ha de cambiar, lo que nos encontramos suele ser inimaginable.

Para concluir, decir al respecto que todo está bien, que al final del túnel la luz siempre está esperándonos, y no sólo me refiero al famoso túnel de la muerte física. Todo cambio es en realidad una muerte en sí mismo, y por muy doloroso que aparente ser, es una oportunidad para encontrarnos en un estado de bienestar normalmente desconocido para nosotros: NOS EDUCARON PARA TEMER LO DESCONOCIDO, Y YA ES HORA DE DESHACERNOS DE TAL PROGRAMACIÓN… ¿SE ATREVEN?... Da igual, no les queda otra; sólo es cuestión de tiempo…

Isaac Fdez. de la Villa.

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