LA PAZ ES POSIBLE.

Una MENTE ILUMINADA percibe por CONCEPTOS y no se deja llevar por elloos.
Un CORAZÓN ILUMINADO percibe por SENTIMIENTOS, y no se deja llevar por ellos.
Un FÍSICO ILUMINADO, percibe por SENSACIONES, y no se deja llevar por ellas:
Y NO DEJARSE LLEVAR es distinto a no hacer algo por MEJORAR NUESTRO MUNDO como realidad más cercana... ¿POR DÓNDE QUIERES EMPEZAR? (Isaac Fdez. de la Villa)...

viernes, 15 de abril de 2011

TU LIBERTAD ES LA MÍA.



Cuando nos vamos liberando de patrones programados, liberamos a los demás.

Érase una vez, alguien que celosamente ponía al sol botellas de cristal con agua. Todos los días las ponía para beber de ellas, pero en la idea de compartir con los demás, observaba que los demás bebían vaciándolas para luego no llenarlas nunca. Y en más de una ocasión ella buscaba su agua asoleada para beber, y sólo se encontraba con botellas vacías. Por no molestar-se en su idea de compartir, se quedaba sin su apreciada agua, por la idea de sacrificio, por la idea de que no se ha de poner límites fuera, para no dañar a los demás, o dañar nuestra idea de convivencia, de compartir la experiencia de la vida en una forma determinada, estructurada bajo ideales, que no siendo ni malos ni buenos, por tener forma y estructura se convierten en limitación expresiva del Ser que a través de nosotros se manifiesta… Y sucedió entonces que esta persona notó, que sentía querer su agua cuando ella considerase necesario, y su sentir no se manifestaba plenamente, limitado por la idea de no poner límites a otros que intervenían en su mundo, en su espacio, lo que significaba a su vez, una limitación propia para expresar su sentir… Así que un día decidió expresar su sentir plenamente, y entonces su expresión se tradujo en la creación aparente de límites hacia otras personas. Y una de ellas, sintió amor en tal expresión…
Curiosamente había estado bebiendo de esas botellas durante algún tiempo, y sintió en varias ocasiones que eran muy pequeñas, que podía tener a su disposición un bote más grande donde cupiese más agua, para así le durase más. Pero le resultaba más cómodo tomar las botellitas que cerca de él encontraba tomando el sol.
¿Cómo pudo convertirse una aparente limitación externa para no coger aquellas botellas en amor?...
El amor estaba en la expresión libre de aquella persona, que se había liberado de la idea de que no había que poner límites fuera, cuando se sentía muy limitada por dentro. Además, el amor en aquella expresión de su compañera de camino, también se hallaba en él bajo el reconocimiento de haber venido sintiendo que quería un bote con agua más grande, y nunca había decidido a completar tan sentir.
Y Así, cuando la dueña de las botellas se liberó, lo liberó a él, para poder ir por el bote de agua que sentía, comprobando de esta manera tan sencilla; que cuando uno se libera, libera a los demás, y que la apariencia de la forma, u expresión, no es tan importante como la liberación que se esconde bajo la misma.

Y así, AL LIBERARNOS NOSOTROS, SEA EN LA FORMA QUE SEA, LIBERAMOS A LOS DEMÁS…

LO QUE A NOSOTROS NOS LIBERA, LIBERA A LOS DEMÁS, Y EN ESTO ESTÁ LA UNIÓN DE UNOS CON OTROS, EN LA LIBERACIÓN TOTAL LAS IDEAS QUE NOS LIMITAN PARA SER Y ACEPTAR LO QUE SOMOS, LO CUAL NOS HACE AMARNOS MÁS, INDEPENDIENTEMENTE DE LA APARIENCIA-FORMA EN QUE LA CUAL NOS EXPRESEMAMOS SEGÚN QUÉ MOMENTO, PARA SIEMPRE SENTIRNOS MÁS LIBRES.

Isaac Fernández de la Villa.

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