LA PAZ ES POSIBLE.

Una MENTE ILUMINADA percibe por CONCEPTOS y no se deja llevar por elloos.
Un CORAZÓN ILUMINADO percibe por SENTIMIENTOS, y no se deja llevar por ellos.
Un FÍSICO ILUMINADO, percibe por SENSACIONES, y no se deja llevar por ellas:
Y NO DEJARSE LLEVAR es distinto a no hacer algo por MEJORAR NUESTRO MUNDO como realidad más cercana... ¿POR DÓNDE QUIERES EMPEZAR? (Isaac Fdez. de la Villa)...

miércoles, 19 de octubre de 2011

ANHELO DEL GUERRERO


Guerrero de la luz, guerrero luminoso
pides liberarte del sufrimiento, y decirte quiero:
Si eres verdadero, tu dolor no podrás dejar
en él, se manifiesta tu anhelo.
Sin anhelo sucumbirías a las visiones del mundo
a sus logros, sus fantasías
libre de anhelo, de la luz morirías
libre del anhelo, caballero andante no serías
atascado quedarías, en la monotonía
de creerte bien logrado cada día;
en putrefactos sentimientos
insensibles
pintados de mascaradería.
¡Comprende!, guerrero de la luz
la línea de dolor que llamando está
a la libertad
a la realidad perfecta, libre de ilusión
¡Comprende!, guerrero de la luz
que si pierdes el anhelo, realmente morirías
pues con tu Ser supremo
toda conexión desaparecería.

Poesía incluida en CAMINANDO SIN RUMBO POR LA VIDA COTIDIANA. Descarga gratuíta en:www.bubok.es/libros/207552/CAMINANDO-SIN-RUMBO-POR-LA-VIDA-COTIDIANA-Poemario
 
Isaac Fernández de la Villa.

domingo, 9 de octubre de 2011

FALTAS DE LIBERTAD


Cuando no estando incapacitados para caminar deseamos pasear, físicamente tenemos todo lo necesario para cumplir nuestro deseo… Pero si deseando pasear, estamos obligados a trabajar, y no siendo tal opción de nuestro agrado, significa que no somos tan libres como nos creernos.
Si deseando pasear nos obligamos a tomar café con esos amigos que desde hace años dejaron de serlo, no somos tan libres como pensamos… Así, nuestras vidas se llenaron de infinidad de cosas que siguen “obligándonos” a no satisfacer nuestros deseos, como deberes impuestos por un condicionamiento que nos dice: “Hay que mantener esas amistades superficiales, hay que trabajar para ganar más dinero, hay que acudir a ese compromiso para que no nos critiquen”, y muchas más circunstancias que nos siguen obligando absurdamente a realizar aquello que creyendo que deseamos, real y profundamente detestamos porque preferiríamos hacer otras cosas...
No somos tan libres como solemos creernos y nos ayudan a considerar las informaciones de alrededor, y las continuadas acciones impulsadas sin grandes motivaciones, nos van llenando de inmensas cantidades de pequeños deseos insatisfechos, que ignoramos porque siendo como somos, esclavos de nuestros condicionantes, creemos que estamos haciendo “lo correcto”: Pero, ¿lo correcto para quién, y para qué?...
Estamos sujetos a horarios impuestos por nuestro trabajo, realizamos actos por simple tradición cultural y rutinas familiares, más que por desear llevarlos a cabo porque nos agradan, sumando a nuestras vidas frustraciones tras frustraciones, por vernos sometidos a actuar hipócritamente hacia deseos de realizar otras cosas: Y trabajando en la oficina haciendo siempre lo mismo en un bucle de monotonía infinita, en la pared vemos ese póster de una paradisíaca playa, que es donde desearíamos estar, en vez de entre frías paredes grises y ambientes estresantes.
Salimos a la calle, y en cada una foto de alguien conduciendo el vehículo último modelo, que desde que lo vimos deseamos conducir pero no podemos hacerlo, porque no nos da el sueldo para cambiar el que tenemos, y uniendo estas a otras muchas circunstancias, nuestras vidas se llenaron de deseos insatisfechos para no ser tan libres como nos hacen creer aquellos, que bien nos grabaron en la mente lo que es falso totalmente y dice: “Libertad igual a elegir dirigentes cada cierta cantidad de años”, para que creyéndoles, creernos libres y seguir igual de esclavos que siempre. Aunque para no darnos cuenta de esto y evitar el esfuerzo que supone salir de esta esclavitud, nos decimos:
Yo no voy a pasear porque Yo elegí trabajar, porque Yo elegí ganar dinero para mantener ese coche que Yo elegí, y esa casa que Yo elegí, y a esa familia que Yo elegí...” Pero, ¿realmente elegimos todas esas cosas, o sólo creemos haberlas elegido?...

En un programa televisivo, donde hablaban de cómo se reúnen anualmente los grupos de hombres poderosos que quieren controlar el mundo política y económicamente, para determinar las acciones que tomarían a nivel mundial durante el año siguiente, se permitía que los televidentes enviasen mensajes de texto por teléfonos móviles (o celulares en Latinoamérica). Estos salían por la parte baja de la pantalla, y fueron algo curioso. La mayoría escribía alegando en diferentes formas, lo que en síntesis se pude resumir en: “¡Mi vida la controlo yo, y nadie más!”...
¿Realmente creemos eso?... ¿Controlamos nuestras vidas y somos libres?...
Podemos vivir creyendo que elegimos nuestros electrodomésticos, porque entre algunos modelos distintos seleccionamos uno. Entre veinte televisores elegimos el que más nos gustó, o ¿nos dio nuestro alcance económico?... Entre diez lavaplatos elegimos uno, como lo hacemos entre quince DVD´s... Y así, por la forma en que adquirimos algunos bienes materiales, tenemos la impresión de poseer libertad, y que nuestra vida está bajo nuestro mandato sobre todo, cuando podemos elegir entre miles de pequeñas cosas. Pero en verdad es muy fácil comprobar que no somos libres en absoluto, sólo con preguntarnos lo siguiente:
En el caso que nos tocase la lotería y tengamos varios millones de dólares, ¿cambiaríamos alguna de esas cosas que creemos haber elegido porque somos hombres y mujeres libres?...
Si es cierto que elegimos libremente todo lo que tenemos y somos dueños de nuestras vidas, por más dinero que de pronto tengamos, nada cambiaríamos, pues siendo libres al elegir todo lo que tenemos, debemos tener lo que realmente deseamos… ¿Es realmente así?...
Seguramente, a la mayoría de nosotros, si nos tocase la lotería cambiaríamos hasta de esposa, porque muy pocas veces elegimos libremente, y tenemos miedo de hacerlo porque cuando lo hacemos provocamos cambios drásticos en nuestra forma de vivir que crea terremotos alrededor; son las cadenas y muros de nuestra prisión resquebrajándose…
Si no somos libres ni en lo pequeño, cuanto más en lo grande.
La Verdadera Libertad, está muy por encima del poder elegir entre unas cuantas opciones que otros han dispuesto a nuestro alcance, donde nuestro nivel económico y de condicionamiento que también nos fueron programados por otros, será lo que mayormente determine nuestra elección.

Imaginemos el padre que quiere un hijo abogado cuando nació para ser artista deseándolo con toda su alma:
Si ambos discuten sus posturas, la fuerte voluntad del padre podrá crear el condicionamiento en su hijo para que estudie abogacía. Entonces el padre vivirá “satisfecho” viendo crecer a su hijo en prestigio y nivel económico, mientras su hijo, permitiéndose vivir una vida para la que no nació. Si no pone remedio a esta situación, el hijo acabará siendo un infeliz toda su vida, eso sí, con mucho dinero, y frustración interna, y estrés; que podrá disimular y parchear comprando miles de cosas para no escuchar el moribundo anhelo de su vocación artística… Incluso podrá llegar a creer que es más feliz que millones de personas, ¿porque tiene más cosas que ellos?..., para en realidad, ser cualquier artista aunque pase frío en la calle mientras pinta, mucho más feliz que él aun teniendo casi nada en lo material.
Y, ¿nos creemos libres y felices en cuestión de relaciones?...

Podemos pretender que nuestra pareja haga lo que deseamos, pero ella puede tener el deseo de no hacerlo, y entonces se presenta el conflicto: Deseos de uno contra deseos del otro.

El Buscador sabe, que no se puede ser libre si se trata de obtener algo dependiente de la voluntad de otros. Y considerando que la opresión no es el camino adecuado, se da cuenta que la única solución para que sus deseos no se conviertan en frustración por no llegarse a cumplir, es cambiar el condicionamiento que los provoca: Sin deseos que no pueden satisfacerse, no puede haber deseos insatisfechos ni frustración derivadas de ellos, ni infelicidad al respecto.

Nuestros condicionamientos crea nuestros deseos, de poder, de dinero, de sexo, y todos los demás no vitales para las funciones básicas de nuestro cuerpo, pero, ¿podremos vivir algún día sin condicionamiento, lo que puede conllevar a vivir sin deseos y sin sufrimientos?...

Incluido en EL BUSCADOR DE LA FELICIDAD. La Evolución del Ser. Parte 5. Descarga gratuíta en: http://www.bubok.es/libros/199379/EL-BUSCADOR-DE-LA-FELICIDAD-La-Evolucion-del-Ser-Parte-5
Isaac Fernández de la Villa.

jueves, 6 de octubre de 2011

Un hombre muy Sencillo.

Pues una historia que encontré por ahí dice: 
“Un hombre, muy sencillo y analfabeto, llamó a las puertas de un monasterio. Tenía deseos verdaderos de purificarse y hallar un sentido a la existencia. Pidió que le aceptasen como novicio, pero los monjes pensaron que el hombre era tan simple e iletrado que no podría ni entender las más básicas escrituras ni efectuar los más elementales estudios. Como le vieron muy interesado por permanecer en el monasterio, le proporcionaron una escoba y le dijeron que se ocupara diariamente de barrer el jardín. Así, durante años, el hombre barrió muy minuciosamente el jardín sin faltar ni un solo día a su deber. Paulatinamente, todos los monjes empezaron a ver cambios en la actitud del hombre. ¡Se le veía tan tranquilo, gozoso, equilibrado! Emanaba de todo él una atmósfera de paz sublime. Y tanto llamaba la atención su inspiradora presencia, que los monjes, al hablar con él, se dieron cuenta de que había obtenido un considerable grado de evolución espiritual y una excepcional pureza de corazón. Extrañados, le preguntaron si había seguido alguna práctica o método especiales, pero el hombre, muy sencillamente, repuso: No, no he hecho nada, creedme. Me he dedicado diariamente, con amor, a limpiar el jardín, y, cada vez que barría la basura, pensaba que estaba también barriendo mi corazón y limpiándome de todo veneno. El Maestro dice: El mayor ignorante hallará la paz si su intención es genuina; el erudito más destacado proseguirá a oscuras si su intención no es la correcta


DESPERTAD TITANTES, DESPERTAD.




Los pobladores no aguantando tanta injusticia se alzaron contra sus gobernantes. Numerosas revueltas se daban por todas las ciudades de Grecia, y en una de sus grandes acrópolis, de pie, sobre las escaleras de un viejo panteón, se escuchaban las voces de un anciano, gritando desde su alma a quienes corrían frente a él. 

¡Ahora corred, corred!... Con el temor de enfrentaros a vuestro oscuro destino, forjado tras años durmiéndoos en unos laureles que no os pertenecen. Porque os creísteis merecedores de la corona de Apolo, quien dominaba las plagas, la curación, la poesía, la danza, y hasta la razón. Pero vosotros... Vosotros creísteis ser como él para pensar que podíais vivir como Dioses. Creyendo que para ello, sólo bastaba con dominar algunas cosas, pero, ¿dónde dejasteis el dominio de la miseria y el hambre?, ¿no son también plagas que nunca erradicasteis?, y ¿qué valor tiene vuestra medicina si no llega a todas partes?... Vuestros oídos a la poesía cerrasteis, para sólo el ruido del oro escuchar, mientras toda vuestra capacidad de razonar la perdisteis al servicio de una búsqueda codiciosa del noble metal, y en bailes de vanidad, lejanos de aquellos que realizaba el laureado con las ninfas... ¡Malditos estáis humanos codiciosos!... Ahora lo sabéis, cuando el dolor despierta a vuestra conciencia, adormecida por falsas victorias terrenales...

Resonaron truenos en la lejanía. El anciano se silenció para mirar al cielo, pero no vio señal que indicara tormenta. El viento no soplaba más de lo acostumbrado, el cielo lucía azul y coronado por un sol radiante, siempre agradable durante los inviernos mediterráneos. Entonces se sentó para intentar percibir la realidad de un mundo, que se había acelerado más de lo que él ya era capaz de asimilar....
 ...

Comienzo del libro DESPERTAD TITANES, DESPERTAD. Descarga gratuíta en http://www.bubok.es/libros/174494/DESPERTAD-TITANES-DESPERTAD

Isaac Fernández de la Villa.

martes, 4 de octubre de 2011

DESEOS

Acabamos de comer y no sentimos hambre, pero salimos a la calle y pasamos por una pastelería. Tras la vidriera están esos montoncitos de cremosa nata diciendo: ¡Cómeme, cómeme!... El deseo nos inunda y surge la ansiedad por comerlos. Entramos en la tienda, y tras comprarnos algunos dulces los engullimos con voracidad.
Nuestro deseo hacia los pastelitos provocó una ansiedad que afectaba al cuerpo físico, y los procesos de adaptación ordenaron aminorar sus efectos impulsándonos a conseguir lo deseado. En este caso no se dio una necesidad física vital, pues no teníamos hambre, pero la ansiedad, el impulso de gula, fue lo suficientemente fuerte para hacernos actuar en conseguir los pastelillos. Este ejemplo sirve para infinidad de circunstancias donde empleamos energías para obtener cosas innecesarias vitalmente hablando...
Algo parecido ocurre cuando recordamos a una persona y surge la necesidad de llamarla por curiosear en su vida, por controlar las vidas de otros cuando aún siquiera controlamos la nuestra; y si estábamos tumbados tranquilamente, nuestra calma se terminó con el deseo, y así nos levantamos del sofá, salimos de la calma, si es que realmente la teníamos, para realizar lo deseado.

El Buscador advierte que los deseos, se valen de los movimientos básicos de adaptación, a niveles de supervivencia, creando falsos desequilibrios en nuestra percepción, y así, obligarnos, o motivarnos a emprender la realización de los mismos, ya fuera de una necesidad real de actuar en base a vida o muerte; supervivencia.

Lo importante de esto, puede ser que controlando nuestros deseos, impidiéndoles darles más fuerza actuándolos siendo sus sirvientes, sus esclavos, o cuando no sintamos conveniente actuarlos para satisfacerlos, evitaremos la frustración si no obtenemos lo deseado o el resultado esperado...
Los hay, quienes considerando esto se proponen acabar libres de todo deseos, pues ciertamente se evitará muchos sufrimientos y angustias, pero puedan sufrir la decepción de saber, que ya están deseando estar libres de deseos, lo cual es un deseo. Ciertamente el deseo más elevado que puede tener un ser humano programado en su Ego hacia el deseo, es dejar de desear, pues estar libres de deseos para el ser humano común, programado socialmente, no es posible. En estados elevados de conciencia parece serlo, pero mientras no lleguemos a ellos, estaremos sujetos a deseos, y nuestra misión será no dejarnos dominar por angustias y sufrimientos por ellos motivados, que afectan incluso físicamente mientras nos sacan de ese Equilibrio, esa paz interna, que impulsa nuestra principal causa de existencia: Evolución. 

Y también tener en cuenta el dicho: "TEN CUIDADO CON LO QUE DESEAS, QUE PUEDE SER, QUE SE HAGA REALIDAD"... Advirtiéndonos, que ciertamente podemos conseguir muchos deseos, pero nada se da gratis, y el sufrimiento puede estar como forma de pago en el camino hacia sus logros.

Isaac Fernández de la Villa.

lunes, 3 de octubre de 2011

LAS PERSONAS PELIGROSAS PARA EL EGO PROGRAMADO

Hay cierto tipo de personas o seres humanos, muy peligrosos para el Ego programado. Causan temor, indignación, angustias, porque nos revelan aquello que no queremos ver de nosotros mismos. Si tenemos la idea de que se debe hablar con “amor”, con esa definición de amor donde cerramos los ojos para sentirnos poetas del verso cursi y complasivo, que no compasivo, sino que complace los oídos de Egos que se deleitan en palabras hermosas; este tipo de personas podrá hablarnos rudamente, duramente, desagradablemente según nuestra idea, nuestra creencia, nuestro juicio sobre cómo debe ser toda expresión del Todo o la naturaleza misma, donde ciertamente podemos observar violencia... Pueden gritarnos incluso, cuando no queramos oírles, al rechazarlos por su aparente forma de expresión, para al rato estar absortos en otra cosa, o si les preguntamos u oímos sin reparo, en aceptación total a su expresión, podrán hablarnos armoniosamente para decirnos lo mismo; porque sienten que dentro de nosotros ya no hay necesidad de confrontación, porque ya confrontamos superando la parte que rechazábamos de nosotros mismos y la aceptamos, aceptando a los demás por completo al igual que nos aceptamos nosotros mismos por completo…
Esta clase de personas es mejor tenerlas lejos si no queremos navegar por nuestras cloacas, pues las ven y sacan a la luz sin contemplaciones, pues no son expertos en sermones cariñosos ni en parchear lo absurdo hasta otro momento, ya sienten que no hay tiempo: Y nos hacen ver en poco tiempo, lo pestilente, la suciedad que durante años ignoramos en el sótano de nuestro inconsciente, nuestros tentáculos de manipulación, nuestras maniobras de distracción, nuestra huida de nosotros mismos hacia la siguiente caída, hasta el siguiente escalón, hacia el siguiente abismo, … Y así, al vernos, pueden preguntarnos sin contemplación: ¿Qué ves en mí, que temes de ti mismo?...
Ciertamente, comparando a estas personas con nosotros, podremos decirles lo mismo, replicarles aquello que nos dicen o nos hacen ver, y quizá podemos acertar, quizá no porque ya no viven en nuestra misma forma de ser o estar... Pero tener en cuenta, que incluso el acertar en nuestros juicios no nos servirá de nada si lo que nos dijo está en nosotros; sólo sería un intento más, de nuestro Ego programado de ignorar la suciedad que carga, y que fue iluminada con una linterna extraña, porque no tiene la forma ni la imagen que nos hicimos de ella, o nos hicieron creer, de aquello que debe ser luz que ilumine, amor que nos ame: En nuestro juicio perdimos la oportunidad, el tren partió hacia otro lado, hacia otro momento, porque nuestro Ego programado se defenderá siempre de estas personas y huirá en busca de aquellas que lo complazcan, que lo compadezcan y comprendan sus deseos para justificarlos sin cambio alguno, para soportar una dualidad que se volverá más cruel mientras más nos resistimos a superarla una vez sentimos el llamado interno hacia el despertar… 
Y todo está bien…¡Cuidado con no encontrarse con este tipo de personas si no están dispuestos a ver sus propias cloacas!... ¡Es muy peligroso para el bienestar del Ego programado hacia la autocomplacencia!...
Y si se las encuentran, ni modo… Lo mejor es ser coherentes con lo que somos y expresamos; que aquello que pensemos, sintamos y actuemos, esté lo más acorde posible, si no es así; si por ejemplo decimos que somos libres y no tenemos apegos cuando estamos en verdad expresando todo lo contrario a aquello en lo que abundamos, el conflicto puede estar servido sin que nos de tiempo de huir, porque este tipo de personas ya nos vio antes de venir, y huele la peste que hay detrás de lo que vamos a decir.

Isaac Fernández de la Villa.

domingo, 2 de octubre de 2011

EL POR QUÉ DE LA MONOTONÍA



Cuando las cosas aparentan salir de nuestro control, nos adaptamos. La capacidad de adaptación nos capacita para afrontar y superar los sufrimientos y también inhibe nuestras alegrías.

Es nuestro primer día de trabajo, que logramos encontrar pero realmente no es nuestra vocación, aunque esto no lo sabemos, reconocemos que tendremos un sueldo y reconocimientos por nuestra labor. Un pellizco en el estomago se mezcla con el Sentimiento de haber llegado a una meta ansiada desde hace muchos años. Nos sentimos alegres, dichosos, eufóricos. La felicidad es nuestra compañera. Todo es perfecto. Pero pasa el tiempo y todo se transforma en monotonía.
Nuestra capacidad de adaptación apaciguó nuestros estados de exaltación inicial, disminuyéndolos hasta finalmente sentirnos como antes de lograr la meta; quizá con mayor ocupación y disposición económica, pero con el mismo sentimiento de insustancialidad hacia la vida.

El Buscador sabe, que alcanzar metas de ámbito material proporciona fuertes Sentimientos, pero estos Sentimientos pronto serán compensados hacia el equilibrio, por el proceso de adaptación Sentimental, que funciona igualmente contra el sufrimiento.

Ocurre una desgracia y nos sentimos desmayar porque nuestro cuerpo no es capaz de asimilar tal cantidad de dolor. Una vez apaciguado los altos niveles de angustia, comienza la etapa de duelo, donde con tiempo, el dolor menguará hasta que todo vuelve a una calma relativa.
Notemos que la palabra duelo, aparte de hacer referencia al dolor, significa enfrentamiento, combate, pelea. Cuando nos encontramos en tiempos de duelo, nuestra adaptación Sentimental batalla contra el dolor activando los mecanismos internos que lo apacigüen.

El Buscador en sus indagaciones comprende como funcionan los mecanismos que da realidad a frase: “El tiempo lo cura todo”.

No identificarse con lo que es agradable ni identificarse con lo que es desagradable; no mirar a lo que es placentero ni a lo que es displacentero, porque en ambos lados hay dolor.
(Buda)

¿Por qué en ambos lados hay dolor y debe ser corregido?... Porque ambos lados son la misma cosa, son polaridad, nos desvían del equilibrio evolutivo, independiente a; que siendo seres humanos y por intervención de nuestros deseos, tengamos preferencias hacia un lado más que hacia el otro. 

Isaac Fernández de la Villa.

jueves, 29 de septiembre de 2011

SUFRIMIENTO E INSENSIBILIZACIÓN

Algo común, es culpar de nuestros males a todo aquello fuera de nosotros; al atasco de tráfico, al fuerte carácter de nuestro hermano, al insoportable jefe, al banco ladrón,..., y pocas veces consideramos tener nosotros la mayor parte de responsabilidad por sufrir, por no decir toda ella.

El Buscador, sabiendo que el sufrimiento surge dentro de nosotros, reconoce que es ahí donde hay algo que lo provoca; aunque este algo esté impulsado o condicionado por nuestra relación con el entorno.

Cuando sufrimos y vemos a otros sufrir por un mismo motivo, consideramos “normal” a nuestro sufrimiento, y ante un mismo suceso, aquella persona que no sufra como lo hacemos la “mayoría”, podremos considerarla fría e inhumana… Algo totalmente absurdo.
No sufrir, no significa no sentir, como ya vimos en capítulos anteriores. Por arrogancia, aquellos que eligen conformarse con sus sufrimientos para ignorar que pueden hacerlos desaparecer, no aceptarán que tal posibilidad sea posible. Sus orgullosas personalidades, no admitirán la existencia de otras posibilidades que no sean las que ellos plantean; “todos tienen que sufrir como yo sufro”, piensan y actúan para también seguir sufriendo como ellos creen que deben sufrir.
Hay personas más sensibles que otras, y algunas se hicieron insensibles anulando sus capacidades sensitivas o generadoras de sentimiento; endureciendo sus corazones, construyéndose castillos donde encerrados, evitar sentir el mundo más allá de sus murallas. Tales personas ya no sufren en muchos aspectos, pero siguen sufriendo, porque al mismo tiempo, lograron ser incapaces de sentir alegría, y esto los tornó seres infelices.
Ser felices no es dejar de sentir. Debemos tener esto muy en cuenta. Como Buscadores de la Felicidad tratamos de afrontar los sufrimientos de otra forma distinta a la insensibilización, la cual es fácil y efectiva de producir, pero nos incapacita poder ser felices, al tiempo que nos lleva al mundo de las aberraciones viciosas; porque serán sólo los grandes placeres sensorios, lo que supere nuestros muros de insensibilización, para lograr hacernos sentir vivos durante quizá, unas pocas horas o minutos… De esto que el sexo y las drogas en nuestras sociedades, se haya convertido en un modo de sentirnos vivos de vez en cuando; porque el resto del tiempo estamos muertos, insensibles dentro de nuestro castillo.
Como Buscadores de la Felicidad procuramos dejar de sufrir para no ser infelices, no para dejar de sentir y tampoco poder sentirnos felices, pero: ¿Es posible dejar de sufrir sin a la vez dejar de sentir?...

Incluido en EL BUSCADOR DE LA FELICIDAD. La Evolución del Ser (Parte 5). Descarga gratuíta en: http://www.bubok.es/libros/199379/EL-BUSCADOR-DE-LA-FELICIDAD-La-Evolucion-del-Ser-Parte-5 

Pues, SÍ...
Isaac Fernández de la Villa.

lunes, 26 de septiembre de 2011

VER LA REALIDAD



Todo es perfecto con la evolución como base del punto de vista, del asunto o tema a observar... En cuanto pretendemos hacer perfectas imágenes creadas por nuestra programación mental, impulsada por nuestros deseos o ideas de otros inducidas en nosotros, caemos en una trampa que nos puede llevar a la frustración; y que será su grado diferente por el impulso que mantuvimos sobre la imagen que pretendimos hacer perfecta: El sufrimiento llega cuando se rompe la imagen, normalmente a fuerza de la cambiante realidad impulsada por una verdad más elevada llamada evolución.

.- Pretender que un “amigo” sea como la imagen que hicimos de él, que idealizamos sobre él es un ejemplo común. Así cuando el “amigo” nos traiciona en cierta forma, se produce la ruptura de la imagen: Esto suele sobrellevarse con el autoengaño insistente sobre  la verdad que concebimos con nuestra imagen inicial... Y así vamos acumulando poco a poco frustraciones pequeñas y desengaños, que finalmente nos esclavizan a imágenes irreales, en relaciones bipolares de amor-odio. El acto detonante que rompe la trampa puede ser insignificante, pero deberá ser lo suficientemente efectivo para romper las relaciones por completo, ¿causando mucho sufrimiento?... El que se transformará en libertad sobre las personas idealizadas o situaciones contempladas sobre bases falsas.
 La percepción que discierne, es la mayor defensa para evitar caer en la idealización esclavista, y habrá que llevarla a cabo constantemente sobre cada asunto o persona a nuestro alrededor, en observación y vigilancia constante; para así no caer en idealizaciones irreales.
 Querer hacer perfecto lo imperfecto, es caer en la falsedad del auto engaño.

Isaac Fernández de la Villa.

jueves, 22 de septiembre de 2011

TRAS LA PAZ INTERIOR

Desde que observé que el deseo insatisfecho es causa de sufrimientos, mis esfuerzos se dirigieron hacia la comprensión de los deseos. Indagué cómo se producían, cómo se mantenían y cómo disminuían.
Con el tiempo, logré casi sin saberlo, o apreciarlo, disminuir mis deseos. No sin esfuerzos y padecer sufrimientos, pues no es fácil deshacerse de deseos que durante años se han mantenido y alimentado en tu interior.
La paz interior parecía lejana, casi inalcanzable en mis comienzos, pero poco a poco, la fui vislumbrando como luz de linterna acercándose desde lo lejos en noche cerrada. La luz se acerca cada vez más, hasta que descubres; que a medida que los deseos desaparecen, dejan espacio a esa paz interior de la que tanto se habla en el mundo espiritual. Y no es posible crear pauta de comportamiento general para acelerar los resultados, pues cada persona es única y su método-camino, será único. Sólo uno mismo puede investigar y trabajar en sí mismo para alcanzar la paz interior que parece utopía.
La meta de la paz interior no es definible, si se define de algún modo, sólo se la limitanda, pues no es posible tener base de comparación para ponerle inicio o fin con respecto a ella misma: Algo que no se conoce, no se puede saber cuando se posee por completo, solamente podemos atribuir a ciertos logros intermedios un valor absoluto que en realidad no hemos alcanzado, pero dada la lejanía de su comprensión y en comparación con un estado anterior que poseíamos, podemos atribuirle nombres que denotan la conclusión que se esperaba; sea que trajo suficiente satisfacción o calma, o quizá, porque elegimos que nuestros logros merecen un descanso y preferimos creer que llegamos a algo, a una meta de algún tipo.

Isaac Fernández de la Villa.